06 ago 2020

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impacto del coronavirus

La economía española registra un desplome histórico

El PIB registró un descenso del 5,2% respecto del periodo octubre-noviembre, sin precedentes desde 1970, y del 4,1% en variación anual

Agustí Sala

El PIB registra un desplome histórico del 5,2% en el primer trimestre. En la imagen, el paseo de Gràcia de Barcelona, desierto y sin actividad durante el confinamiento. / JORDI COTRINA / VÍDEO: EUROPA PRESS

Sin precedentes. La economía española se está adentrando en una recesión gigantesca tras registrar en el primer trimestre de este año una contracción histórica del 5,2% respecto al periodo octubre-diciembre, como consecuencia del confinamiento de la población y la paralización de la actividad, que hundieron a partir de la segunda mitad de marzo el consumo de los hogares, la inversión y las exportaciones. No existe ningún precedente de similar envergadura desde que hay registros en el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 1970. Y habría que retroceder casi un siglo para hallar un parón similar. 

En los tres trimestres precedentes (segundo, tercero y cuarto trimestre de 2019), la economía española estaba creciendo a tasas del 0,4%. El retroceso del 5,2% registrado en el primer trimestre supera las estimaciones que había realizado el Banco de España, que había previsto una caída del 4,7%, eso sí, con "muchas dosis de cautela", ya que este cálculo se basaba en suponer una proporción determinada de descenso de actividad en algunas ramas.

El impacto de la crisis del Covid-19 ha sido menor en el empleo que en la economía, ya que los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo solo cayeron un 1,9% en el primer trimestre, si bien las horas de trabajo descendieron un 5%, lo que podría estar influido por el recurso a los expedientes de regulación temporal de Empleo (ERTE) que mantienen a los trabajadores en suspenso. De todas formas, el periodo afectado por el confinamiento solo abarca los úlitmos 15 días del trimestre.

El Banco de España ya pronosticó que el efecto total en el conjunto del año puede oscilar entre el 6,6% y el 13,6%, en el peor de los escenarios calculados. en el comnjunto de la eurozona los dastos también son muy negativos. el Banco Central Europeo (BCE) estima que la contracción en la zona estará entre el 5% y el 12%, en el peor de los supuestos

Reabrir, no reconstruir

El catedrático de Política Económica de la Universitat de Barcelona (UB), Antón Costas, compara el parón de la actividad con el de la guerra civil, pero salvando las distancias tanto sociales como políticas de aquella época. En todo caso, a diferencia de una guerra, en el caso del covid-19, "no se han destruido por ahora infraestructuras ni activos de riqueza sino que se ha obstruído el flujo de la renta". De ahí el esfuerzo público por destinar gasto a cubrir prestaciones y otras ayudas. "No tenemos que reconstruir sino reabrir el país", añade.          

El Gobierno ya contaba con este escenario, como ha explicado el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, en tanto que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha señalado que las previsiones de organismos internacionales señalan que la coyuntura económica mejorará a partir del tercer trimestre.

En todo caso, el PIB del primer trimestre solo es una pequeña muestra de lo aque está por venir, ya que el estado de alarma solo ha abarcado 15 de los 90 días del trimestre. Está previsto que el desplome del producto interior bruto (PIB) sea mucho mayor en el segundo trimestre, lo que llevará a una recesión que todavía no se sabe cuánto durará.

Según Costas, una de las grandes dudas e incertidumbres es el comportamiento que van a tener los consumidores una vez que se supere la etapa de confinamiento total. No solo habrá cierto temor por hacer cosas que antes se hacían sin problema sino que, pese a los ERTE con cobertura pública y otras medidas, los trabajadores y familias sufrirán un descenso en sus ingresos, explica.    

De acuerdo con los datos adelantados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el consumo de los hogares (el agregado de demanda con mayor peso en el PIB) cayó un 7,5 % trimestral, el mayor desplome de la serie histórica.

La inversión bajó un 5,8 %, el mayor descenso en casi 11 años, desde el segundo trimestre de 2009, si bien la inversión empresarial cayó solo un 3,5 %, mientras que la destinada a vivienda y edificación lo hizo un 9,6 %.

Más gasto público

Por el contrario, el gastó público se aceleró más de un punto en el trimestre, hasta crecer un 1,8 %, lo que supone el mayor aumento en 12 años, desde el primer trimestre de 2008.

La demanda externa se hundió, con una caída del 8,4 % para las exportaciones y un descenso también del 8,4 % para las importaciones, en línea con el hundimiento del consumo y la inversión nacional.

Desde el punto de vista de la oferta, las ramas de actividad con mayores caídas trimestrales de valor añadido bruto fueron las actividades artísticas, recreativas y otros servicios (11,2 %), comercio, transporte y hostelería (10,9 %), construcción (8,1 %), actividades profesionales, científicas y técnicas (8 %), información y comunicaciones (5,5 %), industria manufacturera (3,2 %), y agricultura, ganadería, silvicultura y pesca (1,4 %).

Si se compara el primer trimestre con el mismo periodo de 2019 la caída del PIB fue del 4,1 %, con una contribución negativa de la demanda nacional (consumo e inversión) de 4,3 puntos y con una aportación positiva de la demanda externa (exportaciones e importaciones) de 0,2 puntos.

En comparación anual se han destruido 102.000 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, en tanto que la productividad por puesto de trabajo equivalente bajó un 3,6 %.

La remuneración de los asalariados creció un 2,8 % interanual, mientras que el excedente bruto de explotación (asimilable al margen empresarial) cayó un 9,3%, el mayor descenso de la serie histórica.

La patronal CEOE-Cepyme ha advertido de que si no se protege el tejido productivo y se produce la quiebra de empresas, será muy complicado recuperar la economía y el empleo, mientras que desde CCOO y UGT se ha apelado al Gobierno a mantener las medidas para salvaguardar el empleo y la protección a los trabajadores más allá del estado de alarma.

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