29 nov 2020

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política monetaria

El BCE amplía su programa de compra de deuda en 600.000 millones por el coronavirus

Lagarde afirma que se encontrará una "buena solución" a las diferencias con Alemania sobre el programa de activos

El banco central espera una caída del PIB del 8,7% en el 2020 y una recuperación del 5,2% en el 2021

Max JIménez Botías

Christine Lagarde, presidenta del BCE.

Christine Lagarde, presidenta del BCE. / AP / Francisco Seco

El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido en la reunión de este jueves intensificar su política de compra de activos de los países de la zona euro, a pesar de las resistencias de Alemania, cuyo Tribunal Constitucional sentenció que la compra de deuda soberana excede las competencias de la Unión Europea. El BCE ya había avisado de que seguirá haciendo "todo lo que sea necesario" para mantener la estabilidad de precios, y así lo ratifica con la decisión adoptada este jueves por el Consejo de Gobierno del organismo. 

El banco central ha decidido incrementará en 600.000 millones el importe total del programa (PEPP) para alcanzar a un los 1,350 billones de euros. "En respuesta a la revisión a la baja relacionada con la pandemia de la inflación en el horizonte de proyección", destaca el comunicado el Consejo de Gobierno. "La expansión del PEPP facilitará aún más la postura de la política monetaria general, apoyando las condiciones de financiación en la economía real, especialmente para las empresas y los hogares", destaca el BCE. Las compras continuarán realizándose de manera flexible a lo largo del tiempo, en todas las clases de activos y entre jurisdicciones. "Esto permite que el Consejo de Gobierno evite efectivamente los riesgos para la transmisión fluida de la política monetaria", se destaca.

Christine Lagardepresidente del BCE ha defendido en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno la decisión de ampliar el programa de compra en tanto que las perspectivas económicas han cambiado. De hecho, el BCE ha modificado sus anteriores previsiones de crecimiento para la zona euro, según las cuales, después de una caída del PIB del 3,8% en el primer trimestre de este año, se espera un retroceso del 8,7% en el 2020, para alcanzar una recuperación del 5,2% en el 2021 y del 3,3% en el 2020. "Existen síntomas de una recuperación tibia", ha señalado la presidenta del BCE, destacando que las últimas encuestas sugieren que el desplome de la actividad tocó fondo en mayo y anticipan un rebote en la segunda mitad de 2020 a medida que se levantan las medidas de confinamiento, aunque la velocidad y escala del rebote "siguen siendo inciertas".

A la necesidad de favorecer esa recuperación responde las medidas adoptadas por el Consejo de Ministros más allá de las diferencias que puedan surgir entre los diferentes países que lo componen Lagarde ha recordado que el BCE está cometido a la jurisdicción de la Unión Europea y actúa de acuerdo con el mandato que tiene de la UE. Aún así, ha destacado su confianza en que se encontrará un solución apropiada a los planteamientos del Tribunal Constitucional de Alemania. "Estamos seguros de que se encontrará una buena solución que respete la independencia del BCE y reconozca la supremacía de la justicia europea", ha dicho.

Lagarde ha destacado la conveniencia del programa de compra de deuda y su ampliación para hacer frente a la situación de la economía. "Tiene el tamaño apropiado y adecuado para responder a las necesidades económicas", ha comentado.

El programa se extiende hasta el 2021

Según la resolución del Consejo de Gobierno, el horizonte para compras netas bajo el PEPP se extenderá al menos hasta finales de junio de 2021. En cualquier caso, el Consejo de Gobierno realizará compras de activos netos bajo el PEPP hasta que juzgue que la fase de crisis del coronavirus ha terminado. El organismo, que ha mantenido invariables los tipos de interés, ha señalado que los pagos de capital que venzan de los valores adquiridos bajo el PEPP se reinvertirán al menos hasta finales de 2022. En cualquier caso, el futuro despliegue de la cartera de PEPP se gestionará para evitar la interferencia con la posición monetaria adecuada.


Las compras netas bajo el programa de compra de activos (APP) --incluye deuda pública, valores emitidos por instituciones supranacionales, bonos corporativos, bonos de titulización de activos y bonos garantizados--. continuarán a un ritmo mensual de 20.000 millones, junto con las compras que se realicen junto al programa temporal adicional de 120 mil millones hasta el final del año. La autoridad monetaria enfatiza que las reinversiones de los pagos de capital de valores vencidos adquiridos bajo el programa de compras netas continuarán durante un periodo prolongado después de que el BCE comience a elevar las tasas de interés clave.Posteriormente precisa que espera que esas tasas se mantengan en sus niveles actuales o más bajas hasta que haya visto que las perspectivas de inflación convergen en un nivel cercano al 2%.

El BCE destaca asimismo las mejoras en las condiciones financieras de los mercados. "El fuerte crecimiento del dinero en circulación refleja la creación de crédito bancario, que se debe a la aguda necesidad de liquidez de las economías", dice. En este sentid destaca que la tasa de crecimiento anual de los préstamos a la corporaciones no financieras ha aumentado en más del 6,6% en abril del 2020, frente al 5,5% de marzo, "lo que refleja la necesidad de las empresas de financiar sus gastos continuos y capital de trabajo en el contexto de los ingresos en rápida disminución", afirma.

Por encima de las previsiones

Los analistas esperaban que el banco central siguiera apoyando la compra de activos bajo el programa de compras de emergencia pandémica, e incluso veía una alta probabilidad de que aumenten el tamaño del programa en 500.000 millones, especialmente después del paquete de 750.000 millones de euros anunciado por la Comisión Europea la semana pasada. "Las compras de activos bajo el programa no solo ayudan a la liquidez, sino que contribuyen a una compresión de las primas de riesgo para los estados y las empresas", ha desatacado el economista de Julius Baer, David Kohl.

A este respecto, "tendría sentido retirar más bonos gubernamentales en euros del mercado para dejar espacio para la próxima generación de fondos de la Unión Europea, que necesitará emitir sus propios bonos y en cantidades bastante elevadas, dado el tamaño del fondo, 750.000 millones. Pero todo esto debería proporcionar un mayor apoyo a  los bonos corporativos, sobre todo, en los mercados desarrollados”, ha comentado Mondher Battaleb, analista de Vontobel AM.