05 jun 2020

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contra el coronavirus

El Gobierno refuerza la "red de seguridad" para familias y empresas

Aprueba una moratoria de seis meses en las cuotas sociales de los autónomos y empresas

Iglesias contrapone la "salida social" de esta crisis con la que se vivió a partir del 2008

Agustí Sala

El Gobierno refuerza la "red de seguridad" para familias y empresas

El primer día del endurecimiento efectivo del confinamiento, el Gobierno ha lanzado una nueva batería de medidas, "una red de seguridad" para este periodo excepcional, en palabras de la vicepresidenta económica, Nadia Calviño. Las nuevas iniciativas, anunciadas el mismo día en el que se ha batido el récord de contagios y fallecimientos por el coronavirus , van desde un aplazamiento de seis meses sin intereses en las cotizaciones a la Seguridad Social de los autónomos y las empresas a la prohibición de que se corte el suministro de servicios básicos como la luz, el agua, el gas y las telecomunicaciones al conjunto de la población durante el estado de alarma, no solo a los colectivos vulnerables como se había establecido inicialmente. Inculso se imponen restricciones temporales a la publicidad de apuestas.

Aunque aplaudida, la medida destinada a los autónomos, aún es vista como insuficiente tanto por Foment del Treball, Pimec y la Cambra de Comerç de Barcelona, que reclaman una moratoria fiscal, dado que, como afirmaba Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment en una entrevista con EL PERIÓDICO "muchos empresarios no podrán pagar los impuestos" porque no tienen ingresos. La Seguridad Social permitirá a los autónomos que hayan cesado su actividad por el covid-19 que pidan la devolución de la parte correspondiente a los días de estado de alarma y pagar fuera de plazo pero sin intereses las de los días anteriores del mismo mes. 

Iglesias, Calviño y Montero  

En una comparecencia con la portavoz y titular de Hacienda, María Jesús Montero y el vicepresidente de Asuntos Sociales, Pablo Iglesias, probablemente para tratar de acallar las informaciones que apuntan a profundas discrepancias de este con Calviño, se han dado a conocer las nuevas medidas, más de 50, que se incluyen en un real decreto-ley. El texto profundiza en la moratoria en las hipotecas, que pasa de uno a tres meses y se extiende a los locales y oficinas de autónomos, así como a los créditos personales y al consumo de colectivos vulnerables. A su vez se crean nuevas prestaciones especiales para colectivos como las empleadas del hogar, los parados sin subsidio y los trabajadores temporales y se paralizan durante seis meses los desahucios. Se trata de que "nadie se quede atrás", según aseguró Montero.

Al tiempo que han aprovechado para aclarar, por su precipitación, el alcance del mayor confinamiento decretado desde este lunes, que afecta a todos los servicios que no son considerados esenciales, el Gobierno ha reforazado lo que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, definió como un "escudo social" para paliar los efectos de la "hibernación" de la economía mientras dura la propagación del coronavirus.

Respuesta sanitaria, económica y social

Calviño ha afirmado que el endurecimiento del confinamiento, quwe la ministra portavoz añadió que "salva vidas", se enmarca en el paralelismo que el Gobierno busca entre la respuesta sanitaria y la económica y social. "Cuanto menos dure esta situación excepcional antes podremos recobrar la normalidad", ha dicho la vicepresidenta tercera. A la vez afirma que este nuevo paquete completa las iniciativas destinadas a dar respuestas sociales a la crisis. La máxima responsable de la política económica del ejecutivo ha manifestado que las medidas siguen las recomendaciones de las autoridades sanitarias y "recogen las sugerencias que nos han hecho llegar los agentes sociales".

Iglesias, por su parte, ha destacado que las medidas buscan ofrecer seguridad y protección a todas las personas para afrontar el impacto negativo de la crisis y ha subrayado las medidas para ofrecer el "derecho constitucional" de la vivienda, un bien "más imprescindible" ahora al ser la "trinchera" desde la que los ciudadanos se protegen del virus, tras pedirles que permanezcan en casa para evitar contagios. También contrapuso la "salida social" de esta crisis con la que se llevó a cabo tras el estallido de la del 2008.