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indicador económico

La confianza de los empresarios cae a su nivel más bajo desde el 2012

El pesimismo se dispara por el 'brexit', la guerra comercial y la situación política española

Las compañías prevén recortes de plantilla e inversión para combatir la caída de su beneficio

P. A.

Campaña del Gobierno británico para instar a prepararse para el ’brexit’ en Londres el pasado septiembre.

Campaña del Gobierno británico para instar a prepararse para el ’brexit’ en Londres el pasado septiembre. / Reuters

La economía registra una nueva señal de alarma. La confianza de los empresarios en el futuro "se hundió" en octubre hasta su nivel más bajo desde el 2012, el año en que España estuvo cerca de ser rescatada y la eurozona corrió riesgo de romperse. Según un informe de la acreditada firma internacional IHS Markit, las compañías que prevén que la actividad aumente en los próximos doce meses solo son el 5% más que las que esperan una caída. Frente al 27% de junio, supone la mayor descenso en los diez años de los que hay datos. Entre los grandes países que recoge el estudio, solo las firmas alemanas presentan un pesimismo mayor.

"Las incertidumbres políticas, tanto domésticas como exteriores, han tenido un claro impacto a la baja en la confianza empresarial durante octubre, con caídas notables tanto en el sector servicios como el manufacturero. La considerable impredecibilidad del (impacto del) 'brexit' y de la política comercial de Estados Unidos sobre la demanda futura y la actividad han llevado a las empresas de forma preocupante a llegar a la conclusión de que ajustarse es la mejor política en estos tiempos inciertos, con recortes en el empleo y la inversión previstos durante el próximo año", ha apuntado Paul Smith, director de economía de IHS Markit, en una nota.

Contracción

Entre las empresas industriales, así, ya son un 1% más las que prevén una caída de la actividad que las que esperan una expansión, algo que no había sucedido en los diez años de vida del estudio. En el sector servicios, las compañías optimistas todavía superan en un 7% a las pesimistas, pero aún así es el nivel más bajo en siete años. Las firmas que prevén reducir su plantilla superan en un 3% al resto: en las del sector servicios hay un equilibrio entre ambas, pero en el manufacturero las que auguran recortes son un 11% más.

Las empresas que esperan un incremento de los costes de personal, por su parte, superan en un 29% al resto. En cuanto a la inversión, las que prevén acortarla son un 5% mayoritarias, cuando en junio las que tenían pensado aumentarla eran un 15% más. Como resultado de todo ello, el 5% más de empresas prevé que su beneficio caiga, mientras que cuatro meses antes eran más las que auguraban un aumento de las ganancias (11%).

Perjuicio a medio plazo

Además de los factores externos, las empresas se han mostrado preocupadas por los posibles cambios regulatorios que apruebe un nuevo Gobierno. Los expertos vienen señalando que la repetición de las elecciones no ha tenido un impacto relevante en la economía gracias a las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo (BCE) para reactivar la zona euro. "La incertidumbre política reinante desde las últimas elecciones, celebradas en abril de este año, prácticamente no ha dejado marca en el coste de la deuda española", ha señalado Paul Brain, de BNY Mellon.

Sin embargo, también llevan tiempo advirtiendo de los posibles perjuicios si la parálisis política continúa. "Los efectos a largo plazo son más preocupantes, ya que la ausencia de reformas económicas, sociales e institucionales están socavando el crecimiento potencial del PIB español y la sostenibilidad fiscal", ha apuntado Roberto Scholtes, director de estrategia de UBS. Las perspectivas no son halagüeñas. "La incertidumbre política seguirá siendo elevada y la aprobación de un nuevo presupuesto seguirá siendo un reto para un nuevo Gobierno", han sostenido los analistas de Goldman Sachs.