05 ago 2020

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coronavirus

El Banco de España reclama un seguro europeo de desempleo

El organismo renuncia a hacer una previsión sobre la economía española ante la incertidumbre existente

La fundación de las cajas prevé una contracción del PIB del 3% y un déficit público del 5,5% en el 2020

P. Allendesalazar / R. M. Sánchez

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. / Marta Fernández Jara / Europa Press

El Banco de España da un nuevo paso, tras convertirse en las últimas semanas en una de las instituciones públicas del continente más activas en reclamar una "actuación más decidida" por parte de la Unión Europea para afrontar los devastadores impactos económicos del coronavirus. El organismo gobernado por Pablo Hernández de Cos ha reclamado este miércoles el despliegue de "instrumentos de cobertura económica y social mancomunados, como pueda ser un fondo de desempleo europeo", una demanda que también formuló el pasado domingo el presidente Pedro Sánchez.

El gobernador ha multiplicado sus intervenciones públicas en los últimos días para aclarar y defender la actuación del Banco Central Europeo (BCE) ante la crisis, así como para advertir de la alarmante necesidad de que los países comunitarios olviden sus tradicionales discrepancias y actúen de forma rápida y contundente. Tras algún primer roce con una inicialmente renuente vicepresidenta económica, Nadia Calviño, sobre las medidas a adoptar, su posición está ampliamente alineada con la del Gobierno, en estos momentos en que Sánchez y otros ochos presidentes nacionales han hecho un frente común para reclamar a la UE más medidas, ante las reticencias del bloque liderado como siempre por Alemania y Holanda

A través de su informe trimestral sobre la economía española, el Banco de España ha insistido este miércoles en la necesidad de que la "respuesta proporcionada sea ambiciosa, ágil y coordinada entre las autoridades responsables de los distintos ámbitos de la política económica" y ha vuelto a advertir que, de carecer del "respaldo" de la UE, la efectividad de los planes de choque de los Gobiernos nacionales "podría verse limitada en aquellos países que disponen de menor margen presupuestario". En resumen y alto y claro: "La magnitud del desafío requiere que las autoridades comunitarias también contribuyan decididamente a su superación".

Sin previsiones

Como ya reclamó la semana pasada el gobernador y pide el Gobierno, el documento insta a emplear las herramientas presupuestarias y financieras ya existentes a escala europea, incluida la movilización del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera, por un volumen potencial de recursos del orden de 500.000 millones de euros, así como a introducir elementos de compartición de riesgos presupuestarios, en referencia a los eurobonos o coronabonos. El eurogrupo, precisamente, no logró este martes alcanzar ningún acuerdo al respecto y lo ha dejado en manos de los líderes nacionales, que se reúnen este jueves.

Prueba de lo excepcional de la situación es que el informe no incluye por primea vez sus periódicas previsiones sobre la evolución de la economía española, algo que no sucedió ni en los peores momentos de la Gran Recesión. La institución argumenta que es imposible calcularlas "con un mínimo de rigor" debido al "extraordinario grado de incertidumbre actual" y recuerda que otros bancos centrales como el de Francia y la Reserva Federal estadounidense han hecho lo mismo. En cualquier caso, advierte de que la pandemia ha hecho "descarrilar de modo abrupto en apenas un mes" la economía mundial y que las necesarias medidas de contención adoptadas tendrán un "impacto severo" en la actividad y el empleo, por más que "debería tratarse de una perturbación de carácter fundamentalmente transitorio".

Estimaciones privadas

La Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas), precisamente, ha estimado este miércoles que la economía española podría caer el 3% este año (con un retroceso del 7,7% en el segundo trimestre frente al primero) y recuperarse el 2,8% en el 2021, pero solo si -haciendo un paralelismo con lo que ha sucedido en China y Corea del Sur- la situación sanitaria mejora a partir de mayo. El déficit, en ese caso y teniendo en cuenta las medidas de gasto ya adoptadas equivalentes a 1,6 puntos del PIB, subiría desde el 2,5% en que cerró el 2019 según sus cálculos hasta el 5,5% en el 2020 y al 4,1% en el 2021 y la deuda pública sumaría 10 puntos, hasta el 104% del PIB. El Gobierno se había marcado un objetivo de déficit del 2% del PIB para el 2019 aunque las previsiones de algunos organismos como el Banco de España habían elevado al 2,5% su proyección sobre el cierre contable del año pasado.

Las previsiones privadas que se van conociendo estos días, sometidas a una gran incertidumbre, presentan una gran disparidad pero coinciden en pronosticar una fuerte caída este año y una recuperación en el siguiente. Es el caso de las de Standard & Poor's (-1,8% y 3,1%, respectivamente), Bank Of America (-1,9% y 2,8%), Goldman Sachs (-1,3% y 4,3%), Morgan Stanley (-5,5% y 5,5%), Scope (0% o menos y 1,6%), y Fitch (-0,8% y 2,4%). Entre las más negativas hasta la fecha está la del IESE, que calcula una contracción de entre el 2,1% y el 9,3% en función de cuánto duren las medidas del estado de alarma.