11 ago 2020

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RELACIONES LABORALES

La negociación para la 'contrarreforma laboral' arranca este viernes

La firma en Moncloa del acuerdo para subir el SMI inaugura el proceso del diálogo social

La derogación del artículo que permite el despido por bajas médicas se retrasa en espera de "informes administrativos" previos

Rosa María Sánchez

Firma del acuerdo para subir el salario mínimo a 950 euros en el 2020. / JOSÉ LUIS ROCA / VÍDEO: EFE

Representantes de Gobierno, patronal y sindicatos comienzan a partir de este mismo viernes los trabajos para negociar la 'contrarreforma laboral'. Según confirmó este jueves la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, representantes de UGT y CCOO y de CEOE y Cepyme han sido citados este viernes en el Ministerio para poner en marcha la mesa de negociación. "Vamos a empezar por lo más urgente",  dijo Díaz, y señaló los aspectos de la reforma que  tiene que ver con la negociación colectiva y la subcontratación y, en definitiva, con "devolver a la negociación su propia voz". 

De este modo, los trabajos  para "mejorar" (según la patronal), "desmontar" (según los sindicatos) o "derogar los aspectos más lesivos" (según el Gobierno) de la reforma laboral del 2012 heredada del PP comenzarán solo un día después del acto solemne celebrado en La Moncloa para firmar el acuerdo que permitirá subir el salario mínimo interprofesional (SMI) a 950 euros. Lo primero será fijar los calendarios y el método de la negociación.

Antes de cumplir un mes de la formación del nuevo Gobierno, el presidente Pedro Sánchez logró este jueves acompañar la tradicional reunión con los agentes sociales de inicio de un nuevo mandato con la firma de un primer acuerdo, el relativo a la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) hasta los 950 euros.

Ante la presencia de la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, el vicepresidente social, Pablo Iglesias, y la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz --por parte del Gobierno-- y de los líderes de CEOE, Antonio Garamendi, de Cepyme, Gerardo Cuerva, de CCOO, Unai Sordo, y de UGT, Pepe Álvarez, Pedro Sánchez estampó su firma en el acuerdo que representa el disparo de salida de un amplio proceso de dialogo social.

El artículo 52.d tendrá que esperar

El acuerdo para la subida del SMI será ratificado por el Consejo de Ministros en su próxima reunión, el martes 4 de febrero. No será así la derogación pendiente del artículo 52.d del Estatuto de los Trabajadores, que permite el despido objetivo por bajas médicas justificadas. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, reiteró este jueves que esta es una cuestión de máxima urgencia para el Ejecutivo y que "tiene toda la maquinaria trabajada" para su derogación. Sin embargo, admitió que, aunque  todo retraso puede dar cabida a nuevos despidos por esta causa, la derogación del 52.d aún no puede ser aprobada por el Consejo de Ministros del 4 de febrero pues "falta algún tipo de informe de carácter administrativo", que no precisó.

La firma del acuerdo del SMI da paso a un proceso de diálogo social del que todas las partes esperan frutos.  "El diálogo social será nuestro 'modus operandi', nuestra estrategia", dijo Díaz. Tras la apertura, este viernes, de la mesa para modificar la reforma laboral, se procederá en febrero a la apertura de otras mesas  para cuestiones relacionadas con la formación profesional, la industria o las transiciones energética y digital. 

Para más adelante quedan cuestiones como las revisión de las causas del despido, mientras se avanza en los trabajos preparatorios para abordar, tras el verano, el diálogo para un nuevo "Estatuto de los Trabajadores del siglo XXI", como lo ha bautizado el Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos.

Actitudes previas

"Nosotros vamos a trabajar con ganas de aportar, con independencia, con lealtad y con sentido de Estado. Vamos a decir lo que consideremos que es bueno para nuestro país, aunque no sea coincidente conlo que piensen otros", dijo Garamendi. "Espero que el trabajo del diálogo social sea para la creación de empleo y no para su destrucción", apostilló Cuerva, temeroso de posibles efectos negativos de la subida del SMI para la ocupación. 

"Hemos adquirido el compromiso de aborar un diálogo social de perímetro amplio", dijo SordoÁlvarez también subrayó la importancia de que la negociación se amplíe a cuestiones como el modelo industrial o la transición energética.

Para un momento posterior se deja la negociación de un nuevo acuerdo marco nacional de negociación colectiva (ANC), tras el vencimiento del actual a finales de este año. Garamendi lanzó un aviso: "El ANC tiene sentido si somos capaces de trabajar en silencio y con discreción, como ha pasado hasta ahora.  Si se hace una reforma laboral excesiva, no sé qué más vamos a ceder en el ANC. Y si el año que viene hay otra subida del SMI, va a ser difícil hablar mucho más. Tenemos mucho trabajo por delante".

Ninguna de las otras partes quiso entrar al trapo de la advertencia de Garamendi. "Ya tendremos tiempo de discutirlo y hablarlo. Es lógico que se tenga en cuenta el marco general", afirmó Álvarez. "No estoy por avivar polémicas antes de tiempo. El ANC es mucho más que salario", añadió Sordo. Y la ministra Díaz: "Vamos a dejar que las mesas transiten. Soy una mujer de consensos. Vamos a ir a las mesas con las mentes abiertas para buscar la mejor solución para el país en cada caso".