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política monetaria

Draghi advierte de un debilitamiento prolongado de la economía del euro

El banco central mantiene el precio del dinero y la decisión de iniciar el programa de compra de activos por valor de 20.000 millones

Max Jiménez Botías

Mario Draghi, en su última rueda de prensa como presidente del BCE.

Mario Draghi, en su última rueda de prensa como presidente del BCE.

"El mayor riesgo para la zona euro es la debilidad de la economía". El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha destacado este jueves que los últimos datos disponibles "indican un debilitamiento más prolongado de la economía de la zona del euro". En la rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno del BCE, último que preside antes de ceder el cargo a Christine Lagarde, Draghi ha afirmado que persisten "importantes riesgos a la baja" para el crecimiento y que las presiones inflacionistas son débiles.

"Esta desaceleración en el crecimiento refleja principalmente la actual debilidad del comercio internacional en un entorno de persistentes incertidumbres mundiales, que continúan afectando al sector manufacturero de la zona del euro y están frenando el crecimiento de la inversión", ha expuesto el presidente saliente, cuyo argumente sirve de base para justificar por qué el banco central ha decidido mantener sin variación los tipos de interés aplicables a las operaciones principales de financiación, la facilidad marginal de crédito y la facilidad de depósito. De esta forma, se mantendrán sin variación en el 0,00%, el 0,25% y el -0,50%, respectivamente.

En el comunicado oficial, el Consejo de Gobierno  ha destacado que espera que los tipos de interés  continuarán en los niveles actuales, o en niveles inferiores, hasta que observe una convergencia sólida de las perspectivas de inflación hasta un nivel suficientemente próximo, aunque inferior, al 2%, y dicha convergencia se haya reflejado de forma consistente en la evolución de la inflación subyacente.

No rendirse es el legado

En esa reunión estuvo presente la nueva presidenta del organismo, pero, según explicó Draghi, no tomó parte en las discusiones del día. "No necesita consejos. Sabe qué tiene que hacer y tiene un largo camino por delante", respondió Draghi a los periodistas que le preguntaron sobre qué consejo le daba a su sucesora para desempeñar el cargo. No obstante, sí que dejó un mensaje: "Mi legado es no rendirme nunca", dijo.

Draghi renunció a hacer cualquier comentario personal sobre su experiencia al frente de la autoridada monetaria europea, pese a la insistencia de los informadores. "Mi mujer sabe mejor que yo cuál es mi agenda de cara al futuro", se limitó a responder sobre su futuro próximo. No tuvo reparos en dejar un recado a los gobiernos europeos para que utilicen la política fiscal para contribuir a una mejora del crecimiento. A los que tienen margen, para que la apliquen; y a los que no tienen tanto margen, para que pongan en marcha las reformas estructurales que les permitan mejorarlo. "Está claro que la política fiscal ayuda a conseguir de forma más rápida los objetivos de la política monetaria. Si alguien quiere ver una subida más rápida de los tipos de interés, las políticas fiscales tienen que ser más activas", defendió Draghi.  

Defensa de los tipos bajos

El responsable del BCE defendió que los tipos de interés negativos son positivos para la zona del euro porque "estimulan el crecimiento" y contribuyen a crear empleo. No obstante, el presidente saliente del BCE reconoció que pueden tener efectos secundarios y que por ello decidieron en septiembre introducir un sistema de dos tramos y eximir a una parte del exceso de las reservas mínimas del pago de la tasa de interés a los depósitos.

El Consejo de Gobierno del BCE reitera la necesidad de que la política monetaria sea muy expansiva durante un periodo de tiempo prolongado para apoyar que la inflación suba a medio plazo.

El Consejo de Gobierno ha ratificado, asimismo, la decisión adoptada en la reunión de septiembre de reanudar las compras de activos a un ritmo mensual de 20.000 millones de euros a partir del 1 de noviembre. Los responsables de la política monetaria europea esperan que esas compras continúen durante el tiempo que sea necesario "para reforzar el impacto acomodaticio de sus tipos oficiales y que finalicen poco antes de que comiencen a subir los tipos de interés oficiales del BCE".

El Consejo de Gobierno prevé seguir reinvirtiendo íntegramente el principal de los valores adquiridos en el marco del programa de compra de activos que vayan venciendo durante un periodo prolongado tras la fecha en la que comience a subir los tipos de interés oficiales del BCE.

Economía a la baja

La decisión del BCE, como ya ocurrió en septiembre, se ve influenciada por la ralentización de la economía europa. Una situación que parecer extenderse al arranque del cuarto trimestre, según la lectura preliminar del índice compuesto de gerentes de compras (PMI), que se ha situado en octubre en 50,2 puntos, frente a los 50,1 del mes anterior, lastrado por la recesión del sector manufacturero y el tibio crecimiento del sector servicios, según los datos publicados por IHS Markit. El índice de actividad del sector manufacturero se mantuvo en 45,7 puntos, por debajo del umbral de 50 enteros, que separa la recesión de la expansión, mientras que el PMI del sector servicios mejoró a 51,8 desde 51,6 puntos en septiembre.

"La economía de la zona euro dio comienzo al cuarto trimestre del año casi sumida en la paralización", declaró Chris Williamson, economista jefe de IHS Markit, para quien el dato sugiere un aumento del PIB de poco menos que el 0,1%. "La desaceleración del sector manufacturero sigue siendo la más implacable desde el 2012 y continúa propagándose hacia el sector servicios, que en octubre registró el menor aumento de los nuevos pedidos de casi cinco años", añadió.