19 feb 2020

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María Jesús Montero, la guardiana de las finanzas

Gestora acostumbrada a negociar y cumplir con los objetivos de déficit, la titular de Hacienda y portavoz encara una etapa en la que espera elaborar sus propios Presupuestos

Agustí Sala

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la presentación del proyecto de ley de Presupuestos en el Congreso de los Diputados.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la presentación del proyecto de ley de Presupuestos en el Congreso de los Diputados. / David Castro

María Jesús Montero (Sevilla, 1966), que gana peso en el nuevo Gobierno ya que será también portavoz, recibió en junio del 2018 la cartera de Hacienda de manos de Cristóbal Montoro con la idea de elaborar unos Presupuestos propios, pero no le ha quedado más remedio que gestionar los de su predecesor tras el 'no' rotundo de ERC que desembocó en las elecciones generales de abril pasado y después las de noviembre. Con un perfil de izquierdas muy marcado ha formado parte del equipo negociador del gobierno con Unidas Podemos y afronta una nueva etapa, reforzada, en la que espera poder cerrar sus primeros Presupuestos, para lo que deberá combinar un marcado acento social con el cumplimiento de los requisitos de Bruselas. 

Casada y con dos hijas es muy aficionada a las motocicletas. Médica de profesión, Montero dejó la práctica para especializarse en gestión sanitaria y gerencia hospitalaria, ámbitos donde se ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional. En el 2002 entró como independiente en los escalones más altos del ejecutivo andaluz de la mano de Francisco Vallejo (imputado después en la pieza política de los ERE por su gestión cuando dio el salto a Innovación y Empleo), de quien se convirtió en viceconsejera de Salud.

Luego, Manuel Chaves se fijó en ella y la nombró, en el 2004, consejera de Salud y Bienestar Social, cartera que cambió con la llegada de José Antonio Griñán para ocuparse del área de Hacienda y Administración Pública desde el 2012. Un cargo que mantendría con un tercer presidente socialista, Susana Díaz.

Se la considera una gestora experimentada. Además de controlar las cuentas públicas conoce bien cómo estas permiten mantener el estado de bienestar social. Montero se inició en la política durante su juventud militando en el Partido Comunista.

Después se integraría en la órbita del socialismo andaluz, pero sin afiliarse hasta hace escasos años. Quienes la conocen destacan su gran capacidad de trabajo y de negociación, que demostró al lograr, no sin esfuerzo, cumplir los objetivos de déficit impuestos por La Moncloa y al pactar las cuentas autonómicas con los distintos socios políticos del PSOE andaluz en los últimos años: primero IU y en estos tres últimos años con Ciudadanos. Pero sobre todo se ha destacado como una firme defensora de la necesidad de reformar el sistema de financiación autonómica.

De hecho, Montero y su equipo fueron los artífices del documento con la propuesta que el PSOE logró pactar con el resto de fuerzas políticas de la cámara andaluza, incluido PP pero con la excepción de Ciudadanos. Cuenta con una visión de las finanzas públicas desde la periferia, como demostró en una entrevista con EL PERIÓDICO.

En septiembre del 2018, Montero llegó a su primer acuerdo de financiación con la Generalitat en 10 años al acordar con el vicepresident Pere Aragonès saldar en cuatro años 1.459 millones de deuda del Estado pendiente con Catalunya, incluida una cantidad para cumplir una sentencia del Supremo relativa a la aplicación en el 2008 de Disposición Adicional tercera del Estatut, que garantiza un nivel de inversión en Catalunya similar al peso de la comunidad en la economía española. Todo ello quedó en el aire tras no prosperar el proyecto presupuestario para el 2019.