20 sep 2020

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proyecto en el aire

La Generalitat prorroga tres meses más la licencia para salvar el complejo de Hard Rock en Vila-seca i Salou

El permiso para el casino anexo a Port Aventura, al que se oponen algunas entidades sociales y vecinales, finalizaba este jueves

Agustí Sala

Terrenos de BCN World, junto a Port Aventura.

Terrenos de BCN World, junto a Port Aventura. / JOAN REVILLAS

Nueva patada hacia adelante. La Dirección General de Tributs i Joc de la Conselleria d'Economia ha prorrogado durante tres meses más la licencia para el casino que debe tener el complejo Hard Rock, al lado de Port Aventura en Vila-seca i Salou. El permiso, que vencía este jueves, ya se había prorrogado por seis meses después de que la Generalitat adjudicara a Hard Rock la licencia que permitía desarrollar el complejo en mayo del año pasado.

En juego está una inversión de unos 2.000 millones de euros a la que se oponen algunas plataformas sociales y vecinales de la zona y que la Generalitat persigue salvar. Según fuentes de la Administración catalana, la prórroga se ha concedido a petición del propietario de la licencia. El futuro del proyecto también está en mano de la negociación entre el Incasòl, dependiente de la Conselleria de Territori, y Criteria, la hólding de participaciones de La Caixa, que es propietaria de los terrenos en los que se tiene que ubicar el complejo.

El plan es que la Generalitat adquiera las fincas e, inmediatamente, Hard Rock se las compre al Incasòl. El precio previsto es de unos 120 millones de euros, pero las negociaciones están encalladas por cuestiones como quién asumirá el coste de posibles fallos judiciales en favor de los propietarios de los terrenos que, en su día, fueron expropiados. Desde el Govern se ha insistido en que el proyecto "no costará ni un euro" a los contribuyentes catalanes.

5,5 millones en avales

Hasta la fecha, la filial de Hard Rock, que lleva aportados unos 5,5 millones en avales para mantener el derecho a llevar a cabo el centro de juego y ocio, debe acometer una ampliación de capital que aún no ha llevado a cabo. Para el proyecto, la multinacional propiedad de los indios semínola cuenta con compañeros de viaje como Value Retail, propietario de La Roca Village, para la parte comercial y Port Aventura, controlada por Investidustrial (familia Bonomi) y el fondo KKR, para la parte de ocio.

El nombre comercial del complejo será Hard Rock Entertainment World y está previsto que tenga un casino , y una inversión global de 2.000 millones de euros, incluyendo el coste de los terrenos y las infraestructuras necesarias.

La empresa tenía previsto contratar a más de 2.000 trabajadores a tiempo completo, desde la apertura del casino y en los primeros cinco años de operaciones.

Hard Rock Entertainment World dispondrá, según el proyecto inicial, de un área destinada al juego de 7.595 metros cuadrados como máximo, además de dos hoteles con una superficie de unos 63.000 metros cuadrados, un espacio comercial exterior de unos 15.000, una zona de restauración de casi 5.900 y cerca de 6.900 dedicados al ocio y el entretenimiento en directo.

En la primera fase se tiene que construir el resort Hard Rock Hotel & Casino Tarragona, para el que contará con la colaboración de PortAventura World para desarrollar un hotel orientado a familias, de hasta 500 habitaciones, y también con la empresa Value Retail para desarrollar un área de compras de 10.000 metros cuadrados con más de 75 tiendas de lujo.

Un gran casino

Por su parte, el casino, que será de los más grandes de Europa, tendrá 1.200 máquinas tragaperras y 100 juegos de mesa; contará con una piscina de 6.000 metros cuadrados y también habrá espacios para hacer conciertos con capacidad para más de 15.000 personas, así como un Hard Rock Café y una tienda 'Rock Shop', con productos de la marca.

La multinacional disponía de un plazo de tres años para hacer su propuesta arquitectónica y debía solicitar la autorización de apertura y funcionamiento del casino tres meses antes de que finalizara el plazo. Inicilamente, la Generalitat preveía que las obras empezaran antes de junio del ejercicio actual, pero aún no se ha movido ni una sola piedra.

De Eurovegas a BCN World

El origen del proyecto se remonta al 2012, cuando el Govern de Artur Mas trató de compensar la fuga de Eurovegas del magnate Sheldon Adelson a Madrid --tampoco se llevó a cabo--. Entonces se recurrió a Enrique Bañuelos, protagonista de la primera quiebra sonada de la crisis inmobiliaria de hace una década, con Astroc. La Caixa apoyó el proyecto con la idea de vender los terrenos que tenía en la zona.

Desde entonces, el proyecto, bautizado inicialmente como BCN World, ha sufrido distintos avatares, enter ellos la desaparición de Bañuelos y la sociedad Veremonte a través de la que operaba y que no llegó a forma parte ni siquiera de la lista que la Conselleria d'Economia hizo de grupoos emrepsariales interesados en obtener la licencia para el casino, ha ido menguando. Incluso se llegó a hablar de una inversión de más de 4.000 millones de euros que se fue reduciendo.

Su posible vecino, Port Aventura, vivió también complicaciones similares. Como respuesta al fiasco de atraer un parque de Disney, que acabó instlándose en París, el Govern de Jordi Pujol se sacó de la manga el proyecto de Port Aventura, para el que recurrió al financiero Javier de la Rosa, uno de los protagonistas de la cultura del pelotazo en los años 80 del siglo XX.

Tras acudir de nuevo La Caixa al rescate, el parque fue cambiando de nombre y de manos hasta llegar en la actualidad a la actual propiedad, Investidundrial (famiia Bonomi) y el fondo KKR. 

Value Retail sale en defensa del proyecto

Value Retail, la compañía propietaria de La Roca Village, y que tiene previsto hacerse cargo de la parte comercial del futuro comoplejo de Vilaseca i Salou, defiende el proyecto. Fuentes próximas a la compañía destacan que su impacto "será beneficioso para Catalunya, España y el sur de Europa y para la creación de nuevos empleos".

A jucio de esta empresa, el macrocomplejo, en caso de prosperarar, contriburá al desarrollo económico de la zona de la Costa Daurada. Según Value Retail, las instalaciones podrían atraer a "un turismo prémium de larga distancia".