28 nov 2020

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HISTORIAS MÍNIMAS

25 años de previsión vecinal

Mutualitat Sinera gestiona desde Cornellà servicios de entierro, incineración y repatriación. Con más de 53.000 socios, conserva el espíritu comunitario de sus orígenes.

Carme Escales

Pura Velarde y otros tres miembros de la junta de la Mutualidad Sinera de previsión social con sede en Cornellà de Llobregat.

Pura Velarde y otros tres miembros de la junta de la Mutualidad Sinera de previsión social con sede en Cornellà de Llobregat. / JOAN CORTADELLAS

Relaciones y necesidades vecinales levantan los pilares de la economía social, un concepto empresarial que hoy está notablemente en auge, y que en la ciudad de Cornellà cuenta con un ejemplo con más de un cuarto de siglo ya de historia. Es la mutualidad de previsión social Sinera, que nació hace una treintena de años a raíz del fallecimiento de un indigente en el barrio de la Gavarra. Sin familia que se pudiera hacer cargo de su entierro, fueron los vecinos quienes aunaron empeño y voluntad de conseguir que el vecino sin recursos tuviera de todos modos un digno adiós. Y acabaron consiguiendo que los servicios sociales municipales se encargasen por completo de su entierro.

Después de vivir aquella experiencia, y teniendo en cuenta la carga económica con la que una muerte puede sorprender, y presionar, en muchos hogares, unos cuantos vecinos se plantearon la posibilidad de organizar desde la propia comunidad vecinal la previsión de fondos para decesos. Organizaron una asamblea para dar a conocer su idea, que se expandió a los siete barrios de Cornellà. "Tuvo mucha resonancia en las asociaciones de vecinos de toda la comarca del Baix Llobregat, especialmente en L’Hospitalet de Llobregat y también en algunos barrios de Barcelona y con sus correspondientes federaciones de asociaciones de vecinos (FAV’s) junto con la Confederación de Asociaciones Vecinales de Catalunya (CONFAVC), en noviembre de 1994 configuramos la mutua Sinera", explica la presidenta de la Mutualidad SineraPura Velarde. Actualmente, más de 53.000 personas cuentan con las garantías asistenciales de esta mutua vecinal, lo equivalente a unas 18.000 familias.

Sinera ofrece los servicios clásicos de entierro, incineración y repatriación, pero también la asesoría jurídica en el momento de defunción de la persona, así como el hacerse cargo de todos los trámites burocráticos.

Más de 70 voluntarios

La mutua tiene a cuatro personas en plantilla y cuenta con la colaboración de 140 asociaciones vecinales de Catalunya. "Su gran pulmón continúa siendo el movimiento vecinal, a través de compromisarios en los barrios –más de 70-, vinculados a las asociaciones vecinales que, de manera voluntaria, ayudan a impulsar campañas de difusión para atraer a nuevos socios”, explica la presidenta de la mutualidad que el pasado año generó 4.200.000 euros en cuotas de socios y obtuvo unos 43.000 euros en beneficios que reinvierte en continuar creciendo en el territorio.

La filosofía de Sinera es una mensualidad igual, de 6,70 euros, independientemente de la edad, a excepción de las nuevas incorporaciones si tienen más de 59 años. "Ha sido todo un reto. Nunca pensamos llegar hasta aquí. Empezamos reivindicando, aprendimos a mediar y ahora también sabemos gestionar", expresa la presidenta de Mutualitat Sinera, Pura Velarde.

Miembros de la junta 

Además de las cuatro personas en plantilla de Sinera, diez personas son responsables de las asambleas que Pura Velarde preside. Aumentar socios de barrios de Barcelona y de L’Hospitalet es una de las prioridades del grupo.