02 dic 2020

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Modelos educativos

La FP en Suiza: cuando el mercado es el que tira del carro

En el país transalpino el sector privado asume un mayor coste, tiene mayor autonomía para definir los contenidos y consigue conectar más rápido a los alumnos con su primer empleo

Gabriel Ubieto

Estudiantes de FP Dual, en la fábrica de Seat, en junio del 2018.

Estudiantes de FP Dual, en la fábrica de Seat, en junio del 2018. / RICARD FADRIQUE

"Hacer que lo que los jóvenes aprenden sea lo que las empresas necesitan", así ha definido el espíritu de la Formación Profesional en Suiza Barbara Primo, la directora de uno de los proyectos de desarrollo de la FP en el país transalpino. Tan simple el concepto como difícil es desarrollarlo en la práctica, al menos en España, tal como quedó de manifiesto durante todo un día de ponencias en el 'Primer Congrès de la FP de Catalunya', organizado por la patronal Pimec y celebrado en Barcelona esta pasada semana.

Los datos revelan que el modelo de FP en España tiende a la ineficiencia. Según datos del Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional (CEDEFOP, en sus siglas en inglés), el sistema de formación profesional español ocupa la octava posición por la cola entre los 28 estados miembros en cuanto a desarrollo de habilidades; es el cuarto por la cola en cuanto a activación y el penúltimo en cuanto a conexión entre oferta formativa y demandas laborales.

Alemania es el latiguillo habitual en cuanto a modelos de referencia de la FP, especialmente en la dual. Un país donde los gremios comparten protagonismo con las grandes empresas, aunque bajo la batuta del sector público. No obstante, no todos los sistemas que arrojan buenos resultados en cuanto a formación y empleabilidad parten de la iniciativa pública. Y uno de ellos es el ejemplo suizo.

En Suiza la FP es una opción habitual entre los jóvenes, pues, según datos de la OCDE, el 40% opta por un ciclo formativo de este tipo. En España, dicho porcentaje es del 12%. Y el modelo es eminentemente dual, es decir, que los alumnos compaginan simultáneamente prácticas y clases teóricas desde el primer día y su relación está cubierta bajo parámetros laborales. Según datos que ofreció Barbara Primo durante su ponencia, el 85% de los alumnos suizos de FP cursaban una modalidad dual; en España no alcanzan el 10%.

Los salarios importan

Una de las demandas reiteradas por los sectores empresariales en España es la falta de profesionales debidamente cualificados en FP. No obstante, los incentivos para un joven a la hora de optar por una carrera universitaria o un ciclo formativo no son los mismos al cabo de unos años por lo que a salarios respecta. Y es que, según los últimos datos de la EPA recabados por el INE, los graduados de una FP cobran el 36% menos que un graduado universitario. Principalmente porque copan las posiciones peor pagadas. Algo que en Suiza, según explicó Barbara Primo, no sucede, pues los salarios medianos son parejos entre ambos colectivos.

Manda la demanda

Y esa mayor presencia de la FP entre las opciones formativas de los más jóvenes se explica por la amplia demanda de las compañías, que son las que, agrupadas en organizaciones empresariales, definen los contenidos. "Lo que tienen que saber los carpinteros lo deciden los carpinteros", describió Primo. Y las plazas no dependen de la oferta pública, como pasa en España, sino que parten de las propias empresas. "Solo se ofrecen puestos de aprendiz en aquellas empresas demandan nuevos perfiles", añadió. Esa es una de las claves del modelo suizo; manda la demanda, no la oferta.

Una de las críticas que los modelos bajo demanda suelen despertar es que la formación de los estudiantes está muy acotada a un puesto concreto, lo que dificulta la empleabilidad del alumno más allá de la empresa que lo forma. Especialmente en las pymes. Algo que el sistema suizo trata de compensar mediante congresos anuales organizados entre el sector público y el privado para poner en común ciertos contenidos dentro de un mismo sector u oficio.

Financiación privada

Otra de las diferencias que separa el modelo español del suizo es que, en el segundo, el peso de la inversión recae en las espladas privadas. Según datos de la ponente invitada en el 'Primer Congrès de la FP de Catalunya', el 60% del presupuesto corre a cargo de las empresas, el 30% de los cantones y el 10% restante del gobierno confederal.

Una inversión que la mayoría de empresas recuperan mediante personal cualificado al medio y largo plazo. Pues mientras los dos primeros años la empresa invierte en el alumno-trabajador, en el último curso la productividad de este ya es similar a la de un trabajador, aunque con un sueldo que es un tercio de lo que cobrará cuando se gradúe. Es en ese último año cuando las empresas recuperan el coste formativo, según explicó Primo.