21 sep 2020

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IMPACTO ECONÓMICO DEL COVID-19

Italia prohíbe dos meses los despidos por el coronavirus

El Gobierno impulsa 25.000 millones de euros en ayudas que incluyen bonos a autónomos que hayan perdido su trabajo y permisos de paternidad con la mitad del sueldo asegurado

Rossed Domènech

El centro de Roma, sin apenas turistas.

El centro de Roma, sin apenas turistas. / EFE EPA / RICCARDO ANTIMIANI

Durante dos meses, en Italia no se podrá despedir a ningún trabajador, ni por las llamadas "razones objetivas", mientras que las bajas por el coronavirus serán consideradas como de enfermedad. Asimismo, queda suspendido hasta el 30 de mayo el pago de todos los impuestos, incluidas las contribuciones a la Seguridad Social. Los plazos de las hipotecas quedan suspendidos hasta el 30 del próximo septiembre. Los padres con hijos menores de 12 años sin escuela podrán permanecer en sus casas con el 50% del sueldo. Los documentos oficiales que caduquen en estas fechas quedan prorrogados automáticamente, en ámbito sólo nacional, hasta agosto.

Estas son algunas de las medidas de choque aprobadas en la madrugada de este martes por el Gobierno de Giuseppe Conte para paliar los efectos económicos y sociales del covid-19. En total, incluyen ayudas por valor de 25.000 millones de euros que afectan al ámbito sanitario, laboral y empresarial. Un nuevo decreto previsto para el mes de abril se ocupará de las inversiones en las obras públicas y semipúblicas en todo el territorio peninsular.

El Ejecutivo de Roma contaba para este paquete con el voto favorable del Parlamento y el visto bueno de la UE, ya que acarreará superar el tope del 3% de déficit público permitido por Bruselas,  y ha negociado las medidas con la patronal y los tres principales sindicatos, que se han reunido conjuntamente varias veces (una de las reuniones duró 18 horas seguidas). Antes de la aprobación del decreto ley, el Gobierno había solicitado propuestas a los partidos de la oposición, que han considerado como "un primer paso" la formulación final.

Créditos a fondo perdido

Los trabajadores autónomos (4,8 millones) recibirán un bono de 600 euros en marzo y abril para compensarles por las pérdidas, y todas las empresas, incluso las que solo tengan un trabajador, podrán recurrir durante tres meses a todo tipo de subsidios laborales -en Italia son tres-  para los empleados. Para 16 circuitos de producción, que van desde el deporte, teatros y museos, pasando por huertos botánicos, jardines de infancia, asistencia a los minusválidos y ancianos y todo tipo de transportes, las contribuciones sociales quedan suspendidas hasta el 30 de mayo y después de esta fecha se podrá pagar todo el importe o en cinco plazos.

Quien en marzo haya ido a trabajar a pesar del confinamiento y su renta no supere los 40.000 euros anuales, recibirá un ingreso extra de 100 euros en abril. Las empresas que produzcan material sanitario necesario para la actual pandemia podrán contar con créditos a fondo perdido, avalados por la estatal Invitalia.

Para las pymes, el Gobierno ha aprobado una garantía estatal gratuita hasta el 80% para avalar los créditos de hasta cinco millones de euros. Las industrias que exportan también contarán con un aval de garantía estatal del 80% sobre la eventual exposición financiera, con una dotación nacional de 10.000 millones. La agencia que asegura las exportaciones (Sace) ejercerá de avalador hasta los 2.600 millones de euro. El fisco suspenderá durante dos años los controles fiscales para varios tipos de actividades.

Presos, educación y sanidad

El largo decreto antivirus para la economía también amplía el brazalete electrónico para quienes cumplan prisión: si al ciudadano preso le quedan menos de 18 meses de cárcel, podrá pasarlos en su domicilio. Para organizar la enseñanza en remoto, hay un presupuesto de 85 millones. Se suprime el examen de Estado (algo parecido al examen para ser médico interno residente -MIR- en España) para la licenciatura en Medicina, título que será suficiente para ejercer como médico.

De los 25.000 millones,  3.500 millones han ido a la sanidad, 10.000 a la ocupación laboral e industrias, 1.700 millones a las familias y el resto a fondos de garantía y pagos "una tantum".

"No habíamos pensado, ni hemos pensado nunca, en combatir un diluvio con sacos de arena y trapos, sino intentado construir un dique para proteger empresas, familias y trabajadores", ha destacado Conte en la presentación del decreto ley, al tiempo que ha admitido que estas medidas "no bastarán" por sí solas y que el país transalpino deberá aprobar nuevas ayudas próximamente.

Críticas a Lagarde

Entre mayoría y oposición, que prácticamente es solo conservadora y de derechas, no hay acuerdo definitivo, por ahora, sobre un posible recurso al Fondo salva Estados (Mes) de la UE. "Sería insensato", ha dicho Matteo Salvini, líder de la Liga. "Quien quiera que recurra al Mes, de hecho propone la sumisión del país a la troika (UE, FMI, BCE)", afirman, citando el ejemplo de lo que hizo en Grecia, arruinando el país.

La alternativa, según el ministro de Economía, es una masiva intervención únicamente del BCE, el banco central de la UE cuya presidenta, Christine Lagarde, dijo días atrás que "el diferencial de bonos es un problema de cada país". El desliz, o no (Lagarde procede del FMI), fue recibido con palabras muy duras en Italia, cuyo presidente, Sergio Mattarella, solicitó una intervención nacional televisada para decir que "Italia espera de Europa ayudas, no obstáculos". La comisión parlamentaria sobre servicios secretos está ahora investigando si detrás del supuesto desliz de Lagarde hubo operaciones financieras externas que provocaron que la bolsa italiana peridiera aquel día el 16%.