19 sep 2020

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resultados del 2019

Bankia mantiene su objetivo de dividendo pese a ganar el 23% menos

El banco confirma que prevé repartir unos 1.800 millones con cargo al 2020 a pesar de las dudas del mercado

El Gobierno confirma que privatizará la entidad y su presidente niega que exista "crispación" con Podemos

P. Allendesalazar

 El presidente de Bankia, Jose Ignacio Goirigolzarri y el consejero delegado, Jose Sevilla, durante la presentación de los resultados de la entidad correspondientes al ejercicio 2019

 El presidente de Bankia, Jose Ignacio Goirigolzarri y el consejero delegado, Jose Sevilla, durante la presentación de los resultados de la entidad correspondientes al ejercicio 2019 / JOSE LUIS ROCA

Los tipos de interés negativos impulsados por el Banco Central Europeo (BCE) para reactivar la economía siguen golpeando duro a Bankia debido al elevado peso de las hipotecas en su balance. El banco ganó 541 millones de euros el año pasado, un 23% menos que en el 2018 y por debajo de los algo más de 600 millones que esperaba el mercado. Pese a ello y frente a las crecientes dudas entre los analistas, su presidente, José Ignacio Goirigolzarri, reafirmó ayer la previsión de la entidad de pagar 2.500 millones a sus accionistas entre el 2018 y el 2020.

Cuando elaboró su último plan estratégico, los expertos esperaban que los tipos subieran durante esos tres años, todo lo contrario de lo que ha sucedido. Después de varios meses evitando hacerlo, el banco reconoció el pasado julio que no ganará en el 2020 los 1.300 millones previstos. Sin embargo, sigue manteniendo el compromiso de remuneración a los propietarios. Este lunes ha anunciado que les pagará un dividendo contra los resultados del 2019 igual al del año pasado (11,576 céntimos por acción). Ello implica que el porcentaje del beneficio que se dedicará a retribuirles aumentará del 50% al 65%, hasta los 355 millones. El Estado, propietario del 61,8% del banco, recibirá 220 millones, con lo que habrá recuperado 3.303 millones de los 24.069 millones públicos inyectados.

Reparto del capital

La parte del león para alcanzar los 2.500 millones prometidos, con todo, está en juego este año, contra cuyos resultados el banco tendría que pagar a sus accionistas unos 1.790 millones. La principal vía será repartir el exceso de capital por encima del nivel del 12%. Suponiendo que el dividendo también fuera el mismo dentro de doce meses, el consejero delegado, José Sevilla, ha calculado que el capital deberá aumentar desde el 13,02% hasta el 14% durante el ejercicio. En el 2019 subió menos, desde el 12,39% del 2018, pero el ejecutivo se ha mostrado confiado en lograrlo.

Bankia, así, prevé una ligera mejora del resultado durante el 2020. Además, cuenta con la aportación de solvencia adicional que le daría que el BCE le dejase estimar las necesidades de capital de sus hipotecas de forma autónoma, aunque también puede haber un impacto negativo por la sentencia del índice hipotecario IRPH que debe emitir el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Goirigolzarri ha estimado que estas incógnitas se despejarán en la primera parte del año y que a partir de entonces será el momento de tomar decisiones.

Privatización pese a Podemos

Sobre el futuro de la entidad, la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha confirmado este martes que el plan del Ejecutivo sigue siendo privatizar Bankia cuando el mercado ofrezca un "precio razonable" que permita recuperar "esa parte" de las ayudas aportadas al sector financiero, como adelantó este diario. Sin citarlo expresamente, la también ministra de Hacienda ha descartado así que haya un cambio de planes en la "hoja de ruta" pese a la alianza con Unidas Podemos, que siempre ha defendido convertir la entidad en un banco público de forma permanente y había propuesto cesar a su presidente.  

Paralelamente a este pronunciamiento, Goirigolzarri ha confirmado que en un año se sigue viendo como presidente de Bankia. El banquero ha negado haber hablado con el Ejecutivo al respecto, pero sí ha subrayado que tiene una "relación magnífica" con el anterior Gobierno socialista, especialmente con la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, de la que ha alabado que haya evitado las "injerencias" políticas en el banco desde que asumió la cartera de Economía en el 2018.

También ha querido lanzar un mensaje de cordialidad al nuevo socio del PSOE en el Ejecutivo. "Siempre tenemos unas relaciones excelentes con todos los miembros del Gobierno. Respecto a Unidas Podemos, no tenemos que suavizar nada. Si se suaviza, parece que hay crispación, y no tenemos ningún tipo de preocupación", ha sostenido. Eso sí, ha instado al Ejecutivo a ser "prudente" con los cambios que quiere introducir en la reforma laboral del PP. 

Resultado menguante

Como viene siendo habitual, Goirigolzarri ha admitido que no es buen momento para que el Estado siga vendiendo Bankia, de la que todavía posee el 61,8%, ya que el sector bancario atraviesa su peor momento en bolsa de los últimos 30 años. Asimismo, ha reiterado que "ni debajo, ni encima ni en el cajón de la mesa" está la posibilidad de fusionarse, pese a los rumores que periódicamente vinculan a su banco con entidades como el BBVA, CaixaBank o el Sabadell y a las recientes declaraciones del presidente de esta última, Josep Oliú, quien dejó la puerta abierta a protagonizar alguna operación.

El descenso del beneficio del banco se debe a que los tipos negativos del BCE redujeron los ingresos básicos obtenidos por la aportación del crédito y los depósitos (1,3% menos, hasta los 2.023 millones) y los logrados por las operaciones con carteras de deuda (298 millones, el 27,4% menos). También responde a un aumento extraordinario de las dotaciones para cubrir las pérdidas ocasionadas por la venta de carteras de activos tóxicos (créditos e inmuebles adjudicados) a un precio inferior al que estaba cubierto por las provisiones (673 millones, un 16,6 más).

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