MOVILIDAD

Busup reabre el filón del autobús compartido de empresa

La firma catalana consolida el modelo de negocio con crecimientos mensuales del 24%

La empresa prevé facturar más de nueve millones de euros este año frente a los 300.000 euros del 2018

Pasajeros en un autobús de Busup.

Pasajeros en un autobús de Busup.

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Eduardo López Alonso
Eduardo López Alonso

Periodista.

Especialista en distribución, comercio, industria, lobis, empresas, farmacéuticas, sector inmobiliario, telecomunicaciones, innovación, logística, infraestructuras, consumo, transporte, energía, sostenibilidad...

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La firma catalana Busup protagoniza uno de los ejemplos más claros de transformación acelerada de una 'start-up' en firma de éxito con potencial difícil de aventurar. Nacida de una iniciativa de emprendeduría de alumnos de la escuela de negocios IESE, Busup ha reabierto un filón de actividad futura de la mano de la conjunción de la tecnología y las necesidades de un nuevo modelo de movilidad más sostenible.

Los fundadores de la empresa, Alex CanalsRui Stoffel y Eva Romagosa, supieron detectar un nuevo escenario económico en torno al transporte. El primero de ellos, consejero delegado de una empresa de transporte tradicional, Canals, detectaba día a día que "los márgenes eran cada vez más bajos, los costes subían y era necesario buscar nuevos modelos de negocio". Stoffel describe que se produjo en los últimos años un encarecimiento del suelo y del precio de las viviendas que impulsó la salida de las empresas al extrarradio y también el de familias. La consecuencia de todo ello es que actualmente el transporte público conecta con dificultades los polígonos industriales con las zonas residenciales por lo que se hace imprescindible el uso de vehículos privados para llegar al puesto de trabajo. Pero el uso del coche tiende a la baja entre los más jóvenes y era necesario buscar una solución a esa necesidad de movilidad y reducir de paso las emisiones contaminantes y la congestión del tráfico. Los autocares de empresa antaño habituales volvían a ser una necesidad.

Los creadores de Busup pensaron en una aplicación que pusiese en contacto a clientes y sus empleados con empresas de autocar y gestionase directamente la ocupación de los vehículos. El resultado ha sido sorprendente. Una ayuda de la Comisión Europea a fondo perdido de un millón de euros fue la semilla que impulsó el proyecto, que aunaba un modelo de negocio creíble con la experiencia profesional previa de sus impulsores. Poco más de dos años después la idea se ha hecho realidad y el autobús compartido de empresa es un modelo de negocio de éxito. Explican el acuerdo de servicio compartido en Sant Cugat entre Grifols, Roche y DXC. El servicio ya cuenta con 250 trabajadores registrados y evitó casi 3.000 viajes en coche privado durante los últimos ocho meses, que equivalen a la emisión de cinco toneladas de CO2 a la atmósfera.

La firma gestiona 200 rutas que usan a diario 3.600 trabajadores. El crecimiento es ya del 24% mensual y los fundadores impulsan actualmente una ronda de financiación de cinco millones de euros para abrir nuevos mercados. Tras una inversión acumulada de 3,8 millones de euros, la firma ya da servicio en Barcelona, Lisboa, Sao Paulo, Bilbao y hace poco en Madrid. Para los clientes, el ahorro puede llegar al 50% mientras que por cada autobús ocupado al 75% se quitan de la circulación más de 30 automóviles. 

El interior de un autobús de Busup.

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"El sector tradicional no estaba preparado para gestionar la información", explica Canals. Para las firmas propietarias de autocares también Busup es por ello capaz de ser un aliado al poner en contacto empresas con necesidades de transporte. El sistema tecnológico se encarga de trazar rutas óptimas y modificarlas al servicio de las necesidades de los trabajadores y los clientes (las empresas). Incluso el servicio puede tener influencia en la política de recursos humanos de las empresas a la hora de atraer trabajadores. Romagosa afirma también que Busup es un gran aliado de los ayuntamientos, que no son capaces de ofrecer un servicio público de transporte en muchas zonas de su área. "Al final, la clave es que disponer de autobús compartido es eficiente para las empresas y los trabajadores, reduce el tiempo para llegar al puesto de trabajo y es más cómodo. Y reduce también la accidentalidad in itínere", explica Romagosa. Y las empresas pueden gestionar los costes de transporte de empleados sin los quebraderos de cabeza de gestionar directamente el servicio. 

El margen bruto del negocio ya se sitúa en torno al 15% y se prevén beneficios en el 2021. La captación de recursos prevista para este año permitirá una expansión progresiva a nuevos mercados y la mejora de la plataforma tecnológica para ser capaz de tratar el creciente volumen de información.