14 jul 2020

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Nuevas formas de trabajo

40.000 funcionarios de la Generalitat podrán trabajar desde casa dos días a la semana

La 'conselleria' de Polítiques Digitals i Administració Pública prevé tener en marcha la medida en un máximo de tres meses

Los sindicatos firman el acuerdo, aunque lo tildan de "insuficiente" y temen posibles fallos de seguridad

Gabriel Ubieto

El ’conseller’ de Polítiques Digitals i Funció Pública, Jordi Puigneró, durante una comparecencia en el Parlament de Catalunya.

El ’conseller’ de Polítiques Digitals i Funció Pública, Jordi Puigneró, durante una comparecencia en el Parlament de Catalunya. / Aina Martí (ACN)

La Generalitat habilitará en un plazo máximo de tres meses la posibilidad de que alrededor de 40.000 empleados públicos puedan trabajar hasta dos días a la semana desde casa. La 'conselleria' de Polítiques Digitals i Administració Pública ha puesto en marcha este martes los trámites para extender el teletrabajo a todos los cuerpos administrativos vinculados a la Generalitat, a los que no se podrán sumar colectivos como los docentes, Mossos d'Esquadra o agentes rurales, entre otros, que se rigen por sus propios estatutos. La Administración catalana establecerá una evaluación por objetivos periódica para asegurar la productividad de aquellas personas que decidan acogerse a esta modalidad de trabajo a distancia.

La 'conselleria' encabezada por Jordi Puigneró ha expuesto y pactado este lunes con los sindicatos más representantivos en la función pública catalana su proyecto para avanzar hacia una "administración del siglo XXI". La Generalitat será así la primera administración autonómica de toda España que implementa un programa de teletrabajo generalizado. Fuentes sindicales consultadas señalan que no existe precedente de tal magnitud en la función pública, pues la referencia más cercana es la de un programa piloto iniciado en un ámbito muy reducido en la Administración Genearal del Estado durante el primer mandato de José Luís Rodríguez Zapatero, con Jordi Sevilla como ministro de Administraciones Públicas. 

El Govern ya pactó con las centrales una primera experiencia de trabajo a distancia, que habilitaba dicha modalidad para 2.600 empleados públicos trasladados de manera forzosa a las nuevas instalaciones ubicadas en la Zona Franca de Barcelona. En dicho caso, las jornadas disponibles para efectuar desde casa eran tres, durante un periodo máximo de dos años. Este martes el departamento liderado por Puigneró ha iniciado los trámites para extender el teletrabajo a 40.000 trabajadores públicos. Los que decidan acogerse podrán optar hasta dos días a la semana, con una jornada diaria de 7 horas y media. Para acceder a la opción del teletrabajo, los empleados públicos deberán superar un curso de formación en herramientas digitales y nuevas modalidades de trabajo, de una duración de unas ocho horas.

Una vez superado dicho curso, los funcionarios y personal laboral que accedan al teletrabajo deberán negociar individualmente un plan de trabajo a distancia con su superior. Este fijará unos objetivos a cumplir y deberá ser renovado anulamente. Con la posibilidad de que el responsable deniegue la renovación de la opción de teletrabajo si el empleado no ha cumplido con los objetivos marcados. El plan de la Generalitat no contempla un control efectivo de la jornada realizada a distancia, pues deberá ser el propio trabajador el que introduzca el número de horas realizadas durante su jornada desde casa. 

Los sindicatos aceptan un plan "insuficiente"

Los sindicatos más representativos en la función pública catalana (IAC, CCOO y UGT) han firmado el texto propuesto por la Generalitat, aunque han coincidido en calificarlo de insuficiente. "Deberemos vigilar que no haya restricciones en su aplicación", ha indicado la portavoz de la IAC, Assumpta Barbens. "Es un primer paso, pero hubieramos deseado que se aplicara a los trabajadores con jornadas parciales", ha afirmado el responsable de CCOO, Joan María Sentís. "Estamos preocupados por un potencial fallo de seguridad, pues la Generalitat inicialmente no nos proveerá de ordenadores", apunta desde UGT, Esteve Sánchez.

Desde la 'conselleria' han insistido en que los protocolos implementados y el programario disponible para los trabajadores que decidan realizar jornadas desde casa blindan potenciales fallos de seguridad o vulneración de informaciones sensibles.