31 may 2020

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Testimonio

"He cobrado 600 euros menos de lo que me tocaba"

Irina García trabaja en la cadena de restauración Viena y denuncia que su prestación por erte es menor de lo que le correspondería

Gabriel Ubieto

Irina García, trabajadora de la cadena de restauración Viena y afectada por un erte.

Irina García, trabajadora de la cadena de restauración Viena y afectada por un erte. / Pau Martí (El Periódico)

Irina García, la carta del SEPE que le comunicaba el reconocimiento para cobrar su prestación por erte le trajo una amarga sorpresa. "Había cobrado 600 euros menos de lo que me tocaba", cuenta. Trabajadora en la cadena de restauración Viena desde hace 12 años – "cumpliré 13 ya en octubre", precisa- su nómina de desempleo no alcanzará este mes los 300 euros. Su inquietud se vio agravada cuando vio que compañeros suyos, con una jornada de 25 horas semanales como la suya, cobraban casi 600 euros más. "No sabemos como han sido los cálculos y es imposible que te cojan una llamada en el SEPE", se queja.

Esta vecina de Sabadell está empleada en uno de los últimos establecimientos abiertos por la cadena Viena en Sant Cugat. Junto a las cerca de 1.500 personas que tiene en plantilla la firma de restauración, pasó a erte a finales de marzo. "Voy tirando gracias a los ahorros", responde esta joven de 31 años a la pregunta sobre como llega a final de mes con esa estrecha paga. "Pero no todo el mundo puede decir lo mismo. Hay compañeros que lo están pasando realmente mal", añade. García es delegada de CCOO y cuenta que la elevada parcialidad dentro de la empresa provoca que muchos de sus compañeros no tengan claro como les ha calculado las prestación el SEPE. Unos trabajan 15 horas, otros 20 horas y otros 30. "La empresa dice que pasó correctamente los datos", afirma García.

El abogado del bufete Col·lectiu Ronda Nacho Parra explica que una de los posibles problemas en el cálculo de las prestaciones que pueden surgir en los próximos días será debido a la posibilidad de que las empresas retiren progresivamente a los trabajadores del erte. "Será fácil que las empresas o el SEPE no contabilicen bien los días trabajados y que calculen a la baja o al alza las prestaciones a pagar", opina el letrado. Una casuística que puede acrecentar también el retraso en el reconocimientos de las prestaciones en caso de que se registren nuevos ertes.