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COMITÉ CIENTÍFICO CONSULTIVO DE MERCADONA

Guardianes de la seguridad alimentaria

El Comité Científico Consultivo de Mercadona presta un asesoramiento transparente y de reconocido prestigio

Su apoyo técnico a toda la cadena de supermercados y proveedores garantiza la calidad de los productos

J. L. ZARAGOZA / J. MONREAL

Andreu Palou, Andrés Otero, Luis Pla, María Pilar Vinardell, Juan José Badiola, Arturo Anadón y Daniel Ramón, en la sede de Madrid de Prensa Ibérica.

Andreu Palou, Andrés Otero, Luis Pla, María Pilar Vinardell, Juan José Badiola, Arturo Anadón y Daniel Ramón, en la sede de Madrid de Prensa Ibérica. / ÁLVARO HURTADO

El Comité Científico Consultivo de Mercadona acaba de cumplir 16 años y consolida la estrategia de la cadena de supermercados líder en España para garantizar la seguridad alimentaria en los productos que vende mediante el asesoramiento y los consejos de seis cualificados investigadores del ámbito de la nutrición, biotecnología, sanidad vegetal y animal, microbiología, toxicología y cosmética.

En la sede de Prensa Ibérica en Madrid, este grupo de expertos accedió a analizar su trayectoria y las perspectivas para los próximos tiempos en los que la firma presidida por Juan Roig -en medio del gran reto de la digitalización en el sector- afronta nuevos hábitos y tendencias de consumo.

Vigilar la trazabilidad

Este «comité de sabios» se reúne cada seis meses, aunque mantiene encuentros más frecuentes y bilaterales con el departamento de Calidad. Según el director de Calidad de Mercadona, Luis Pla, que coordina un equipo de 20 personas, «un asesoramiento externo independiente, científico, transparente y de reconocido prestigio internacional es una inestimable ayuda y un gran apoyo técnico para garantizar siempre la calidad y seguridad alimentaria de nuestros productos. También ayuda a ser proactivos con los cambios e ir por delante». El comité participa en la puesta en marcha de sección Listo para comer, en la estrategia de compras de carnes, frutas o pescados, así como en los cosméticos, entre otras actuaciones.

«La empresa realiza grandes esfuerzos, por ejemplo, en mejorar el bienestar animal y garantizar la seguridad alimentaria. Hemos pasado a examinar a cientos de proveedores, que ahora son especialistas. Antes había menos empresas que validar. Cuando se compra a ganaderos y agricultores, o pescadores en lonjas de toda España necesitas verificar bien la trazabilidad, es decir todo el proceso desde su origen hasta que llega a la mesa», comenta Badiola, quien alcanzó notoriedad como especialista durante la crisis de las «vacas locas», aquella que hundió el sector vacuno europeo hace dos décadas. Cuenta que los «consumidores son cada vez más exigentes y se percibe su preocupación, por ejemplo a raíz de las últimas crisis alimentarias como la listeriosis. No son los médicos los que controlan los alimentos, más bien un equipo y personal especialista en materia de sanidad y seguridad alimentaria», explica el catedrático en Patología Animal.

El microbiólogo Andrés Otero sostiene que «contribuir a la seguridad alimentaria en todos los procesos de Mercadona introduce el concepto de salud microbiológica de los productos». En ese sentido recuerda que han contribuido de lleno en el lanzamiento de la citada sección Listo para comer. «Eso ha requerido una vigilancia de productos y procesos que tienen los alimentos, cómo se transportan, cómo son las instalaciones o qué prácticas deben seguir los trabajadores a la hora de manejar esos productos. Se ha diseñado un sistema para que todas las etapas se cumplan todos los días», resalta Otero. Este investigador destaca que el mecanismo de control ha de estar preparado «siempre» para «resolver problemas puntuales. No hay calidad si no hay seguridad alimentaria», puntualiza.

Control de aditivos

Entre el abanico de trabajos que acomete este grupo de expertos figura la vigilancia sobre las revisiones que continuamente realizan los paneles de científicos expertos sobre la evaluación de la seguridad de los aditivos de manera que permite reaccionar anticipadamente en cuanto a sus usos o dosificaciones. Según el experto en toxicología Arturo Anadón, la reducción y sustitución progresiva de los plásticos, tal como exige la legislación, viene siendo otra gran área de trabajo. «No hay otra solución, hay que reducir y sustituirlos allá donde se pueda», afirma. También seguir de cerca la posible contaminación que puedan generar semillas contaminadas. O bien, las micotoxinas, sustancias procedentes de hongos y que en Europa suelen venir de terceros países. Además, hay que ver mucho los aditivos, residuos, plaguicidas o agentes químicos», puntualiza Anadón.

Carnes cultivadas

Respecto de las tendencias nutricionales, Andreu Palou, indica que se ha pasado a una situación «más avanzada en la que el consumidor pide más beneficios a los alimentos. Y así lo recoge la propia legislación europea al vigilar de cerca los azúcares, la sal o las grasas saturadas para que el consumidor tenga toda la información en el etiquetado», explica Palou. «Nuestro trabajo es asesorar, de manera científica y entendible, para que el consumidor de Mercadona tenga una información veraz y que figure bien en la etiqueta y para ello colaboramos con el departamento de prescripción de Mercadona».

Al hablar sobre los llamados nuevos alimentos Palou reconoce que se abre un mundo sin fronteras. «Ahí están los insectos o las carnes cultivadas en laboratorio. Se buscan proteínas en otros alimentos. Ya veremos», agrega. En ese sentido reflexiona que las carnes cultivadas, elaboradas a partir de células madre extraídas de animales, ya lo plantean algunos investigadores. Sus promotores defienden los beneficios para los animales, el medio ambiente y la reducción de la huella de carbono. «Ya somos 7.200 millones de habitantes en el mundo. Y el problema de la alimentación y la sostenibilidad no se soluciona con huertos urbanos», ironiza el bioetecnólogo Andreu Palou al abordar estas cuestiones.

Nutrición personalizada

«Mercadona quiere anticiparse a los problemas», explica Daniel Ramón. Este investigador enfatiza en que «los fraudes por mezclas indebidas también son objeto de trabajo. El análisis de los componentes y muestras de un producto tanto de origen vegetal como animal es básico y Mercadona se diferencia mucho del resto de competidores». Comenta Daniel Ramón que los científicos de este comité mantienen debates y formulan orientaciones sobre los transgénicos o superalimentos.

«Queremos saber qué hay de verdad en lo que transmite la opinión pública. Además, la nutrición personalizada también llega», añade. Esta opción es la mejor alternativa para quienes pretenden adelgazar con una alimentación sana, o para solucionar otros perfiles de población sean niños, jóvenes o ancianos. Destaca que esta opción es «el futuro para prevenir enfermedades». Un tercio de los problemas de salud, sobre todo los relacionados con las enfermedades crónicas, responden a una alimentación inadecuada. Así, la alimentación personalizada puede contribuir a la prevención de algunas patologías como la dermatitis o la psoriasis, entre otras.

¿Y qué precauciones hay que tomar de cara al futuro? El presidente del Comité Científico Consultivo de Mercadona reconoce que sus principales marcas, como Hacendado, son percibidas por su alta calidad. «El presente y el futuro de la seguridad alimentaria es fundamental. Luis Pla remarca que «cuanto antes se pregunte a los expertos, mejor. El consumidor de hoy confía en los productos que consume. No cuestiona la seguridad alimentaria, la da por hecha. Aunque hay que ser muy inconformistas, partiendo de que todo siempre se puede mejorar», concluye.

Temas: Mercadona