25 feb 2020

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ESTANCAMIENTO ALEMÁN

La economía de Alemania sigue mostrando síntomas de agotamiento

Su PIB no creció nada en último trimestre del año pasado y la sombra de la recesión continúa amenazando a la locomotora europea

Andreu Jerez

Un brazo robotizado, junto a una trabajadora, en la fábrica de Volkswagen en Salzgitter (Alemania).

Un brazo robotizado, junto a una trabajadora, en la fábrica de Volkswagen en Salzgitter (Alemania). / THOMAS GASPARINI / VOLKSWAGEN

La economía de Alemania se estanca. Así lo volvió apuntar ayer la Oficina Federal de Estadística (Destatis): su PIB no creció nada durante el último trimestre del pasado año, es decir, se mantuvo plano con respecto a los tres meses anteriores. Esta nueva cifra oficial confirma lo que Destatis ya ha ido apuntando en los últimos meses: Alemania encadena crecimientos bajos y esquivó por muy poco la recesión técnica el tercer trimestre del 2019.

La de este viernes era la única cifra oficial que faltaba por conocer del crecimiento de la locomotora económica europea en 2019. Hace un mes, Destatis informó que Alemania había crecido sólo un 0,6 por ciento el año pasado, ostensiblemente menos que en el 2018 y el 2017, cuando el país registró crecimientos del 1,5 y el 2,5 por ciento respectivamente. Las cifras de los últimos tres meses del 2019 descartan así, de momento, cualquier indicio de recuperación de una economía que hace tiempo ofrece síntomas de agotamiento.

SEÑALES MIXTAS

“En comparación con el trimestre anterior, llegaron señales mixtas del interior del país: tanto el consumo privado como los gastos públicos perdieron claramente dinamismo con respecto al tercer trimestre del año”, apunta Destatis. “Respecto a las inversiones, el cuadro está dividido: mientras cayeron las inversiones en equipamiento, siguieron aumentando las inversiones en la construcción”.

El nulo crecimiento con el que cerró Alemania el 2019 responde en parte a un bajón del consumo interno, que hasta ahora había tirado de la economía frente a unas exportaciones, que se ven afectadas por las tendencias proteccionistas y por la inseguridad del mercado internacional ante fenómenos como el Brexit, el coronavirus o las amenazas de la Administración Trump de introducir nuevos aranceles a los productos europeos. En esa línea, las exportaciones alemanas volvieron a retroceder en el último trimestre del pasado año, según confirmó este viernes Destatis. 

La caída de la producción industrial y las menores exportaciones son las principales causas por las que la economía alemana – muy dependiente del comercio exterior – ofrece síntomas de agotamiento. Los institutos económicos del país advierten que el 2020 seguirá sin traer grandes cambios para el débil crecimiento de Alemania y no cierran la puerta a una eventual recesión. Los sindicatos, por su parte, piden aumentar los salarios para que el consumo interno permita seguir sosteniendo a la locomotora económica europea.

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