29 nov 2020

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sector preocupado

Ya se pueden visitar casas para comprar o alquilar, pero sin subir en ascensor

El mercado inmobiliario vuelve a estar activo y los clientes ver pisos con guantes, mascarillas y sin tocar nada

Una promoción inmobiliaria en el Poblenou de Barcelona.

Una promoción inmobiliaria en el Poblenou de Barcelona. / JORDI COTRINA

Sin tocar ninguna superficie ni usar el ascensor, permaneciendo menos tiempo en el inmueble y con guantes y mascarillas: desde este lunes todas las agencias inmobiliarias de España podrán volver a enseñar a sus clientes viviendas y locales para venta o alquiler, incluso en los territorios que siguen en fase 0.

La relajación de las restricciones impuestas por el Gobierno para los territorios que aún no han pasado a la fase 1 -la Comunidad de Madrid, el área metropolitana de Barcelona y algunas zonas de Castilla y León-, permitirá a aquellos que llevan meses esperando para comprar o alquilar un inmueble poder visitar propiedades extremando las precauciones.

La Federación de Agencias Inmobiliarias (FAI) estima que entre el 60 y el 70% de las agencias han optado por abrir este lunes, aunque a partir de ahora se enfrentarán a múltiples cambios y limitaciones. En las visitas no será posible tocar las superficies ni el mobiliario. Por lo general no se usará el ascensor y durarán lo mínimo posible. Además, se deberá mantener el distanciamiento preceptivo para prevenir el contagio de coronavirus y se utilizará material de protección, como mascarillas, guantes, gel hidroalcohólico y patucos.

45.000 agencias

Estas medidas han supuesto una importante inversión para las cerca de 45.000 agencias inmobiliarias activas que existen en España, que se han ido adaptando a la nueva realidad durante el parón de dos meses en el que no han podido hacer visitas. Moisés Hernández, consultor de servicios de la zona centro (Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla y León) de Tecnocasa, ha invertido unos 2.500 euros para poder seguir atendiendo a sus clientes con total seguridad, según cuenta a Efe.

La mayor parte de ese dinero lo ha destinado a la adquisición de máquinas de ozono para hacer la limpieza tanto de su oficina como de los pisos que enseñan los agentes. El aparato tarda entre 15 y 20 minutos en desinfectar cada habitación, por lo que entre visita y visita pasan al menos tres horas, lo que implica poder hacer muchas menos en un día. "Si antes un piso podía tener 10 cada día, ahora a lo mejor va a tener seis. Antes por lo general siempre eran por la tarde y ahora también como mucha gente teletrabaja, hay más margen para enseñarlos en otras franjas horarias", detalla Hernández, que tiene ya 12 visitas programadas para esta semana.

La presidenta de la FAI, Nora García, asegura que a partir de ahora se deslocalizará más el trabajo de la oficina y se utilizarán más herramientas tecnológicas, si bien el contacto cercano con los clientes seguirá siendo imprescindible en la última fase de todo el proceso.

Visitas virtuales

"La gran mayoría de las agencias que pertenecen a FAI dispone de reportajes con visitas virtuales, presentaciones online de propiedades, firmas biométricas para la formalización de contratos... Lo que hará que nuestro trabajo sea mucho más seguro para los vendedores, compradores, arrendadores y arrendatarios al minimizar las visitas a inmuebles y presencia en oficinas para evitar riesgos tanto a clientes como a nuestros propios equipos", añade.

Una de las empresas que ha aprovechado el parón de los últimos meses para actualizarse es la Inmobiliaria y Gestoría Toré, en Málaga. Francisco Toré, su gerente, explica que los vídeos en 3D y las visitas virtuales antes "eran un lujo", pero a día de hoy se han convertido en "una necesidad". "El distanciamiento social exige que se maximicen herramientas como las visitas virtuales, las vídeo visitas o la firma digital de contratos de alquiler y los profesionales que no estén habituados a trabajar con ellas lo pasarán especialmente mal", sentencia Fernando Encinar, jefe de estudios de Idealista.

Algunas dudas

Sin embargo, algunos dudan de la efectividad de estas herramientas. Es el caso de Pablo Gulías, director de de Engel&Völkers en Vizcaya, que asegura que durante el confinamiento empezaron a trabajar con vídeos por internet, "pero el cliente se mareaba", por lo que optaron por utilizar planos y fotos para explicar cómo son las propiedades. Toré asegura que desde principios de abril se ha recuperado la demanda al 80% en Málaga y que hay muchas personas esperando a que "esto termine" para ver las propiedades.

