14 ago 2020

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mercados

El petróleo europeo se suma al hundimiento de precios

El barril de West Texas consigue ponerse en positivo tras la caída histórica del lunes

Las principales bolsas continentales registran descensos por encima del 1,5%

El Periódico

Campo de producción petrolífera en Estados Unidos.

Campo de producción petrolífera en Estados Unidos. /

El precio del petróleo de calidad Brent, de referencia para Europa, ha llegado a caer este martes más de un 28% para cotizar por primera vez en los últimos 18 años por debajo del umbral de los 20 dólares por barril, después de que el crudo West Texas Intermediate, de referencia en Estados Unidos, llegase ayer a cotizar en negativo y en la sesión de hoy registre un precio cercano a cero. Los inversores no descartan de froma definitiva que se produzca un situación similar en el cierre del futuro de mayo de Brent que se produc el día 30.

De este modo, el barril de crudo Brent, cuyos contratos actualmente negocian la entrega de petróleo en junio, llegaba a caer hasta un mínimo intradía de 18,19 dólares, con un desplome del 28,8% respecto del cierre de ayer, aunque posteriormente recuperaba algo de terreno para cotizar cerca de los 20 dólares. En lo que va de año, el petróleo de referencia en Europa acumula una caída superior al 72%.

En el caso del WTI, el barril de petróleo americano cotizaba este martes levemente en positivo, tras el descalabro del lunes, registrando un precio de 0,01 dólares por unidad, aún así muy por encima de los -37,60 dólares del cierre negativo del lunes.  A media sesión en EEUU, el valor volvía a ser negativo, -4,75 dólares. Los futuros del barril  para entrega en junio se situaban en 16 dólares, un 21% por debajo del cierre del lunes, mientras que en el caso de los barriles para su entrega en julio el precio alcanzaba los 22,98 dólares, un 12,5% menos que este lunes.

Bolsas a la baja

El mercado de materias primas se resiente de la dramática caída de la demanda, que ha provocado grandes estocs, principalmente en EEUU que no encuentran salida. Ese colapso del mercado a corto plazo, no tuvo, sin embargo, un gran impacto en la renta variables donde las caídas el lunes fueron moderadas, incluida el Dow Jones, que cedió el 2,44%. En Europa,sin embargo, las bolsas registran caídas que superan el 3% en algunos casos, como en el DAX de Fráncfort. El Ibex 35 acumula descensos por encima del 2,2%.

¿A qué responde el hundimiento del Texas?

La situación preocupante del mercado norteamericano se explica en parte por la proximidad del vencimiento de los contratos de futuros del WTI Texas para entrega en mayo, que expiraron en la noche del lunes. Muchos operadores tomaron la determinación de desprenderse de sus posiciones y algunos estaban incluso dispuestos a perder dinero.

Todos los días 21 de cada mes se procede a un cambio de contrato en el WTI, y todos los 30 sucede lo mismo en el caso del barril Brent del mar del Norte, con precios para el mes siguiente. En los dos mercados se mantuvo la tendencia negativa, pero el primero se distanció severamente del segundo para mal. El Brent, crudo de referencia en Europa, es 64 dólares más caro que el estadounidense, y se mantiene en el terreno positivo en el entrono de los 20 dólares el barril, después de la caída de más del 23% de esta jornada.

¿Por qué nadie quiere petróleo?

Los vendedores de petróleo están dispuestos a pagar para deshacerse de su oro negro. El motivo del descalabro estriba en las dificultades para almacenar la sobreoferta de petróleo en EEUU, acentuada por la parálisis económica que ha generado la epidemia de coronavirus. Con las carreteras prácticamente vacías y los vuelos comerciales seriamente recortados, el exceso de crudo que ya arrastraba el mercado no ha hecho más que exacerbarse. Las refinerías, los tanques y las plataformas marinas están llenas. El nuevo escenario ha obligado a los productores estadounidenses a cerrar pozos a marchas forzadas, poner en pausa sus planes de prospección y reducir gastos. Muchos de ellos necesitan un precio de 50 dólares el barril para ser viables. Los analistas predicen quiebras en el sector y probablemente una nueva fase de consolidación, a medida que los peces gordos se comen a los pequeños, incapaces de sobrevivir con los precios actuales. El número de pozos activos en el país cayó un tercio el mes pasado, para situarse en la cifra más baja desde el 2015, según los datos de Baker Hughes.

¿Es necesario recortar capacidad?

No se consume petróleo ni derivados como la gasolina. La demanda en EEUU se ha contraído un 30% por el coronavirus y llega a niveles de 1995, todo ello a pesar de que los ciudadanos norteamericanos disfrutan de los precios del combustible más bajos en los últimos 20 años. Los mercados están esperando recortes de capacidad más allá de los productores encuadrado en la organización de productores.  "La OPEP ha hecho su trabajo, ahora los mercados de futuros están aplicando una dolorosa corrección en la producción no OPEP. Si no vemos cierres instantáneos de producción en Canadá y en EEUU, el futuro del WTI de junio puede ver un recorrido similar al del futuro de mayo", explica Michel Salden, gestor de Vontobel AM. "Obviamente, esta aceleración en el cierre de los países no pertenecientes a la OPEP acelerará el reequilibrio del mercado", señala Salden.

¿Es una crisis transitoria?

Para muchos analistas, pese a todo, se trata de una crisis transitoria. El parón económico causado por el efecto Covid-19 ha determinado una fuerte caída de la demanda de crudo y, por ende, la necesidad para los países productores de reducir precios y afrontar el dilema de cómo almacenar los barriles producidos, pero no vendidos, sin tener que recortar la producción. Ante la imposibilidad de afrontar dicha situación tan extraordinaria, y para evitar lidiar con costes de almacenamiento demasiado elevados, algunos productores se han visto impulsados a pagar para que alguien se lleve el petróleo, lo cual ha desplomado a territorio negativo el precio del crudo. Sin embargo, "los futuros del crudo relacionados con el mes de junio siguen cotizando en niveles de alrededor de los 20 dólares, demostrando la confianza que tienen los inversores en que esta situación podría ser solo un bache transitorio para la industria", ha comentado Giorgio Semenzato, consejero delegado de Finizens.