23 sep 2020

Ir a contenido

+DEBATE

Más que un reto tecnológico

El Barcelona Meeting Point, que se celebrará del 16 al 19 de octubre, es una cita obligada para el sector

El congreso abordará en profundidad cuestiones de gran calado, como las 'proptech' o las 'smart cities'

El Periódico

De izquierda a derecha, Toni Lopez Doñaque, Alberto Valls, Constanza Maya, Pere Navarro, Beatriz Toribio, Blanca Sorigué y Fernando Conde, participantes en el +Debate organizado por EL PERIÓDICO y el Consorci de la Zona Franca.

De izquierda a derecha, Toni Lopez Doñaque, Alberto Valls, Constanza Maya, Pere Navarro, Beatriz Toribio, Blanca Sorigué y Fernando Conde, participantes en el +Debate organizado por EL PERIÓDICO y el Consorci de la Zona Franca. / JORDI COTRINA

El sector inmobiliario no es ajeno a la transformación digital. Conceptos como big data, ‘machine learning’, ‘data science’, inteligencia artificial o ‘blockchain’ van calando en una actividad tradicional que, empujada por las nuevas compañías tecnológicas que lanzan soluciones innovadoras –las ‘proptech’- y también por las demandas del ciudadano, está abrazando la revolución 4.0. Queda, sin embargo, camino por recorrer.

Pero más allá del desafío tecnológico, el sector debe hacer frente a otros retos, desde el envejecimiento de la población a las nuevas formas de relación entre las personas, pasando por las cada vez mayores exigencias de sostenibilidad de la sociedad, el derecho a la vivienda o las ciudades inteligentes. Retos que no afectan solo a la actividad inmobiliaria, sino que son transversales, y que interpelan tanto al sector privado como a las administraciones públicas. 

Estas son algunas de las conclusiones del debate organizado por EL PERIÓDICO y el Consorci de la Zona Franca (CZF) a pocos días de la celebración del Barcelona Meeting Point (BMP) y en el que han participado Pere Navarro, delegado especial del Estado en el CZF y presidente del BMP; Fernando Conde, presidente de Newland; Beatriz Toribio, directora de Estudios de Fotocasa; Alberto Valls, socio responsable de Real Estate en España y en EMEA de Deloitte; Constanza Maya, jefa de operaciones y expansión de Engel & Völkers para España, Portugal y Andorra; Toni López Doñaque, socio director del área de Inmobiliaria de Empresa de Forcadell; y Blanca Sorigué, directora general del CZF y del Barcelona Meeting Point

Punto de encuentro sobre el futuro

Y con esta perspectiva de fomentar los debates sobre cuestiones clave, trascendiendo incluso las fronteras estrictas del sector inmobiliario, el Barcelona Meeting Point abrirá sus puertas el próximo día 16 combinando una área de exhibición abierta al público, en la que se mostrarán las tendencias y la innovación inmobiliaria, con un congreso que servirá de plataforma para la reflexión. “Nuestra función, como sector público, es poner la mesa de debate, el espacio, para que los agentes, públicos y privados, hablen y, si es posible, acuerden soluciones”, subraya Pere Navarro, quien avanza que el BMP “ha multiplicado por dos los espacios en los que se debatirá y por cuatro el contenido objeto de reflexión”.

El congreso, detalla Blanca Sorigué, abordará en profundidad las ‘proptech’, tratando desde la economía colaborativa al ‘retail’ o los nuevos espacios de trabajo, pero también la importancia del Mediterráneo –“un mar que, aunque a veces sea una frontera dura, une tres continentes”, destaca Navarro- y, como gran novedad, incorpora un amplio programa dedicado a las ‘smart cities’. “Somos conscientes de que, en este punto, queda mucho por debatir”, afirma Sorigué. Entre otras cuestiones, el congreso tratará el papel de la Administración, los distritos tecnológicos, movilidad e infraestructuras sostenibles y cómo impactan estas nuevas tecnologías en el sector inmobiliario.

