08 ago 2020

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ALMACENAJE SATURADO

El precio del petróleo vuelve a caer el 4%, y el Texas, el 12,5%

La limitación de los sistemas de almacenamiento para regular la caída de la demanda influye en los precios

El desajuste entre producción y demanda causa una creciente inestabilidad

Eduardo López Alonso

Planta petrolífera en Signal Hill, California.

Planta petrolífera en Signal Hill, California. / EPA

El precio del petróleo volvió este martes a caer en los mercados internacionales en una nueva muestra de debilidad como consecuencia de la caída de la demanda por la crisis del coronavirus. Después del fuerte desplome registrado ya el lunes, el Brent -la variedad de referencia en Europa- baja el 4 %, mientras que en EEUU, el Texas lo ha hecho el 12,5% (fuera del horario oficial de la apertura del mercado). A las 7.00, el precio del barril del crudo Brent para entrega en junio -cuyos futuros vencen este jueves-, bajaba el 4,15%, hasta los 19,18 dólares. El lunes, el Brent recortó su precio el 7,03%, una caída superada por el petróleo intermedio de Texas (WTI), que se desplomó más del 24%.

El mercado petrolero está a medio camino de la especulación financiera y los embates de la economía real. Sus precios reflejan expectativas (especulación) pero también los efectos directos del desplome de la demanda. Los fondos de inversión deshacen posiciones o compromisos ante la previsión de una economía real débil y menor actividad industrial y del transporte. Mientras tanto, la extracción se ha mantenido pese a la caída del consumo y la capacidad de almacenamiento que regula los precios roza niveles de saturación. Con esos almacenes repletos, tanto los países de la OPEP como EEUU han recortado la producción ante lo que los expertos han descrito como enorme exceso de crudo en el mundo, aunque países como Brasil han intentado compensar la caída de precios con más producción.

La falta de espacio para almacenar los excedentes de producción en EEUU ante el desplome de la demanda ha hurtado al sistema petrolero mundial de un mecanismo básico de regulación de precios. Buques, oleoductos y silos almacenan petróleo a la espera de comprador, pero los precios caen ante la imposibilidad de almacenar más y la falta de demanda. 

El barril de petróleo mexicano registró este lunes el segundo precio más bajo de su historia al llegar a 6,55 dólares, después de que tocara fondo justamente hace una semana y tras una caída del 23,2%, o 1,98 dólares, respecto de los 8,53 dólares del viernes pasado.

En un comunicado dirigido a inversores, la compañía estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) explica que el desplome de los precios se debe a "la reducción temporal de las actividades económicas en prácticamente todos los países del mundo, con un efecto directo e inmediato sobre el nivel de consumo de combustibles fósiles". Pemex es un ejemplo claro de estrategia de las compañías ante la actual situación; ha anunciado la reducción de las inversiones en unos 1.630 millones de dólares, mientras que el Gobierno mexicano le ha otorgado un beneficio fiscal adicional por unos 2.613 millones de dólares para su aplicación en lo que resta de este ejercicio fiscal.

La petrolera británica BP registró pérdidas de 4.365 millones de dólares (4.031 millones de euros) en el primer trimestre del 2020, frente al beneficio neto atribuido de 2.934 millones de dólares (2.710 millones de euros) contabilizado en el mismo periodo del año anterior, como consecuencia del doble impacto negativo del desplome del precio del petróleo y la pandemia de Covid-19. Los resultados de BP son una muestra del efecto de la paralización industrial en actores relevantes del sector. 

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