23 oct 2020

Ir a contenido

efectos del coronavirus

Todos los sectores económicos reclaman una moratoria fiscal

Las empresas insisten en exigir la suspensión de la declaración y pago de impuestos durante tres meses

Agustí Sala

Todos los sectores económicos reclaman una moratoria fiscal

El clamor ya es total. Todos los sectores económicos, tanto de la industria como de los servicios exigen al Gobierno que apruebe una moratoria fiscal de al menos tres meses dado que la mayoría de negocios o han tenido que cerrar por el estado de alarma o han visto desplomarse sus ingresos por la crisis sanitaria del coronavirus.

Foment del Treball insiste hoy en reclamar esta medida, que ya propuso la semana pasada, al igual que Pimec, y a la que durante el fin de semana a través de Foment Comerç y Pimec Comerç se han ha ido sumando unas 200 organizaciones que representan a diferentes gremios y actividades económicas. Esta iniciativa permitiría, entienden, mantener la liquidez del sistema y evitaría la ruptura de la cadena de pagos en un momento de paralización de la actividad.

Profesionales y asesores

A estea exigencia también se han sumado diversos colectivos profesionales y tributarios como el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), la Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf), la Asociación Profesional de Expertos Contables y Tributarios (AECE), los consejos generales de la Abogacía , agentes de aduanas, de graduados sociales, la Federación Española de Asociaciones Profesionales de Técnicos Tributarios  y Asesores Fiscales (Fettaf) y el Gabinete de Gestores Adminisrativos Asesores Fiscales (Gesaf).

La petición esencial es que se produzca una suspensión de las declaraciones y liquidaciones tributarias como medida "excepcional, temporal, urgente e inminente" .

Esta entidades estiman que solo en Catalunya, esta tregua tributaria facilitaría una liquidez de unos 700 millones de euros en los sectores del comercio y la hostelería. La Generalitat ya acordó la semana pasada una iniciativa de esta naturaleza, que afecta a los tributos propios y a los cedidos que gestiona.

Las exigencias son supender durante los próximos tres meses la presentación, o como mínino el ingreso de las declaracioens y autoliquidaciones , en especial del IVA, del IRPF y de las cuotas a la Seguridad Social, tanto las mensuales como las relativas al primer trimestre, excepto las que tienen derecho a devolución, como suele suceder en el sector de los apartamentos turísticos y hotelero.

Otro de los requisitos que reclaman es que este tipo de medida se puedan aplicar con independencia del importe y los sujetos que las realicen y que no se impongan intereses. Y además, agregan, estas cantidades han de poder fraccionarse con posterioridad durante los seis meses siguientes.