30 mar 2020

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Modelo laboral

Nuevo varapalo a Glovo: Inspección de Trabajo dicta que sus 'riders' en Mallorca son falsos autónomos

La empresa avanza que recurrirá el fallo de la 'policía laboral', que ya le ha censurado en varias ciudades, como Barcelona, Madrid o Valencia

Gabriel Ubieto

Un repartidor de Glovo pedaleando en Barcelona.

Un repartidor de Glovo pedaleando en Barcelona. / Ferran Nadeu (El Periódico)

Nuevo varapalo de Inspección de Trabajo contra el modelo laboral de Glovo. Esta vez ha sido en Mallorca, donde la 'policia laboral' ha levantado acta y ha acreditado que la empresa digital de reparto emplea como falsos autónomos a un total de 361 'riders'. El organismo ha requerido a la empresa que los contrate como asalariados y le ha exigido, en concepto de cuotas impagadas a la Seguridad Social, un total de 365.392 euros; tal como ha avanzado el Diario de Mallorca y ha podido confirmar este medio. Glovo ha afirmado a preguntas de EL PERIÓDICO que piensa recurrir el fallo ante los tribunales.

La 'policía laboral' de Mallorca sigue así el mismo patrón que sus colegas de diferentes puntos de toda la geografía española y censura, como ya hizo en BarcelonaMadrid, Valencia, Zaragoza y Granada, el modelo laboral de Glovo. La Inspección de Trabajo considera que sus repartidores debieran estar empleados como asalariados, no como autónomos, y que debieran estar regidos por el convenio de hostelería. En base al diferencial de cuotas que pagan unos y otros a la Seguridad Social (menor en el caso de los trabajadores por cuenta propia), el organismo ya le ha requerido más de 12 millones de euros a la empresa de reparto en toda España.

Unos requerimientos que la empresa ha impugnado en todas las ocasiones, como así hará en Mallorca, tal como han confirmado fuentes consultadas de la compañía. El recurso ante los tribunales provoca la congelación del pago y de la obligación de dar de alta en la Seguridad Social como asalariados a los repartidores. Lo que provoca que estos puedan seguir operando y que lo hagan como trabajadores autónomos. "Glovo confía plenamente en su modelo de negocio y reafirma su convencimiento de que la relación que une a los repartidores autónomos con la plataforma se ajusta plenamente a la legalidad", ha declarado la compañía.

A la espera del Supremo

Las impugnaciones de Glovo de las actas de Inspección trasladan el debate sobre si su modelo se ajusta o no a la legalidad a los juzgados. De momento, las sentencias han sido múltiples y de signo contradictorio, aunque las que se decantan por la interpretación de que los repartidores están actuando como falsos autónomos son mayoritarias. La última fue la dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), que unificó doctrina a finales de noviembre y consideró que los 'riders' deben ser asalariados. Y el de Madrid fue el undécimo fallo judicial que censura el actual modelo organizativo de Glovo; frente a otros ocho que le dan la razón a la compañía. El veredicto final, que unifique jurisprudencia y zanje el debate, deberá esperar hasta el Tribunal Supremo.