27 feb 2020

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industria téxtil

Mango invertirá 35 millones en ampliar su puntal logístico de Lliçà

La firma incrementará la superficie de las instalaciones en 90.000 metros cuadrados

"Esperamos volver a ser rentables en el 2019", apunta Toni Ruiz, director general de la multinacional

Guillem Tapia

Toni Ruiz (izquierda) y Anotnio Pascual, directivos de Mango.

Toni Ruiz (izquierda) y Anotnio Pascual, directivos de Mango.

Mango prevé incrementar en 90.000 metros cuadrados su centro logístico de referencia, situado en Lliçà d'Amunt (Barcelona), hasta alcanzar una superficie total de 280.000 metros cuadrados. La multinacional de la moda colocó la primera piedra de este complejo en el 2011, en el 2016 inició su operativa en fase de pruebas y hace tan solo algunos meses que ha empezado a trabajar a pleno rendimiento.

La ampliación culminará en el 2023 y requerirá de una inversión de 35 millones de euros que permitirá asumir el crecimiento de la logística vinculada al comercio electrónico y agilizar la operativa de la zona de expediciones. Actualmente el 'e-commerce' supone un 20% de la facturación de Mango y alcanzará el 30% a finales del 2020. Hasta la fecha se han invertido 230 millones en esta infraestructura que, a pesar de estar altamente automatizada, emplea a 600 personas. La centralización de los servicios logísticos en Lliçà d'Amunt ha permitido a la compañía recortar sus gastos en este apartado en un 25%.

Lliçà es una apuesta estratégica para Mango. Estas instalaciones nos permitirán responder de manera mucho más rápida a las necesidades de nuestros clientes y absorber el crecimiento de la empresa de los próximas años”, asegura Toni Ruiz, director general de la firma. Algunas de las cifras más imponentes del complejo son la capacidad de gestionar 75.000 prendas por hora o la posibilidad de almacenar hasta 20 millones de piezas de ropa dobladas y otros 7 millones de prendas tendidas.

Desde el centro de Lliçà se reabastece el almacén de 'e-comerce' ubicado en la sede de Mango en Palau-solità i Plegamans, que canaliza la mayoría del negocio 'on line' de la firma, y a otros 8 enclaves logísticos satélite que la compañía tiene repartidos entre Alemania, México, China y EE.UU, entre otros países. En total la planta de Lliçà recibe la ropa de más de 1.000 fábricas proveedoras y la reparte entre 2.100 tiendas -entre franquiciadas y propias- de Mango.

Vuelta a la rentabilidad

Después de tres ejercicios en números rojos, Mango confía recuperar la rentabilidad este año. “Las ventas han evolucionado realmente bien durante 2019, pero la campaña de Navidad será clave para cerrar el ejercicio en positivo”, valora Toni Ruiz. El directivo también ha revelado que la semana actual -la del Black Friday- es el periodo del año en el que se concentran más ventas. En el 2018 la compañía incrementó su facturación en 1,8% pero registró pérdidas por valor de 35 millones de euros.