30 mar 2020

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aerolíneas

Ryanair exige a los trabajadores de Girona nueva reducción de jornada

La aerolínea amenza con suprimir un avión en esa base y en Madrid por los problemas del 737MAX

Laura Fanals

Un avión de Ryanair en la base de Girona.

Un avión de Ryanair en la base de Girona. / Josep Garcia (El Periódico)

Nuevas amenazas de Ryanair a la plantilla de Girona. La aerolínea irlandesa ha enviado una carta a los trabajadores donde les advierte que, si continúan los problemas con las entregas del modelo 737 MAX de Boeing, deberá reducir la flota en varias bases, según publica el Diari de Girona

La compañía menciona específicamente las de Madrid y Girona, que podrían perder un avión cada una. Para evitarlo, la aerolínea ha invitado a los trabajadores a aceptar una reducción de jornada durante la temporada de verano o cogerse excedencias voluntarias. Los trabajadores tienen hasta este viernes, 21 de febrero, para comunicar su decisión, y a partir de ahí la empresa tomará las decisiones que considere.

La portavoz del sindicato USO en GironaLídia Arasanz, ha alertado de que la compañía puede plantear un nuevo ERE y considera que la situación es «insostenible», ya que buena parte de la plantilla ya aceptó hace unos meses pasar de contratos fijos a fijos discontinuos para evitar el cierre de la base. Según la misiva de la aerolínea a sus empleados, los planes pasarían por sacar 10 aviones de la flota correspondientes a nueve bases, entre ellas las de Girona y Madrid.

Un avión en invierno

La base gerundense de Ryanair cuenta con un avión durante los meses de invierno, por lo que si este se retirara de la temporada de invierno podría significar el cierre de la base. En cambio, en verano hay «duermen» más aeronaves: hasta ahora habían sido cinco, aunque, según Arasanz, con los recortes de los últimos meses no saben cuántas habrá durante el próximo verano. Desde los sindicatos, pues, están a la expectativa, ya que apenas hoy termina el plazo para que los trabajadores decidan si aceptan estos nuevos recortes en sus contratos.

A partir de aquí, sabrán qué es lo que decide hacer la empresa. Según Arasanz, la situación es «de estrés psicológico», ya que la nueva amenaza llega justo después de haber aceptado recortes laborales para mantener la base abierta y cuando quedan pocas semanas para que comience el juicio por el ERE que supuso el despido colectivo de 224 trabajadores, que debe arrancar el 10 de marzo. Sin embargo, afirma que el deseo del sindicato es «que no haya ningún despido ni reducción de aviones».