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Pilar social

Europa aprieta para armonizar a la alza la protección de los parados

El Comité Económico y Social Europeo insta a la nueva Comisión a vigilar los sistemas de protección de los desempleados

Gabriel Ubieto

Colas de desempleados en una oficina del barrio de Arganzuela, en una imagen de archivo.

Colas de desempleados en una oficina del barrio de Arganzuela, en una imagen de archivo. / Agustín Catalán (El Periódico)

La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula Von der Leyen, presentó esta semana el que promete ser uno de sus ejes estratégicos al frente del organismo ejecutivo del club de los 28: un gran pacto verde para transformar Europa. Gestionar la emergencia climática será una de los retos de su incipiente mandato; en paralelo a otro, como es el auge de los movimientos de extrema derecha por todo el Viejo Continente. Y reforzar el pilar social del pacto europeo es una de las recetas que le llegan estos días desde las instituciones europeas.

Este miércoles fue aprobado por el pleno del Comité Económico y Social de Europeo (CESE) un dictamen que insta a la nueva Comisión a reforzar la protección fruto de las prestaciones por desempleo que imperan a lo largo y ancho de la Unión Europea. El objetivo de este organismo, compuesto por patronales, sindicatos y entidades civiles de los diferentes estados miembros, es el de reducir la pobreza y carestía en la que viven millones de europeos. Y, en pleno enfriamiento económico y ante la incertidumbre sobre si este acabará mutando hacia una nueva crisis, el CESE considera que la situación no puede aguardar al largo plazo.

El documento aprobado por este ente de concertación nace con la ambición de impulsar la convergencia a la alza de los 28 diferentes sistemas de desempleo que imperan en la UE. Es decir, no aspira a que todos los países tengan un subsidio de paro de duración indefinida, como es el caso de Bélgica, pero que tampoco existan en Europa protecciones tan breves y escuetas como los 90 días contemplados como máximo en Hungría.

Convergencia a la baja

Las diferencias son agudas en algunos casos, y crecientes en el conjunto; tal como destaca un informe publicado también esta misma semana por Eurofund. Dicho estudio remarca que, una década después de la crisis económica, las desigualdades en materia de paridad de ingresos, paro, paro de larga duración e impacto de transferencias sociales han aumentado entre los estados miembros. Para ello, las patronales y los sindicatos de toda Europa instan a la Comisión a que evalúe periódicamente la evolución de tres indicadores para ver si los ciudadanos de cada uno de los estados están cada vez más o menos protegidos cuando se quedan sin trabajo. Y que, en base a esas evaluaciones, ponga ‘deberes’ a cada uno de los países para corregir las posibles desviaciones, según sus capacidades y recursos. 

Los tres indicadores a analizar propuestos para los Estados son la cuantía de la prestación por desempleo, la duración de la misma y la tasa de sustitución, es decir, que porcentaje del sueldo le queda a los trabajadores en forma de pensión cuando se jubilan. El sistema español, con el 70% del sueldo en paro, una duración máxima de dos años y una tasa de sustitución del 70% de media, se encuentra, a priori, entre los más garantistas del mapa. No alcanza niveles norteños (estilo Suecia, Dinamarca o Bélgica), pero se aleja bastante de la vulnerabilidad que impera por lo general en los estados ex soviéticos.

"Es el momento"

En caso de que los Estados no asumieran como propias dichas recomendaciones, el dictamen del CESE contempla transformar esos consejos en normativa obligatoria, a través de una directiva europea. "Veo a la nueva Comisión comprometida", afirma a preguntas de EL PERIÓDICO el ponente del dictamen, el austríaco Oliver Röpke; que espera no tener que llegar hasta ese punto.

La recomendación del CESE pretende complementarse con una de las promesas que deslizó la nueva presidenta Von der Leyen en materia laboral: un fondo común europeo para complementar las prestaciones de paro de aquellos países con recursos insuficientes para garantizar un nivel de vida suficiente. Lo que vendría a ser, a grandes rasgos, una especie de beca Erasmus para desempleados.

El programa de la líder alemana mezcla novedades con continuismo en materia laboral."Hablar de un salario mínimo europeo era impensable hace unos años y hoy es una de las propuestas de Von der Leyen", añade Röpke. También pretende reforzar la protección de los trabajadores de la economía de plataformas, en la línea de la directiva de garantías mínimas aprobada en los últimos meses de la anterior Comisión. "El momento es inmejorable para que la Comisión acelere", coincide la vicepresidenta del CESE y representante de UGT, Isabel Caño

Desde la patronal, no obstante, piden pausa y negociación sobre cualquier reforma de calado; así como evitar las directivas comunitarias. "Las acciones de la nueva Comisión deben ponderarse país por país y tener en cuenta el grado de convergencia con el resto. Porque sino corremos el riesgo de producir el efecto contrario y agrandar las diferencias", considera la representante de CEOE Patricia Cirez. Uno de los representantes de CCOO, Javier Doz, alerta también sobre la coherencia presupuestaria que requieren muchas de las medidas avanzadas por Von der Leyen. "No es posible costear un fondo europeo para el desempleo con un recorte del presupuesto comunitario, que es lo que hasta ahora planteaba Juncker [el antecesor de Von der Leyen]", señala el representante sindical.