27 may 2020

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en Catalunya

La Cambra cifra la pérdida de ingresos en turismo, ocio y comercio en 5.600 millones

La institución insta a los sectores sin despidos y sus trabajadores a protagonizar el incremento del gasto en consumo para animar a la recuperación

Los que mantengan el trabajo podrán aportar 2.200 millones a la economía catalana, según la Cambra

Eduardo López Alonso

Fajos de billetes de euro.

Fajos de billetes de euro. / ANDREA COMAS (REUTERS)

La Cambra de Comerç de Barcelona estima que el mes y medio de confinamiento previsto para frenar el coronavirus supondrá una pérdida de ingresos para el sector del turismo, restauración, comercio y ocio en Catalunya de unos 5.600 millones de euros. Pero el servicio de estudios de la institución aporta una visión menos agorera de la situación al considerar que el actual confinamiento tiene el efecto colateral de incrementar la capacidad de ahorro de muchos ciudadanos, con rentas que volverán al mercado en forma de consumo, al menos en parte. Así, la Cambra estima también que un 40% de esos 5.600 millones, unos 2.200 millones de euros, serán ahorro que habrán acumulado aquellos catalanes -unos tres millones- que se hayan visto menos afectados por esta crisis sanitaria, a razón de 742 euros por persona.

Esta 'ingeniería macroeconómica' de la Cambra le lleva a aconsejar a estos consumidores que han quedado al margen de las restricciones de empleo a incrementar el gasto al finalizar el periodo de confinamiento, con mayor optimismo que aquellos que han visto peligrar sus perspectivas laborales. Serían los protagonistas de esa tan renombrada recuperación en forma de 'V' que para algunos tiene visos de ser más 'U' y hasta un diente de sierra con tendencia bajista. 

La Cambra sostiene que si esos 2.200 millones se destinaran al consumo una vez que se levante el confinamiento, ello tendría un impacto positivo en el PIB de unas 9 décimas, algo que desde la perspectiva actual resulta bálsamo económico a tener en cuenta. Comercio, restauración, turismo, ocio y cultura deberían ser los grandes beneficiados de esa salida ordenada del confinamiento y del incremento del gasto interior.

Turismo interior

Las perspectivas de que sea el turismo interior el más factible el próximo verano debería ayudar a esta recuperación. Por otra parte, los 19,3 millones de turistas extranjeros que llegaron a Catalunya el año pasado, con un gasto conjunto de 21.000 millones de euros, será difícil que vuelvan ni siquiera en parte.

La Cambra admite que teniendo en cuenta que la renta familiar disponible por habitante en Catalunya se sitúa en 18.900 euros al año o 1.547 euros al mes, un confinamiento entre el 14 de marzo y el 30 de abril puede permitir a un catalán no afectado económicamente por esta crisis ahorrar en torno al 32% de su sueldo, es decir, unos 495 euros, que serían 742 euros en un periodo de mes y medio. La hipótesis es que dos millones de trabajadores en Catalunya no se verán afectados significativamente por esta crisis y habrán tenido escasas posibilidades de gastar su dinero. Si se cumple esta previsión, unos tres millones de catalanes estarán en disposición de aumentar su consumo por habitante en los meses posteriores al confinamiento. 

Sectores sin despidos

A la pregunta de en qué sectores de actividad están esos trabajadores que permanecen al margen de los ertes la respuesta no es tan complicada. Uno de los más claros es el de la alimentación, ya que como sector ha quedado englobado en los sectores esenciales de la economía. Tanto fabricantes como distribución. Además, en estos sectores es posible que las empresas distribuyan entre los empleados pluses por dedicación y alza de ingresos. 

Otro de los sectores indirectamente beneficiados por el coronavirus es el farmacéutico, con un incremento de ingresos por parte de los laboratorios, pero también de las farmacias, por ejemplo. También el sector químico, considerado esencial por ser proveedor fundamental del sector sanitario y alimentario.

Las empresas de servicios como las energéticas y suministradoras también tienen a sus plantillas a pleno rendimiento, igual que los bancos que encontrarán en las dificultades de las empresas y particulares terreno abonado para nuevas iniciativas crediticias.

Algunas firmas no adscritas a servicios esenciales también pueden haber incrementado su actividad gracias al comercio electrónico, y además la demanda súbita podría consolidarse en los próximos meses. Otro sector es el asegurador, ya que la cifra de siniestros se ha desplomado con el confinamiento, no se han podido renegociar las pólizas y la cuenta de pérdidas y ganancias de las compañías van a lucir en tiempos de crisis generalizada.

La industria reconvertida también hará que sus empleados capeen la situación desatada por el coronavirus con agotamiento pero sin mermas en las nóminas. Y por supuesto los funcionarios de todo tipo, que tras el confinamiento mantienen sus nóminas y han debido recortar los gastos. Las firmas de transporte también han mantenido la actividad y en algunos casos incluso la han aumentado, con menores costes de combustible y mejor eficiencia.