Liberalización ferroviaria

La CNMC reduce de 10 a 5 años el contrato de Renfe con Adif

Un tren AVE de Renfe.

Un tren AVE de Renfe. / periodico

Sara Ledo

Por qué confiar en El PeriódicoPor qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La liberalización ferroviaria se iniciará a finales de año en España, después de que Adif haya adjudicado capacidad a las empresas Ilsa (SNCF) y Rielsfera (Airnostrum y Trenitalia) para competir con Renfe. El operador de la infraestructura ferroviaria tenía previsto suscribir antes del 13 de abril los contratos --acuerdos marco-- con las tres empresas por una duración de 10 años. Pero la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha frenado el plan de la operadora pública al rebajar la duración de su contrato de diez a cinco años revisables, al no considerar acreditada la necesidad de más tiempo. Adif ha anunciado que "justificará" esa duración, por lo que la próxima semana solo firmará los contratos con las otras dos empresas. 

Los llamados acuerdos marco adjudican la capacidad de la red ferroviaria a aquellas empresas que competirán con Renfe en el transporte de viajeros en los tres corredores más demandados (Barcelona, Sevilla y Málaga y Levante). La normativa establece una vigencia máxima de estos contratos de cinco años renovables, salvo que existan contratos comerciales, de inversiones y del riesgo en que incurren las empresas que justifiquen la ampliación del plazo. Características que, a juicio de la CNMC, cumplen Ilsa y Rielsfera pero no Renfe. 

El operador público, que cuenta con una flota de 96 trenes, justificó para mantener el contrato una década la compra de 49 trenes más, pero la CNMC considera que no tiene necesidad de hacer esa adquisición pues la nueva capacidad supone "tan solo un ligero incremento respecto a los servicios actuales" –la capacidad máxima, en 2025 y en un día laborable, será entre un 6% y un 10% superior a la actual, según la CNMC--. Ilsa y Rielsfera incorporarán 23 y 14 trenes, respectivamente, pero en su caso, además de la inversión prevista, deberán desarrollar una red comercial y operativa, así como una "imagen de marca en el mercado español", lo que justifica la extensión del contrato.

El año pasado, seis candidatos solicitaron capacidad para prestar los servicios de transporte de viajeros por ferrocarril --Renfe, Eagle Rail, Rielsfera, Motion Rail, Eco Rail e ILSA—cuando se puso en marcha el proceso para su liberalización. El total de peticiones superó con mucho la capacidad disponible, por lo que Adif tuvo que elegir en función del uso de los paquetes establecidos (A, B y C, con el 65%, 30% y 5% de la capacidad total, respectivamente). El resultado fue la preadjudicación a Renfe, Ilsa y Rielsfera de los paquetes.

Inversiones

La CNMC considera que las ganadoras son las propuestas "más realistas" en cuanto a disponibilidad de material rodante y solvencia financiera. Es decir, el operador ha respetado los "principios de no discriminación" en esa pre-adjudicación. No obstante, añade que en el caso de Ilsa –la única que no comenzará a operar hasta el año 2022-- "su solvencia financiera está condicionada a que se produzca efectivamente la entrada en su capital de Trenitalia (operador público italiano)".

Ilsa es la única de la que no se da detalle en el informe de la CNMC de su inversión prevista. "El plan económico-financiero de Ilsa prevé aportaciones de sus accionistas para financiar sus operaciones durante los primeros ejercicios de actividad", indica el informe del regulador. Renfe prevé invertir en material más de 900 millones de euros y Rielsfera, más de 700 millones de euros. En conjunto, la inversión total comprometida para la liberalización será superior a los 1.600 millones de euros.