28 oct 2020

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desaceleración

Calviño retrasa una posible revisión a la baja del crecimiento de la economía

El Gobierno debe enviar su nuevo cuadro macroeconómico a Bruselas antes del 15 de octubre

La ministra advierte contra el posible uso electoralista de los datos de empleo

Rosa María Sánchez

La ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros.

La ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros. / DAVID CASTRO

La ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, ultima las previsiones  que el Gobierno debe remitir a la Comisión Europea antes del 15 de octubre, junto con el Plan Presupuestario para el 2020. Sin embargo, no querido desverlar aún si el nuevo cuadro macroeconómico revisará a la baja las actuales proyecciones de crecimiento para el 2019 y el 2020 del 2,2% y el 1,9% para cada uno de estos ejercicios.

Recientemente, el Banco de España ha rebajado sus nuevas previsones hasta el 2% y el 1,7% para el 2019 y el 2020 respectivamente.

"Si hay que revisar a la baja, por supuesto que se hará. El comportamiento de ese Gobierno es de enorme prudencia", ha dicho la ministra Calviño en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Minstros, donde ha presentado un informe sobre la situación de la economía española. En todo caso, la ministra ha señalado que el Gobierno mantiene el objetivo de déficit del 2% del PIB para este año.

Riesgos a la baja

Según la ministra, la economía española "está en una fase expansiva", en la que sigue creciendo pero a menor ritmo. Las incertidumbres internacionales, por las tensiones comerciales y la posibilidad de un 'brexit' duro, incorporan riesgos a la baja sobre las previsiones iniciales. También presiona a la baja la reciente revisión metodológica de la contabilidad nacional practicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) que ponen en evidencia que "la desaceleración desde el máximo del 2015 ha sido más intensa de lo que pensábamos", ha dicho Calviño

Frente a esto --según el diagnóstico de la ministra-- la economía española ofrece "mayor capacidad de resistencia" que en el pasado frente a fenómenos adversos, por la corrección parcial de algunos de los viejos desequilibrios.

Además, los indicadores económicos más recientes ofrecen señales mixtas: negativas, en la industria y algo más positivas, en las ventas de las empresas.  

Ni complacencia, ni alarmismo

Todo este cúmulo de indicios llevan a pensar que si el Gobierno español acometiera una revisión  de sus previsiones no serían al alza, sino a la baja. Economía parece haber aparcado el propósito de la posible revisión al alza que se admitió en julio. Pero la ministra ha eludido precisar aún si modificará sus proyecciones sobre el PIB en el próximo cuadro macroeconómico.

Es preciso no caer en la complacencia, pero tampoco en el alarmismo ni en el catastrofismo", ha dicho Calviño. En su apelación a la "prudencia", la ministra también ha advertido contra "un posible uso electoral" contra el Gobierno de unos posibles datos negativos de paro en el mes de octubre, dado el carácter "tremendamente estacional" de esta variable. 

Contra el electoralismo

En particular, Calviño respondía a una cuestión sobre la petición del presidente del PP, Pablo Casado, de que el debate electoral para el 10-N sea después de la publicación de los nuevos datos sobre la evolución del paro. "No debería decir lo que opino de un posible uso electoral de los datos de empleo", se ha reprimido; "Hablamos de la vida de las personas, y todos queremos que los datos sean lo más favorables posible para la vida de las personas".

En relación a la revalorización de las pensiones, la ministra ha reiterado el compromiso del Gobierno de actualizarlas de acuerdo con el IPC para conservar su poder adquisitivo.