25 oct 2020

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la situación del consumo

La restauración catalana pide una desescalada a medida

Plantea al Gobierno que los ertes puedan prolongarse durante 12 meses tras finalizar el estado de alarma

Max Jiménez Botías

Terraza de un bar en el paseo central de las Ramblas de Barcelona.

Terraza de un bar en el paseo central de las Ramblas de Barcelona. / JORDI COTRINA

La restauración catalana, representada por los gremios y federaciones territoriales de Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona, reclama que la desescalada en esa actividad se lleve a cabo a medida de las necesidades de las empresas que componen el sector. Su vuelta a la actividad previa a la crisis sanitaria se prevé de forma lenta en tanto que los niveles de consumos anteriores no se podrán recuperar antes de 12 meses. Por esa razón plantean que los expedientes de regulación temporal de empleo (erte) por fuerza mayor se amplíen después de que decaiga el estado de alarma.

La patronales de hostelería y restauración reclaman que el pacto con los agentes sociales (sindicatos y CEOE) con el Gobierno no impida llegar a acuerdos territoriales con los representantes de los sectores más gravemente afectados por la crisis sanitaria. Así lo ponen de manifiesto el Gremio de Restauración de Barcelona, la Asociación de Hostelería de Tarragona, Hostelería de Lleida, la Federación de Hostelería de las comarcas de Girona y la Federación Intercomarcal de Hostelería, Restauración y Turismo que agrupa a los gremios de Sitges, Castelldefels, Sabadell, Terrassa y Vilanova i la Geltrú, entre otros. Esa propuesta se hará llegar al Ministerio de Trabajo, que aún no ha puesto sobre el papel la  manera en que se extenderán los ertes tras el estado de alarma.

Reincorporación progresiva

Los restauradores coinciden en que las bajas temporales son el mejor instrumento para contener la destrucción de empleo en el sector y proponen que el plazo máximo se extienda a 12 meses, de manera que durante ese periodo se puedan reincorporar de forma progresiva los trabajadores que se han visto afectados por el cierre de bares, restaurantes y hoteles. El sector ha perdido a 75.438 trabajadores entre agoto del 2019 --temporada alta-- y marzo del 2020, en plena pandemia. La pérdida de empleo con respecto al mes de febrero de este año no es insignificante: 24.170 trabajadores. Un panorama que se contempla con la cifra de 108.000 empleados del sector afectados por más de 19.000 expedientes de erte, un 15% de los 700.000 trabajadores implicados en expedientes temporales en Catalunya.

"Pedimos que en un periodo de 12 meses los trabajadores se puedan reincorporar gradualmente, a medida que se vaya recuperando el consumo", afirma Roger Pallarols, responsable del Gremio de Restauración de Barcelona. Los empresarios desconocen en este momento cuándo desaparecerán las restricciones de aforo, ni tampoco cómo se abordará la fase siguiente. Pero, "incluso con aforos íntegros, el consumo será muy bajo", puntualiza Pallarols, razón que justifica que la dimensión de las plantillas se adapte a la vuelta de la demanda.

Los restaurados proponen también la exoneración de las cuotas sociales para los trabajadores afectados por erte durante el periodo de 12 meses, un gesto que se dirige principalmente a autónomos y pymes de menos de 50 trabajadores. Y que se mantengan la prestación extraordinaria para los trabajadores autónomos que, puntualizan, es compatible con la reapertura de los negocios. Al menos, eso sí, podrán contar los restauradores barceloneses con una rebaja de entre el 70% y 75% en las tasas de las terrazas, según una propuesta formulada por ERC.