27 sep 2020

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Fiscalidad internacional

La OCDE renueva el acuerdo de 137 países para pactar una tasa digital

La organización se da de plazo hasta finales de año para superar las trabas que impone Trump

El nuevo impuesto alcanzará a cualquier multinacional que venda a consumidores de otros países

Rosa María Sánchez

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, con la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, en un encuentro en París en mayo pasado.

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, con la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, en un encuentro en París en mayo pasado. / EFE / Christophe Petit Tesson

En pleno paréntesis en las tensiones entre Francia y EEUU por la tasa digital francesa, la organización de países desarrollados OCDE ha logrado recomponer el consenso entre 137 países (España, entre ellos) para acordar el diseño de un impuesto tecnológico antes de que finalice el 2020.

"La comunidad internacional ha reafirmado su compromiso para encontrar una solución a largo plazo basada en el consenso frente a los desafíos fiscales derivados de la digitalización de la economía, y continuará trabajando hacia un acuerdo para finales del 2020", afirmó este viernes la OCDE en un comunicado oficial después de la reunión celebrada en París los días 29 y 30 de enero en la que estuvieron presentes 360 delegados de 122 jurisdicciones.  

En busca de una solución global

El cierre de filas llega después del enfrentamiento entre EEUU y Francia, por la tasa digital aplicada de forma unilateral por el Gobierno de Macron y la amenaza de aranceles por parte de Donald Trump. Francia aceptó la semana pasada suspender la aplicación de la tasa en espera del acuerdo multilateral que ahora ha vuelto a impulsar la OCDE. España también está a la espera de un posible acuerdo antes de decidir si empieza a aplicar de forma unilateral una 'tasa Google' 

"Es más urgente que nunca que los países aborden los desafíos fiscales derivados de la digitalización de la economía, y la única forma efectiva de hacerlo es seguir avanzando hacia una solución multilateral basada en el consenso para revisar el sistema tributario internacional", dijo el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría

"Reconocemos que existen dificultades técnicas que complican llegar a una solución realista y diferencias políticas importantes que deben ser resueltas en los próximos meses", añadió. Con todo, Gurría subrayó  que "la OCDE hará todo lo que pueda para facilitar el consenso" ante el convencimiento de que "el fracaso en el logro de un acuerdo agravaría considerablemente el riesgo de que los países actúen de forma unilateral, lo cual tendría consecuencias negativas para una economía internacional ya frágil".

"La perspectiva de guerras comerciales desencadenadas por disputas tributarias está claramente empujando a los países a comprometerse ”, ha añadido el director de Fiscalidad de la OCDE, Pascal Saint-Amans, en una rueda de prensa 'on line' desde París.

Según ha explicado Saint-Amans, una de las principales novedades de la reunión celebrada en París el miércoles y el jueves reside en el acuerdo de que la nueva fiscalidad internacional no solo afectaría a a los servicios digitales (buscadores, plataformas de redes sociales etcétera), sino también a las multinacionales que venden a consumidores finales en otros países, tal como pedía la administración Trump. Eso significaría que la nueva fiscalidad no  solo afectaría a los gigantes tecnológicos (como Google, Amazon, Faceboobk o Apple, cuyas iniciales dan nombre a la 'tasa GAFA), sino también a grandes grupos de lujo (con fuerte presencia de firmas francesas) o a grandes compañías de coches, como Volkswagen Tesla.

En qué lugar y cuánto

Según el comunicado emitido por la OCDE, "los participantes en la reunión han acordado avanzar en la negociación de nuevas reglas sobre en qué lugar se debe pargar impuestos y qué parte del beneficio debe tributar" en cada uno de ellos, con el fin de asegurar que las multinacionales tributan en aquellos territorios en los que tienen un "negocio significativo" pero no, presencia física, afirma la OCDE en su comunicado. 

Persisten, sin embargo, grandes diferencias entre las partes. La más relevante de ellas tiene que ver con la propuesta de EEUU de establecer un "régimen de protección" para que las empresas puedan elegir si se acogen o no al nuevo modelo de fiscalidad internacional.  Esta cuestión ha quedado aparcada hasta que los grupos de trabajo acuerden el diseño del nuevo tributo.

Los 137 miembros del llamado "Marco Inclusivo" para el diseño de una nueva fiscalidad internacional también han acordado en París seguir avanzando en una tributación mínima para las multinacionales.