19 sep 2020

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AUTOMOCIÓN

Fiat Chrysler y Peugeot aprueban su fusión

El nuevo grupo automovilístico se consolida así como el cuarto coloso del motor del mundo en volumen de ventas y el tercero en ingresos

La fusión permitirá sinergias por valor de 3.700 millones de euros sin la necesidad de cerrar ninguna de las plantas de los dos grupos

Àlex Soler / Eva Cantón

Fiat Chrysler y Peugeot aprueban su fusión y crean el cuarto mayor grupo del mundo del automóvil. / M. BERTORELLO / J. SAGET / AFP / VÍDEO: EFE

El Grupo PSA (Peugeot, Citroën y Opel/Vauxhall) y el Grupo FCA (Fiat-Chrysler) han aprobado la fusión que llevan negociando desde el pasado mes de octubre para crear el cuarto consorcio automovilístico mundial en ventas, con 8,7 millones de unidades anuales (el 9,5% del total global), y el tercero en ingresos, con 170.000 millones de euros al año. Ahora, ambos grupos inician un proceso de unión que durará entre 12 y 15 meses.

La compañía resultante se consolidará como un gigante en mercados tan importantes como el europeo, donde es fuerte PSA, y el norteamericano y el latinoamericano, donde lo es FCA. Asimismo, cubrirán todos los segmentos del mercado, desde el utilitario hasta los comerciales ligeros, con marcas tanto generalistas, como premium y de lujo.

Su misión será liderar la transición de la industria hacia una movilidad "segura, límpia y económica", como ha resumido Carlos Tavares, presidente del grupo PSA, en una conferencia telefónica. Así, el nuevo gigante automovilístico quiere ceñirse a los compromisos medioambientales adquiridos por la Unión Europea para reducir las emisiones, los avances tecnológicos, las divergencias de los mercados y el coste de la movilidad. 

No se cerrarán plantas

Según el comunicado emitido por PSA, la fusión generará sinergias por valor de 3.700 millones de euros sin la necesidad de cerrar ninguna de las plantas de ambos grupos. En ese sentido, el consorcio franco-alemán apunta que el 40% de este ahorro procederá de la optimización en el desarrollo de plataformas de vehículos y productos, otro 40% de las economías de escala, que permitirán obtener mejores precios, y otro 20% de aspectos como el marketing, las tecnologías de información y gastos generales y logísticos. Se prevé que el flujo de caja de la nueva compañía sea positivo desde el primer año.

Del mismo modo, la fusión permitirá a ambas partes enfrentarse al reto de la electrificación y la movilidad sostenible. Con un margen operativo estimado del 6,6%PSA asegura que la empresa resultante de la fusión tendrá una "gran flexibilidad financiera" y una "amplia capacidad de maniobra e inversión en nuevas tecnologías".

Estructura de la nueva compañía

Según las primeras informaciones, la nueva compañía estará basada en los Países Bajos y cotizará en la Euronext (París), la bolsa de Milán y la de Nueva York. Su consejo de administración estará formado por 11 miembros y Carlos Tavares, CEO de PSA, ejercerá de CEO durante un período inicial de cinco años. Los otros 10 miembros serán elegidos a partes iguales entre ambos consorcios y ya se conoce que John Elkann, presidente de FCA, será nombrado presidente. Cinco de los nueve miembros restantes deberán ser independientes.

Los principales accionistas del Grupo PSA, el Estado francés, la familia Peugeot y el fabricante chino Dongfeng, se han comprometido a votar a favor de la fusión, proceso que alterará su participación en el nuevo grupo. Así, Dongfeng, que cuenta actualmente con un 12,2% de PSA, venderá 30,7 millones de acciones al mismo grupo, que las cancelará, y se quedará con un 4,5% de la nueva compañía. 

Por su parte, el Estado francés y la familia Peugeot han acordado la suspensión de su participación accionarial por un período de siete años una vez finalizada la fusión. Aun sí, como excepciones, el Estado francés podrá reducir su posición en el nuevo grupo hasta el 2,5% y la familia Peugeot podrá aumentar su participación hasta el 2,5% comprando acciones del Estado francés, Dongfeng o en el mismo mercado. Con todo, se ha acordado que ningún accionista tendrá capacidad para ejercer más del 30% de los votos emitidos en juntas de accionistas.

Finalmente, antes de completar la fusión, FCA repartirá un dividendo especial de 5.500 millones de euros a sus accionistas y PSA hará lo propio con su participación del 46% en Faurecia. Al completarse la fusión, cada accionista del consorcio franco-alemán recibirá 1.742 acciones de la nueva compañía por cada acción del Grupo PSA, mientras que cada accionista del Grupo FCA recibirá una sola acción por cada acción actual de FCA. Esta medida se toma según la cotización actual de ambas compañías, 22,11 euros por título el Grupo PSA, y 13,55 euros el Grupo FCA.

Antes de que la fusión sea una realidad, las dos compañías tendrán que informar a los representantes de los trabajadores y obtener el visto bueno de las autoridades anti trust europeas. “Es una oportunidad que solo se presenta una vez en la vida”, ha apuntado Tavares.

FCA consigue su fusión

El Grupo FCA consigue al fin la fusión que lleva buscando todo el año tras empezar el año tanteando la posibilidad del Grupo PSA para, a mediados de 2019, proponer formalmente una fusión a Renaultproceso que no cuajó ante la falta de apoyo desde el Estado francés y Nissan, miembro de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi.

El resultado es una compañía en la que FCA conseguirá su objetivo, acceder a plataformas modernas que les permitan hacer frente a las cada vez más estrictas restricciones de emisiones, mientras que PSA encontrará una puerta de entrada a mercados alejados del europeo, única región donde es realmente fuerte. Asimismo, ambas podrán unir sus recursos para el desarrollo de futuros productos para afrontar los retos de un sector que cambia rápidamente.

Peugeot se fundó en 1896 y tres años después lo hizo la italiana Fiat mientras Chrysler vio la luz en Estados Unidos en 1925. “Nuestros colaboradores tienen un punto en común: ven los desafíos como oportunidades que hay que aprovechar y encuentran soluciones para seguir mejorando”, dijo Mike Manley, director de FCA.