01 oct 2020

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La covid-19 confina las inversiones: la creación de empresas vive su mayor desplome en 11 años

El número de sociedades mercantiles creadas baja el 28,3% en marzo, su mayor descenso desde el inicio de la crisis financiera

La falta de liquidez es una de las preocupaciones entre el empresariado de cara a mantener las sociedades ya existentes

Gabriel Ubieto

La tienda Vinçon, con las persianas bajadas definitivamente.

La tienda Vinçon, con las persianas bajadas definitivamente. / albert bertran

La irrupción del coronavirus ha provocado el confinamiento de la población y de sus inversiones. La creación de las empresas experimentó el pasado mes de marzo su mayor desplome en 11 años. Así lo constatan los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicados este jueves, que dan fe de la constitución de 6.767 sociedades mercantiles, el 28,3% menos que en marzo del año anterior. El peor registro desde mayo del 2009. La emergencia sanitaria ha repelido las inversiones para constituir nuevas empresas y la falta de liquidez es una de las preocupaciones de aquellas que ya están en marcha, pero temen no poder superar el impacto de la pandemia.

Con el retroceso de marzo, la creación de empresas encadena tres meses de tasas interanuales negativas después de haber cedido en el mes de enero casi el 4% y por encima del 9% en febrero. Catalunya registró una caída por encima de la media en cuanto a creación de nuevas sociedades mercantiles. Se inauguraron un total de 1.187 nuevas sociedades, el 34,3% menos respecto a las constituidas en marzo del 2019; seis puntos por encima de la media española.

"Ante una crisis lo normal es que se creen menos empresas y que se cierren algunas. La particulairdad de la actual es que todo ha ido muy rápido", apunta el catedrático de economía financiera de la UPF, Oriol Amat. El economista estima que los datos serán peores en abril, donde el impacto de la emergencia sanitaria se evidenciará sobre el mes entero. "El confinamiento, a nivel de trámites administrativos y de reuniones de negocios, agrava la caída", opina. No obstante, también remarca que "las empresas que nacen a pesar de una crisis suelen ser más exitosas", añade.

Falta de liquidez

Para la constitución de las 6.767 empresas creadas en marzo se suscribieron más de 411 millones de euros, lo que supone un descenso del 5,9% respecto al mismo mes del 2019, mientras que el capital medio suscrito, que se situó en 60.821 euros, subió un 31,3% en tasa interanual. Es precisamente la falta de ese capital y liquidez una de las principales preocupaciones entre el empresariado ya existente. Así lo explica Carles Crespo, socio de Ditel, una pyme catalana especializada en la fabricación de paneles para monitorización y control de procesos industriales. "Esperamos un segundo semestre duro, con una facturación el 25% por debajo de lo habitual para nosotros", explica Crespo. Es por ello que han solicitado un crédito avalado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO).

Una experiencia por la que están pasando muchas empresas, para paliar los efectos del covid-19 acogiendose a ese escudo social de 120.000 millones de euros habilitados por el Gobierno. Y que en su gran mayoría son avales de crédito. "Mucha burocracia y poca información", así define Crespo su experiencia para pedir un ‘ico’. "Todavía estamos pendientes, después de cinco semanas, de que el ICO y el banco nos confirmen si nos conceden o no el crédito. Lo necesitamos para salir de este atolladero", afirma. "Si la facturación no se recupera y el ICO nos dice que no, tendremos problemas", concluye.

Esa falta de liquidez es una de las principales preocupaciones que le hacen llegar a Pimec sus asociados. Según un estudio de la patronal catalana, a los casos que están a expensas de ver aprobado su 'ico' cabría añadir aquellos a los que se les concede y tardan en recibirlo. "Estimamos una media de 12 días, desde que el ICO lo aprueba, la empresa y el banco firman los papeles y el dinero llega a la compañía", explica el director del departamento de consultoría estratégica y financiación de la entidad, Pere Cots. Desde la patronal alavan la medida adoptada por el Gobierno, pero le exigen celeridad y agilidad, especialmente para asegurar la viabilidad de las micro y pequeñas empresas.