30 mar 2020

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Pugna entre empresarios

Canadell pide paso para las Cambras en el rediseño de la FP

El presidente del Consell de Cambres considera que la Generalitat no puede reducir la representación empresarial a las patronales

Gabriel Ubieto

Joan Canadell. 

Joan Canadell.  / ALBERT BERTRAN

El presidente del Consell de Cambres de Comerç de Catalunya, Joan Canadell, pide voz y voto para las cámaras en el proceso de rediseño y gobernanza del nuevo sistema de formación profesional (FP) en Catalunya. El también presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona abre así otro posible punto de fricción con las patronales, ya que considera que la representación empresarial en los órganos de concertación compartidos con Govern y sindicatos no puede ser únicamente cosa de estas, ya que considera que tienen una representatividad “limitada” entre el tejido empresarial catalán, tal como ha defendido en un acto en Barcelona este lunes.

Canadell ha apuntado directamente a la ausencia de un sillón para las cámaras en la Comissió Rectora del Sistema de Formació i Qualificació Professionals, el máximo órgano ejecutivo del sistema de gobernanza de la FP que fue puesto en marcha el pasado 2019 y donde están representados el Govern (vía departamentos de Presidència, Treball y Educació), los sindicatos más representativos (CCOO y UGT) y las patronales más representativas (Foment del Treball y Pimec). Así lo ha sostenido en la presentación del informe anual de la inserción laboral de los oficios, celebrada en la Casa de la Llotja de Mar y a la que han asistido el ‘conseller’ de Educació, Josep Bargalló, y el de Treball, Chakir El Homrani.

Y desde la Generalitat no se le ha cerrado la puerta a las demandas de Canadell. “Hemos de encontrar el encaje de las Cambras de Comerç”, ha declarado Bargalló. El Homrani, por su parte, ha considerado “clave” la implicación de “todos” los agentes sociales del territorio para adaptar la capacidad formativa al tejido productivo. Y para ello ha puesto como ejemplo Alemania, donde las cámaras de comercio juegan un papel importante en la definición de contenidos y oferta formativa de la FP.

El mercado laboral pide una mejor FP

Con una tasa de paro todavía por encima del 11% que convive con las dificultades que relatan diferentes círculos empresariales para encontrar profesionales debidamente cualificados, la FP se erige como una solución aceptada de manera unánime. Las diferencias, en todo caso, llegan en cómo reformarla e implantarla. No obstante, los datos de empleabilidad de los alumnos que logran finalizar un grado medio o superior de FP (el abandono escolar es muy elevado entre los de grado medio) dan muestra de una alta capacidad ocupadora.

La tasa de paro entre los graduados de una FP es 3,4 veces inferior a la tasa de paro juvenil en Catalunya, que rondaba en el 2019 el 30%. Y ello es fruto de unos mejores resultados de los alumnos de grado superior a la hora de encontrar empleo y porque los grados medios de formación profesional se han consolidado como unos estudios de transición hacia otros grados. Una tendencia que antes de estallar la crisis económica no era así, pues si en el 2007 el 46% de los alumnos que se graduaban en estos ciclos saltaban directamente al mercado laboral, dicho porcentaje bajó en el 2019 al 27,2%. Por el otro lado, el ratio de alumnos que siguen estudiando sigue al alza y creció levemente en el 2019, hasta el 48%. En el 2007 era del 27,8%.

Y los estudios de grado superior han recuperado en gran parte la empleabilidad que tenían antes de la gran recesión, aunque todavía no a los mismos niveles. Pues si bien en el 2007 el 75,8% de los graduados de grado superior tenía un empleo, dicho porcentaje cerró el 2019 en el 72,3%, todavía más de tres puntos por debajo.

Las prácticas se mantienen un año más como la principal vía de acceso al mercado laboral. Y su importancia, al menos desde la experiencia de los alumnos, va al alza. El 27,5% de los alumnos de grado medio y el 25,5% de los de grado superior encontraron un empleo en la compañía donde realizaron prácticas. Y la proporción es pareja entre hombres y mujeres, de apenas un punto de diferencia, en favor de ellas.

Desde el 2016 esta vía de acceso rebasó a los contactos de las redes personales y familiares como vía de acceso a un puesto de trabajo. Y, en paralelo, la falta de experiencia es el principal motivo que aducen los graduados de FP. Uno de cada tres señala este elemento como motivo de no haber superado un proceso de selección.

Generadora de empleo sí, pero no de calidad

Los resultados de la inserción laboral de los estudios de formación profesional no son ajenos a la precariedad preponderante que marca el empleo entre los jóvenes. Pues una vez acabados los estudios la perspectiva es de salarios bajos y contratos temporales. Entre el 55,7% y el 65,1% de los graduados saltaron al mercado laboral por la vía de un contrato eventual. Y la parcialidad afecta a entre el 31,3% y el 52,1% de los ocupados. Porcentajes habituales entre las capas más jóvenes de trabajadores, pero sustancialmente altas en comparación con las medias del mercado laboral.

Los salarios de los graduados en FP también son inferiores al sueldo medio en Catalunya. El 72% de los graduados medios cobran menos de 1.200 euros netos, así como el 55% de los graduados superiores. En Catalunya, según los datos del INE del 2018 (últimos disponibles), el salario medio era de 2.067,6 euros brutos al mes y solo el 25,4% de los trabajadores cobraba menos de 1.200 euros. Una proporción tres veces inferior respecto a los alumnos que finalizan un grado medio y la mitad respecto a los de un grado superior.