Bruselas reprende a España por la elevada deuda y el paro

España suspende en cuatro de los 11 indicadores que utiliza la Comisión Europea para evaluar los desequilibrios macroeconómicos

Pese a que la tasa de paro se ha reducido "rápidamente", el desempleo está en el 17,4%

Cola de parados en una oficina de empleo.

Cola de parados en una oficina de empleo. / ARCHIVO

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Bruselas vuelve a sacarle tarjeta roja a España por su elevado nivel de deuda y de paro. La advertencia figura en el informe anual sobre desequilibrios macroeconómicospublicado este martes por la Comisión Europea, que analiza el grado de vulnerabilidad de las economías y la gravedad de sus desequilibrios en base a once indicadores. Según este examen España suspende cuatro de ellos: deuda pública, deuda privada, posición de inversión internacional neta y tasa de desempleo.

Aunque se redujo en 2018, el análisis apunta a la existencia en España de un superávit por cuenta corriente. También destaca que la posición de la inversión internacional neta ha seguido mejorando, aunque sigue siendo muy elevada -del 80,4% frente al límite del 35% que fija Bruselas-, y que los costes laborales unitarios han aumentado marginalmente en un contexto de crecimiento de la productividad de prácticamente cero. Además, y pese a un cierto debilitamiento en 2018, debido en parte a factores transitorios, las exportaciones han crecido moderadamente y las cuotas del mercado de las exportaciones se han mantenido, en general, estables.

En cuanto a la deuda del sector privado, el análisis constata que siguió reduciéndose en 2018 –al 133,5%, ligeramente por encima del umbral del 133%- aunque las necesidades de desapalancamiento persisten. También se redujo el nivel de la deuda empresarial, aunque la disminución se ha ralentizado debido al ligero aumento del crédito nuevo, y la misma tendencia se confirma en relación con la deuda de los hogares debido al incremento del crédito en 2018. Al hilo de esto el análisis destaca que los precios reales de la vivienda en España siguen subiendo y que la infravaloración de los mismos parece estar llegando a su fin.

Dos asignaturas pendientes

El nuevo diagnóstico también pone el acento en que el fuerte crecimiento ha sido “el principal motor” de la reducción del déficit público en los últimos años. Sin embargo, “los déficits persistentes implican que el elevado nivel de deuda pública está disminuyendo lentamente” ya que se sitúa todavía en el 97,6%, muy por encima del 60% fijado como límite. Y lo mismo ocurre con el desempleo que aunque ha disminuido rápidamente, sigue siendo “muy alto” y “está por encima de los niveles anteriores a la crisis, especialmente entre los jóvenes y los trabajadores no cualificados”. Concretamente, según el examen, la tasa media de los últimos tres años se sitúa en el 17,4% frente al 10% que Bruselas considera como umbral de riesgo. Un límite que también superan otros cuatro países: Grecia, Croacia, Chipre e Italia. 

Además de España, otros doce países también han recibido la reprimenda de Bruselas. Se trata de Alemania, Bulgaria, Croacia, Francia, Irlanda, Países bajos, Portugal, Rumanía y Suecia por desequilibrios, así como Chipre, Grecia e Italia por “desequilibrios excesivos”. Todos ellos, no obstante, tendrán que someterse el próximo año a un nuevo examen en profundidad y seguir subsanando sus desequilibrios para prepararse ante posibles nuevas crisis. “La buena noticia es que no proponemos ningún análisis nuevo en profundidad. Nuestro informe concluye que los mismos 13 países que ya fueron objeto de análisis el año pasado deben volver a ser analizados”, ha celebrado el comisario de asuntos económicos, Paolo Gentiloni.

Crecer de forma sostenible

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Junto al informe sobre desequilibrios el colegio de comisarios también ha adoptado un nuevo informe sobre empleo y una recomendación sobre la política económica de la zona euro en la que insta a los 19 países de la Eurozona a adoptar medidas para lograr un crecimiento integrador y sostenible y para impulsar la competitividad. Además, Bruselas reclama una mayor coordinación en el Eurogrupo y políticas presupuestarias diferenciadas. “Necesitamos que los países de la UE refuercen sus defensas frente a los riesgos mundiales. Insto a los países con margen presupuestario a que sigan impulsando la inversión y a aquellos con un elevado nivel de deuda a que la reduzcan”, ha reclamado el vicepresidente Valdis Dombrovskis.

Además, el Ejecutivo comunitario también ha adoptado su nueva estrategia de crecimiento, que pondrá el acento en la sostenibilidad ambiental y el nuevo Pacto verde, el aumento de la productividad, la equidad y la estabilidad macroeconómica. “Hay que insistir sobre el desarrollo equitable. Aunque la pobreza ha reculado las desigualdades persisten. Las mujeres siguen estando peor remuneradas que los hombres y la tasa de empleo es inferior a la de los hombres”, ha recordado el comisario de empleo, Nicholas Schmit.