Sin embargo, la necesidad de encontrar una vivienda ha hecho que muchos se hayan saltado las normas y hayan estado visitando inmuebles de la mano de agentes y particulares cuando no estaba permitido. Es el caso del madrileño Alberto García. Su contrato de alquiler finaliza el próximo día 31 y sus compañeros de piso no pueden renovar al haber sido despedidos, por lo que se ha visto en la necesidad de buscar otro lugar en el que vivir. Una gesta nada sencilla, y no sólo por la crisis del Covid-19, sino porque no ha notado una bajada en los precios pese a la caída en el poder adquisitivo de la ciudadanía.

Una percepción que corrobora el Índice Inmobiliario de Fotocasa, que indica que el precio de la vivienda en alquiler subió en España un 10,9% en abril respecto al año anterior y un 1,7% respecto al mes de marzo. En un primer momento, García pudo ver pisos a través de videollamada, pero pronto le instigaron a dar un paso más, según confiesa a Efe.

Salvoconducto policial

"Hay agencias que ofrecían un salvoconducto por si te paraba la Policía para que pudieras demostrar que ibas a ver un piso. Con particulares intentaba quedar en las horas en las que se podía salir. Parecía que estábamos haciendo algo de contrabando o cometiendo un delito, pero es algo de primera necesidad. Si no lo hacía me veía en la calle a finales de mes", explica.

Según datos de la Federación de Agencias Inmobiliarias, en el corto plazo la crisis del coronavirus puede abocar al cierre al 25% de las oficinas, lo que afectaría a los 130.000 trabajadores del sector, aunque advierten que aún es pronto para saberlo. La mayoría de las agencias españolas son micropymes, y están formadas por pequeños equipos de entre tres y cinco personas y muchas podrían acabar integrándose en otras más grandes, según apuntan desde la patronal.

Según los datos del Colegio de Registradores de la Propiedad, en la segunda quincena de marzo -los primeros 15 días de confinamiento- la venta de viviendas bajó un 31% en términos interanuales mientras que la concesión de hipotecas cayó un 27,2%. Unos datos que reflejan un impacto muy importante de la pandemia en la actividad inmobiliaria del país, un sector que representa el 5% del PIB según FAI.

Caída de ventas

Esta caída de las ventas va a suponer previsiblemente una bajada en los precios que ya se esta notando en algunas ciudades como Madrid. Desde Tecnocasa cifran entre un 5 y un 10% esa bajada de precio, aunque es aún mayor en los barrios populares, donde la caída se sitúa entre un 10 y un 12%.

En Málaga, Toré augura bajadas de entre el 5 y el 15% por "la indecisión por parte de los compradores", que están "a la espera de ver qué pasa", lo que obliga a los vendedores a tener que bajar los precios para encontrar salida en el mercado. Desde pisos.com advierten de que durante la parálisis provocada por el coronavirus, ha habido más visitas a su portal, lo que significa que cada vez más clientes usan Internet para informarse de la oferta disponible en las zonas que les interesan.

"Las agencias inmobiliarias van a atender a unos clientes que seguramente ya vayan mucho más informados de casa y quizás demanden un tipo de atención más tecnificada, como ha venido produciéndose en este confinamiento, ya sea a través de las telereuniones, o los chats de respuesta rápida", indica Ferran Font, jefe de estudios de pisos.com. El portal también reconoce que se han empezado a usar más los filtros de búsqueda con terraza o con jardín. "Antes, si enseñabas un bajo con jardín, no lo querían, ahora, interesa aunque sea pequeño y me vea el vecino. Ahora al comprador el trastero le da casi igual", afirman desde Engel&Völkers en Vizcaya.

El teletrabajo

Para la FAI, el hecho de que se implemente de manera estable el teletrabajo y la flexibilidad de horarios presenciales en oficina puede hacer que se modifiquen las preferencias respecto a las zonas a la hora de buscar residencia. "Puede cambiar la preferencia que había en muchos casos hasta hora de residir cerca del trabajo y se busquen mejores prestaciones en las viviendas, a un precio más razonable", resalta Nora García.

Otro de los fenómenos que se están detectando en algunas inmobiliarias es una especie de éxodo a las zonas rurales. Hernández señala que muchas personas mayores con segundas residencias en sus pueblos de origen están optando por vender sus pisos en Madrid y volver a la tierra que les vio nacer.

Bonificaciones fiscales solicitadas

Para capear el temporal, el sector ha solicitado al Gobierno bonificaciones fiscales para los compradores en los primeros meses tras el confinamiento. "Reducir el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) hasta final del 2020 hará que el mercado recuperé mucho antes la actividad. A todo aquel que tenga una clara intención de compra, esta medida puede empujarlo a hacerlo antes y además, contribuiría a que las arcas del estado, empiecen a recaudar, que buena falta va hacer para afrontar los compromisos adquiridos", apunta Nora García, presidenta de la FAI.

En este sentido, Ferran Font considera que otra de las medidas que podrían ser positivas para reactivar la demanda es la implantación de avales estatales para facilitar que aquellas familias que tienen dificultad de acceso al crédito se puedan incorporar al mercado de compraventa.