25 may 2020

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Bruselas desmiente un acuerdo con España sobre la nueva senda fiscal

La CE insiste en que lo primero es que el Gobierno de Sánchez envíe el borrador presupuestario del 2020

"Podremos hacer comentarios más detallados cuando lo recibamos", zanja el vicepresidente Dombrovskis

Silvia Martinez

El vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, y el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, en la rueda de prensa de este miércoles.

El vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, y el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, en la rueda de prensa de este miércoles. / EFE EPA / OLIVIER HOSLET

La Comisión Europea no ha cerrado “ningún trato” con el Gobierno español sobre la nueva senda fiscal de España y los objetivos de déficit público para los próximos cuatro años, tal y como anticipó ayer la ministra de economía, Nadia Calviño, y en contra de lo que habían transmitido previamente otras fuentes gubernamentales. Bruselas, tal y como ya avanzaron a mediados de enero el vicepresidente económico del Ejecutivo comunitario, Valdis Domvrovskis, y el comisario de asuntos económicos, Paolo Gentiloni, no se pronunciará sobre el margen fiscal español hasta que España presente su borrador de plan presupuestario.

“Hoy por hoy el Gobierno español está preparando el proyecto de Presupuestos. No ha presentado aun dicho proyecto a la Comisión. Podremos hacer comentarios más detallados cuando lo recibamos”, ha zanjado el vicepresidente económico quien ha reconocido, no obstante, que los contactos con las autoridades españolas entorno a los preparativos sobre el presupuesto de 2020 continúan, que la reducción de la deuda sigue siendo excesivamente “lenta” y que el déficit público sigue estando “relativamente lejos del objetivo a medio plazo”.

Aún así, hasta en dos ocasiones ha recalcado que no hay luz verde a ninguna senda ni a ninguna cifra. “No hemos hecho ningún trato con ellos. Como se dijo ayer, la Comisión Europea no tiene que dar su opinión sobre cualquier propuesta, sino una vez que se reciba el plan presupuestario”, ha precisado, confirmando las palabras de Calviño que este martes por la tarde recordó que Bruselas no tiene que pronunciarse ni sobre la senda ni sobre las cifras. 

Consejo de Política Fiscal y Financiera

Pese a este desmentido, el Ejecutivo comunitario se ha vuelto a mostrar satisfecho con el fin de la interinidad y con que haya un interlocutor gubernamental con plenos poderes presupuestarios en Madrid. “Estamos satisfechos con que el Gobierno español tenga unos poderes presupuestarios completos. Es bueno para Europa y España. Tenemos confianza de que el nuevo Gobierno presentará una propuesta que debatiremos juntos sin evidentemente tener ya firmado un trato ahora pero estamos seguros de que llegaremos a un acuerdo con el nuevo gobierno”, ha celebrado por su parte el comisario de asuntos económicos, Paolo Gentiloni

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, anunció este martes la convocatoria para este viernes de una reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). En esta reunión, Hacienda prevé tratar con los responsables autonómicos de Finanzas los objetivos de déficit y deuda para el conjunto de las administraciones públicas para el periodo del 2020 al 2023. Según lo manifestado este miércoles por las autoridades comunitarias, los objetivos que este viernes Hacienda presentará en el CPFF no están pactados previamente con Bruselas. 

Reformas de las reglas europeas

Las declaraciones sobre España se han producido durante el lanzamiento del debate sobre la reforma de las reglas presupuestarias europeas que giran entorno a dos principios básicos: un déficit máximo del 3% del PIB y un umbral de deuda pública del 60%. Según el análisis inicial de la Comisión Europea, la vigilancia macroeconómica, reforzada a raíz de la crisis desatada hace una década, ha permitido reducir drásticamente los déficits públicos en la Eurozona, pero el balance final deja un sabor agridulce. 

La deuda sigue siendo muy elevada en algunos países –España o Italia-, lo mismo que los desequilibrios mientras la inversión pública no solo no ha repuntado hasta los niveles previos a la crisis sino que ha ido cayendo en los últimos diez años. “Hay que ser francos y reflexionar sobre los elementos negativos”, ha admitido Domvrovskis durante el lanzamiento de la consulta que estará abierta durante esta primera mitad de año. 

“Necesitamos una simplificación de las reglas porque se han complicado mucho en los últimos años. Se basan en indicadores de difícil observación. Hay que ver como ajustar las reglas a las circunstancias económicas que han cambiado y adaptarlas a los nuevos desafíos medioambientales y digitales.No hay que tener miedo al debate”, ha añadido-

Un marco más transparente

El objetivo es responder a varias cuestiones encaminadas a simplificar y hacer más transparente el marco reglamento al tiempo que se garantiza la estabilidad y se apoya el crecimiento. Se trata de un debate que genera fuertes discrepancias y de ahí la propuesta de Bruselas de abrir una discusión amplia implicando al Parlamento Europeo, parlamentos nacionales, gobiernos, BCE y bancos centrales, agentes sociales e institutos de reflexión. 

“Confío en una discusión constructiva”, espera Gentiloni sobre el debate que se prolongará durante el primer semestre del año. “Sabemos que discusiones sobre como mejorar nuestras normas no van a ser fáciles. Espero un elevado grado de consenso porque la apropiación de estas ideas y la confianza es crucial para que el marco sea eficaz”, ha insistido Domvrovskis. A debate no solo la forma de favorecer el crecimiento y apoyar la transición ecológica sino cómo reformar un procedimiento sancionador que ha demostrado ser totalmente ineficaz durante estos años.

Especialmente, admiten fuentes del Ejecutivo comunitario, porque incluye sanciones políticamente difíciles de imponer al prever castigos del 0,2% del PIB así como la congelación de fondos regionales para los países que no adopten medidas para reducir el déficit. “Si hubiera sanciones más bajas y simbólicas podría ser más fácil imponerlas y ser más realista”, admiten desde la Comisión.