Medidas económicas

Coronavirus: El BCE aclara que sí contendrá las primas de riesgo tras el error de Lagarde

Hernández de Cos confirma que el banco central comprará toda la deuda pública que sea necesaria

El gobernador asegura que los países más afectados podrán ser prioritarios en las compras de deuda

En una acción sin precedentes, el Banco Central Europeo (BCE) se ha lanzado este viernes a aclarar que sí que actuará para evitar que las primas de riesgo de la deuda pública de los países afectados por el coronavirus se desboquen, como ocurrió en la crisis de la deuda soberana del 2012. Con este mensaje, ha tratado de corregir el error de la víspera de su presidenta, Christine Lagarde, quien aseguró que la autoridad monetaria "no está aquí para cerrar" dichas primas, lo que -junto a su decisión de no bajar los tipos de interés- provocó que los intereses de la deuda pública en el mercado se disparasen y las bolsas registraran un hundimiento histórico.

Además de causar pánico a los inversores y sorpresa a los analistas, el pronunciamiento le costó críticas furibundas en Italia y Francia, con sus jefes de Estado, Sergio Mattarella y Emmanuel Macron a la cabeza. La propia Lagarde trató de corregirse el mismo jueves en una entrevista posterior en la cadena de televisión 'CNBC': "Estoy plenamente comprometida con evitar cualquier fragmentación en un momento difícil para la zona euro. Las primas de riesgo elevadas por el coronavirus perjudican la transmisión de la política monetaria". La rectificación, sin embargo, llegó demasiado tarde para los mercados.

Para tratar de refrendar la idea, el economista jefe del BCE, Philip Lane, ha publicado este viernes un comunicado en la web del organismo en el que insiste en la rectificación del mensaje lanzado por Lagarde en la rueda de prensa posterior a la reunión del consejo de gobierno. "No toleraremos ningún riesgo a la transmisión fluida de nuestra política monetaria en todas las jurisdicciones de la zona euro. Estamos claramente preparados para hacer más y ajustar todos nuestros instrumentos, si se necesita para asegurar que las primas de riesgo elevadas que vemos en respuesta a la aceleración de los contagios del coronavirus no socavan la transmisión". En la misma línea se han pronunciado los gobernadores del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, y Francia, François Villeroy de Galhau, miebros del consejo de gobierno del banco central.

Lo que sea necesario

En declaraciones a EL PERIÓDICO, Hernández de Cos ratifica que el BCE comprará "lo que sea necesario, de Italia o cualquier otro país, para evitar que se produzca fragmentación financiera". En esta línea, ha indicado que el plan de compra de deuda pública y privada aprobado (120.000 millones de euros hasta final de año, que suman una media de 13.000 millones a los actuales 20.000 millones mensuales) podrá priorizar la adquisición de títulos empresariales y de bonos públicos de los países más afectados, modificando algún aspecto del programa, para evitarles problemas de financiación. Asimismo, subraya que el BCE puede tomar más medidas, incluida una posible bajada de tipos interés, pero considera que no es la medida más adecuada para combatir un impacto económico del coronavirus que se espera temporal. 

Lo que hace falta, ha argumentado el gobernador, es que la zona euro responsa con una política fiscal de la magnitud suficiente, específica para los sectores y colectivos afectados, y coordinada entre países y con las instituciones comunitarias. "Los problemas de sostenibilidad fiscal quedan en una segunda consideración, por que si el 'shock' es temporal, las medidas fiscales tienen que ser temporales y luego se vuelve a la posición inicial de las finanzas públicas y se retoman los procesos de consolidación allá donde haga falta, pero no estamos ahora en eso", ha apostillado en declaraciones a las agencias de noticias, en las que también ha avalado a Lagarde como la "mejor persona para gestionar esta crisis".

La cuestión de fondo es que el mandato del banco central, preservar la estabilidad de los precios, no le permite financiar directamente a los Estados (comprar deuda en las emisiones de los Tesoros), pero la justicia europea sí que ha determinado que puede hacerlo de forma indirecta (comprar la deuda pública en manos privadas) para lograr su objetivo de que la inflación esté cerca pero por debajo del 2%. El BCE, por tanto, sí que pueda actuar sobre las primas de riesgo (diferencial del interés del bono a 10 años de un país respecto al alemán de referencia en el mercado privado, indicador del riesgo de impago a ojos de los inversores). De ahí que sorprendiera el primer mensaje de Lagarde, ya que ella misma reconoció que los Estados más afectados tendrán que emitir más deuda para financiar las medidas de gasto fiscal que el propio BCE urge a adoptar.