Ir a contenido

PROTECCIONISMO COMERCIAL

Las ventas agroalimentarias a EEUU pueden caer más del 12% por el alza de aranceles

Un estudio del Banco de España calcula que por cada punto que suben las tasas la exportación cae el 0,6%

Una docena de asociaciones empresariales constituyen una plataforma frente a las medidas de Trump

Rosa María Sánchez

Imagen de unos viñedos con una bodega al fondo, en Sant Sadurní d’Anoia.

Imagen de unos viñedos con una bodega al fondo, en Sant Sadurní d’Anoia.

El Banco de España estima que el aumento de aranceles a productos agroalimentarios españoles que Estados Unidos pretende aplicar a partir de este viernes, desde el 3,5% actual hasta el 25%, implicará un descenso de las ventas de estos productos a la economía norteamericana de, al menos, el 12%, equivalente al 0,01% del PIB.

Así se desprende del artículo analítico 'Las medidas proteccionistas arancelarias y las exportaciones de bienes españolas', publicado este jueves por el Banco de España en el que se trata de estimar el efecto de los aranceles sobre las exportaciones de bienes extracomunitarias no energéticas españolas.

Perjuicio persistente

"El repunte de las tensiones proteccionistas globales de los últimos años está acarreando, después de décadas de descensos generalizados, incrementos de los aranceles que están dañando la evolución del comercio internacional y afectan, por tanto, a las perspectivas del sector exterior de la economía española", afirman los autores del artículo. 

El análisis muestra que un incremento de los aranceles "afecta negativamente tanto a las posibilidades de exportación como, de manera persistente, a los valores exportados". Con carácter general, la metodología aplicada por el organismo llega a la conclusión de que un aumento del 1 % de los aranceles a la importación impuestos por otro país para un producto español implica una reducción de las exportaciones nominales de alrededor del 0,6 %.

Desde el punto de vista del Banco de España, los riesgos proteccionistas "subrayan el papel de la Unión Europea en la promoción de acuerdos comerciales internacionales, como los recientemente alcanzados con Japón, Canadá y Mercosur". Estos acuerdos suponen la eliminación de aranceles en más del 90% del intercambio de bienes con estas regiones, a las que se destina cerca del 3% de las exportaciones de bienes españolas.

A partir del 18 de octubre

La Administración estadounidense anunció el incremento, a partir del 18 de octubre, de los aranceles aplicados a un conjunto de productos agroalimentarios y aeronaves civiles procedentes de la Unión Europea (UE), hasta el 25% y el 10% durante un año.

Esta decisión se ampara en la resolución por parte del panel de arbitraje de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de una disputa por subsidios de la UE a la aviación civil, que ha autorizado a Estados Unidos a imponer contramedidas a la UE por valor de 6.800 millones de euros (afectando a España por un valor en torno a 790 millones de euros).

Si el anuncio finalmente se materializa, la UE ha adelantado que responderá con medidas similares una vez que se resuelva próximamente en la OMC otra disputa análoga por ayudas públicas de Estados Unidos a su sector aeronáutico

Desarme arancelario

Todas estas tensiones tienen lugar en un escenario en el que el comercio internacional ya se  había visto lastrado desde la crisis financiera global por el incremento de las barreras no arancelarias.

El creciente proteccionismo ha interrumpido la vía de desarme arancelario de la que se ha venido beneficiando la economía española desde 1995, dentro del marco de la Unión Europea. Así el arancel medio efectivamente aplicado sobre los bienes españoles ha disminuido 9 puntos porcentuales desde 1995.

No obstante, el arancel efectivo promedio soportado por los bienes españoles es todavía algo más elevado que el de nuestros socios comunitarios (en 2017, un 4,2 % frente a un 3,6 %) y eso, según el análisis del Banco de España, se debe sobre todo a la diferente estructura exportadora por productos.

Agricultura y textil

Esta brecha se explica, en buena medida, por el peso relativo más elevado en las ventas españolas del sector agroalimentario, que representan alrededor del 20 % de las exportaciones extracomunitarias y están sujetas a unos aranceles sensiblemente más elevados (entre el 9 % y el 13 %) que los aplicados al resto de los bienes (un 5 % en promedio).

Asimismo, los productos textiles también soportan aranceles superiores al 9 % y su peso relativo en las exportaciones extracomunitarias de España (que supera el 7 % del total) es también mayor que en la media de la UE. 

El desarme arancelario efectivo entre 1995 y 2016 ha sido generalizado por tipos de bienes, sobresaliendo los descensos (superiores al 50 %) de las tarifas aplicadas a los minerales, los productos químicos y la maquinaria.

El sector agroalimentario se une frente a los aranceles

La industria de alimentación y bebidas y representantes del sector primario han constituido una plataforma para rechazar la imposición de aranceles en Estados Unidos a sus productos como represalia por el conflicto contra Airbus en el marco de la OMC y exigen tanto al Gobierno de España como a la Unión Europea la "máxima implicación y firmeza" ante esta amenaza a uno de los sectores más dinámicos de la economía española como es el agroalimentario, según han informado en un comunicado recogido por Europa Press.

En concreto, los sectores afectados como el aceite, el vino o el porcino, entre otros, se han alíado para reclamar soluciones ante un escenario que amenaza con "perjudicar seriamente" la solvencia de este mercado estratégico y que podría suponer la pérdida de más de 5.000 empleos en España.

De esta forma, en esta plataforma están presentes Fiab, Asoliva, Asemesa, Anice, FEBE, Fenil, FEV, Fenaval, Asozumos, Cooperativa Agro-Alimentarias, Asaja, Coag y UPA y coinciden en que la decisión adoptada por la Administración Trump, que entra en vigor este viernes, responde a una "medida injusta y perjudicial".

El sector agrolimentario español reclama incrementar la presión negociadora hasta el último momento, tanto en las relaciones directas del Ejecutivo español con Estados Unidos, como por parte de la Unión Europea, para llegar a un acuerdo que evite la aplicación de los aranceles o al menos su "congelación".

"No queremos ser moneda de cambio en una disputa ajena. Es fundamental la intervención al más alto nivel del Gobierno, la Comisión Europea y de los países aliados para evitar una guerra comercial abierta que será perjudicial en todas las direcciones", señalan desde la plataforma.