01 abr 2020

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efectos del brote en la ciudad

El coronavirus pone en aprietos la apertura de la 'flagship' de Primark en BCN

La firma de moda tiene previsto abrir su tienda en la antigua sede del Banco Central de plaza de Catalunya en abril

La dirección cancela los desplazamientos de la plantilla y analiza la política de aperturas a nivel europeo

Eduardo López Alonso

Tienda de Primark en Brooklyn. 

Tienda de Primark en Brooklyn.  / X90066

La multinacional irlandesa de moda Primark ha decidido replantear sus acciones comerciales en Barcelona ante los nuevos casos de coronavirus detectados en la ciudad. La compañía argumenta que "por política de prevención del grupo Associated British Foods (propietaria de Primark) desde la sede de Dublín han tomado la decisión de cancelar los desplazamientos de la plantilla y están valorando la repercusión a nivel internacional que esto supondrá". La decisión de la central podría tener efectos en la apertura prevista de su nueva 'flagship' de Barcelona, que ocupará el edificio del antiguo Banco Central de la plaza de Catalunya.

La suspensión de actos relacionados con la apertura supuso posponer esta semana encuentros con representantes del Ayuntamiento de Barcelona, según fuentes del consistorio. Ante las dudas suscitadas sobre el posible retraso en la apertura de la tienda, la firma aseguró que "Primark continúa con sus planes".

La nueva tienda está previsto que se abra a finales de abril como muestra de la apuesta decidida de la marca por España, su segundo mercado en importancia tras el Reino Unido. La marca facturó en torno a 1.550 millones de euros, según el último balance conocido. 

Al margen de la causa aducida por la dirección de Primark para el posible replanteamiento de aperturas, la defensa de los intereses de su plantilla, se intuye especialmente inoportuno el momento de incertidumbre sanitaria para la inauguración de una tienda emblemática, por un posible menor flujo de turistas y carestía de productos procedentes de China. Hace unos días, la compañía reconoció que buena parte de las prendas que vende proceden de China y que pese a haber elevado el inventario en previsión del Año Nuevo Chino si la situación de falta de producto se prolonga deberán buscar nuevos proveedores. Eso es lo que van a hacer todas las grandes cadenas de moda, para las que China es un gran proveedor.

La tienda de la confluencia entre la Rambla y plaza de Catalunya será la segunda más grande de la cadena en España, con casi 7.000 metros cuadrados repartidos en seis plantas. El edificio, que protagonizó el asalto de 1981 al Banco Central, ha ido cambiando de huéspedes sin cuajar en exceso, como consecuencia de una arquitectura compleja. Sin embargo, su ubicación parece idónea para la venta de productos de precio bajo como los de Primark, y con el turista como principal 'target' comprador.  

Primark esperaba un alza de las ventas en el actual ejercicio en torno al 2,5%, aunque con la actual coyuntura y el previsible incremento de los costes de las prendas en origen espera que el beneficio operativo disminuya.

"La actividad comercial fue particularmente buena en noviembre y diciembre, pero se debilitó en enero y febrero frente a unos datos comparativamente muy fuertes del año anterior", explicó la compañía esta semana.

Primark operaba 375 tiendas a final de febrero, después de inaugurar tres nuevos establecimientos (Sevilla, Kiel y Milán) y la compañía mantenía hasta ayer un fuerte plan de aperturas el próximo trimestre, con aperturas en Reino Unido, EEUU, Francia. Italia, Bélgica, España, Alemania y Polonia. 

Primark, en cifras

La multinacional holandesa Primark gestiona 375 establecimientos y una superficie de ventas de cerca de 1,5 millones de metros cuadrados.

Tiene presencia en 11 países: República de Irlanda, Reino Unido, España, Alemania, Portugal, Países Bajos, Bélgica, Austria, Francia, Italia, Eslovenia y EEUU.

Fundada en Dublín en 1969, emplea a más de 80.000 personas. Tiene 47 tiendas en España, cuatro de ellas en Catalunya, dando empleo a 584 personas.