06 jun 2020

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política monentaria

La Reserva Federal baja los tipos por tercera vez en plena desaceleración de EE UU

El banco central baja un cuarto de punto el precio del dinero para dejarlo entre el 1.5% y el 1.75%

Ricardo Mir de Francia

El presidente  la Reserva Federal de EEUU, Jerome Powell.

El presidente  la Reserva Federal de EEUU, Jerome Powell. / AP / Manuel Balce Ceneta

La Reserva Federal de Estados Unidos ha vuelto a abaratar el precio del dinero por tercera vez en lo que va de año, una decisión que pretende revertir –o cuanto menos, moderar-- la desaceleración de la economía estadounidense. El nuevo recorte de los tipos de interés, que quedarán en una horquilla entre el 1.5% y el 1.75%, llega horas después de que el Departamento de Comercio confirmara la ralentización de la primera potencia económica, incapaz de inmunizarse a las dudas provocadas por la guerra comercial y el debilitamiento generalizado de la actividad global. En el tercer trimestre del año, EE UU creció un 1.9% del PIB, una décima menos que en el segundo trimestre y lejos del 3.1% del primero, una tendencia inequívoca que cuestiona las previsiones de la Casa Blanca para crecer este año por encima del 3%. 

Pese a las constantes y furibundas críticas de Donald Trump contra el presidente de la Fed, al que acusa de frenar el potencial de la economía estadounidense con su supuesta timidez en el manejo de los tipos, Jerome Powell lleva desde julio embarcado en un renovado programa de estímulo monetario. Powell ha comparado su política con la contratación de un seguro para garantizar que la expansión continúa ante los nubarrones que se ciernen sobre el contexto internacional. Las tres bajadas de este año han sido de un cuarto de punto y el interés de los inversores pasa ahora por saber cuál será el próximo movimiento del banco central. 

Del comunicado de este miércoles se desprende que la Fed pretende por el momento poner pausa a los recortes. Del texto ha desaparecido la frase en la que se comprometía “actuar apropiadamente” para sustentar la expansión, la muletilla críptica que sirve para anticipar nuevas bajadas inminentes. Powell ha reforzado después esa interpretación al decir que "la postura actual debería ser apropiada" para mantener la expansión.

Por el momento, el consumo sigue tirando de la economía, suben los salarios, repunta el mercado inmobiliario y el paro está en el nivel más bajo del último medio siglo, un 3.5%. Pero al mismo tiempo que el bolsillo de los estadounidenses da vida a un horizonte de optimismo, la inversión empresarial está en caída libre. El gasto en investigación y desarrollo cayó un 3% en el último trimestre, mientras la inversión en fábrica y oficinas se desplomó un 13%, una señal de la incertidumbre que han creado las guerras arancelarias de Trump. “Aunque el gasto de los hogares ha crecido a un ritmo fuerte, la inversión empresarial y las exportaciones siguen siendo débiles”, dice el comunicado de la Fed.

Tampoco ayuda la delicada situación por la que atraviesan General Motors, que acaba de salir de una huelga de seis semanas que paralizó su producción en EE UU, y Boeing, que ha visto cómo sus pedidos se reducían drásticamente por tras los accidentes letales de los 737 Max. “Si viera grietas en el consumo estaría preocupado, pero no las veo todavía”, ha dicho Ben Herzon, director de Macroeconomic Advisers. “La economía no está entrando en recesión”.

Esa es la misma idea que ha transmitido Powell en su comparecencia ante los medios. El presidente de la Fed ha señalado que los riesgos están evolucionando "en una dirección positiva" en alusión al Brexit y la guerra comercial con China. Trump pretende firmar el mes que viene con China un primer acuerdo para resolver sus disputas comerciales, aunque habrá que ver qué sucede, después de que Chile cancelara la próxima cumbre del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, donde Trump y Xi Jingping pretendían rubricar el acuerdo. La cumbre ha sido cancelada por la turbulenta situación social que vive el país sudamericano.