13 jul 2020

Ir a contenido

SUMARIO DEL 'CASO TÁNDEM'

El directivo despedido del BBVA atribuye a "una orden de González" el contrato con Villarejo

El exjefe de Seguridad del banco propuso contratar a Cenyt para desbloquear el proyecto Castellana Norte

El expresidente del BBVA considera infundadas las acusaciones vertidas contra él por Anticorrupción

Ángeles Vázquez Max Jiménez Botías

Francisco González ordenó contratar a detectives. / FOTO: ANDER GILLENEA / AFP

Ante el riesgo de que le fuera impuesta una fianza millonaria, Antonio Béjar, presidente de Distrito Castellana Norte hasta que fue llamado a declarar ante el juez Manuel García-Castellón, optó por no guardarse nada en su segunda comparecencia en la Audiencia Nacional. Atribuyó al que era presidente del BBVA, Francisco González, tanto la orden de recurrir a detectives para luchar contra los grandes morosos de la entidad como la de acabar haciéncolo con la empresa que propusiera el entonces jefe de Seguridad del banco, Julio Corrochano. Resultó ser la del excomisario José Manuel Villarejo, al que la entidad pagó 10,2 millones de euros a través de media docena contratos. 

Tras una breve comparecencia en la que los fiscales Anticorrupción le amenazaron con una fianza e irse al paro, Béjar entendió que su carta más ventajosa era colaborar con la justicia. Explicó que González empezó a pensar que la deuda que un grupo de clientes importantes del banco se debía a que intentaban hurtar bienes a sus acreedores y pidió que el banco tomara medidas en el asunto. Para cumplir la orden del superior, el entonces consejero delegado de la entidad, José Ignacio Goirigolzarri, propuso a Kroll, por ser la que había nutilizado en Latinoamérica. [Francisco González ante el juez en la Audiencia Nacional: los audios]

Vais a trabajar con la de Corrochano. / FOTO: VINCENT WEST / REUTERS

Sin embargo, pese a la experiencia de la multinacional, Kroll no encontró bien alguno. Cuando Béjar, entonces responsable de riesgos del banco, acudió a dar cuenta al presidente, este, cuando ya casi se iba, en la puerta le dijo que el problema era la empresa utilizada que "no servía" para el fin que tenía. 

"Cuando me acompañó a la puerta, me dice 'eso de las investigaciones patrimoniales es que esa empresa que habés contratado no sirve: vaís a trabajar con una que os va a contratar Julio Corrochano", en referencia al responsable de Seguridad del banco que conocía a José Manuel Villarejo por su etapa en la Policía. Béjar sostiene que en ese momento ni conocía a Corrochano.

Castellana Norte

Mucho después, Béjar declara que el jefe de seguridad del banco fue varias veces a su despacho para pedir que se contratara a la empresa de seguridad de Villarejo, Cenyt, para que ayudara a desbloquear la paralización del proyecto inmobiliario de Castellana Norte, proyecto inmobiliario que él presidía en tanto que el BBVA era el principal accionista.

Según Béjar, se le apuntó en varias ocasiones desde diferentes ámbitos que se contratara a determinado despacho de arquitectos, relacionados con la izquierda, que podría ayudar a desbloquear el proyecto que había sido paralizado por el Consistorio de Manuela Carmena.

Corrochano ("que procesaba una gran animadversión hacía Carmena", dice) le sugería que contratara a Cenyt para investigar quienes eran esos arquitectos para ver asegurarse de que no le pagaba dinero a ningún partido político.Fue en esa ocasión cuando se dio cuenta "horrorizado" de que el banco lo había puesto a trabajar con Villarejo sin que él lo supiera.

Previamente, en su declaración, Béjar aclara cómo se aprobaban en el banco los pagos por los trabajos de información encargados a la empresa de Villarejo, al plantear el fiscal si era él el responsable a aprobar esos pagos. "El área de contabilidad  paga cosas que están autorizadas.(...). Su responsabilidad es ejecutar un pago, y necesita una autorización con poder. Yo no soy una persona con poder. El señor Barredo (responsable de contabilidad) reporta al presidente directamente".

Infundadas

Tras el levantamiento del secreto de sumario, el expresidente de BBVA Francisco González manifestó "su más absoluta indignación y sorpresa ante la intolerable agresión que está sufriendo a raíz de la ligereza y frivolidad de las acusaciones vertidas sobre su persona".

En un comunicado asegura que "según la documentación conocida hasta el momento, existe una absoluta falta de rigor en dichas acusaciones, una ausencia total de pruebas que sustenten acusaciones tan graves y una inexplicable carencia de argumentos jurídicos".