Un camino lento pero imparable

Que el sector ha iniciado la transformación digital es una realidad, pero también lo es que va con retraso respecto de otras actividades, por ejemplo la financiera, y que hay países, como EEUU y China, que están a años luz. “En China ya se hacen transacciones con ‘blockchain’”, apunta Constanza Maza, para quien en España el proceso está en fase incipiente. “Las tecnologías más disruptivas no se han implementado”, agrega, no sin antes reconocer que las 'proptech' han sido un acicate para que el inmobiliario más clásico invierta en tecnología. Beatriz Toribio se muestra más optimista y destaca que, aunque de forma lenta, el sector se está transformado, también por la exigencia de la propia sociedad, que va por delante del sector. “Fotocasa es un claro ejemplo: Hace 20 años éramos un tablón de anuncios, luego pasamos a ser un portal inmobiliario y ahora, integrados en el grupo Adevinta, somos una compañía tecnológica”, argumenta, Y sostiene que esta transformación "hará que el sector sea más eficaz y transparente". "El sector se está transformado a través de la gestión tecnológica y profesionalizada a un ritmo vertiginoso. Los ‘players’ que no adopten estas tecnologías acabarán fuera. La revolución no se da solo en este sector, sino en la economía. Gracias a la tecnología estamos viviendo una socialización de la economía", señala Alberto Valls.

Esta revolución 4.0, en el inmobiliario, pero también en el resto de sectores, está generando una ingente cantidad de datos a los que, por ahora, no se les saca todo el partido. "Tenemos un brillante en bruto; ahora hay que ir puliendo la piedra", asevera la representante de Engel & Völkers, a lo que Toribio agrega: "Hace falta más visión, interpretarlos mejor, y en ese sentido, faltan profesionales para interpretarlos". Pero el reto no está solo en saber usarlos, sino en cómo usarlos porque, según coinciden todos, hay cuestiones éticas que no se pueden obviar. "Nos tendremos que sentar todos y hacer un marco regulatorio", sostiene Fernando Conde, para quien la ley de protección de datos, siendo un avance, queda corta.

Una relación en la todos ganan

En este nuevo paradigma, la colaboración entre sector tradicional y ‘start-ups’ es imprescindible. "Es parte de nuestro día. Es un ‘win-win’", sentencia Toribio, mientras que para Conde, ambos mundos "conviven, se retroalimentan y se aceleran". De ahí que las ‘corporate’ tengan en su mayoría proyectos de incubación o aceleración. "En Forcadell ya hace años que creamos un ‘hub’ tecnológico para desarrollar modelos disruptivos que permitan, incluso, incorporar innovaciones que se dan en otros sectores, explica Toni López Doñaque. Valls señala que, a través del centro StartmeUP de Deloitte, ponen en contacto al ecosistema ‘start-up’ con la experiencia industrial y sectorial de la firma para ayudar a las compañías a expandirse y explorar nuevos modelos de negocio.

En este sentido, y en el marco del Barcelona Meeting Point, que contará con la presencia de unas 50 ‘start-ups’, el Consorci elegirá a una decena de ellas, las mejores, para que protagonicen un proceso de aceleración. "En colaboración con La Salle Technova vamos a ayudar a que se desarrollen, crezcan y puedan acceder al mercado en las mejores condiciones posibles", avanza Navarro.

A rebufo de la transformación

Más allá de las dificultades intrínsecas de cualquier sector por abrazar los continuos avances con la misma rapidez en que estos se producen, hay otro elemento que ejerce de freno a la transformación. Y este, coinciden los participantes, no es otro que la administración y "una normativa estrecha" que juega en contra de nuevos modelos de negocio. "La Administración va a rebufo de lo que está sucediendo", sentencia el representante de Forcadell, mientras que Maya lamenta la falta de transparencia y la dificultad de acceso a los datos del Ministerio de Fomento y de la Generalitat. En Inglaterra, explica, puedes ir a una página web y ver directamente cuántas veces y a qué precios se ha vendido una propiedad. A juicio de Toribio, el estrecho marco regulatorio está impidiendo que las nuevas tecnologías se apliquen de forma más intensiva. Conde admite la dificultad de la Administración para regular sobre ciudades que están vivas y en las que surgen nuevos modelos de negocio, como Cabify o edificios que pueden cambiar de uso sin hacer obras.

Ciudades que dan respuestas

Sector inmobiliario y ‘smart cities’ mantienen una estrecha relación. De entrada, según comenta Sorigué, el sector puede aportar a la ciudad conocimiento del mercado. Pero, ¿qué es una ‘smart city’? "Es la ciencia ficción hecha realidad", afirma López. Conde, responsable del congreso del BMP sobre este tema, apunta que en el entorno internacional ya se habla más de "’responsive cities’" que de ‘smart cities’. O sea, de ciudades que dan respuesta a los ciudadanos. "Hay que poner al ciudadano en el centro, escucharlo, ver qué necesita y darle servicio a través de la tecnología", explica Conde, para quien Glovo y Badi, la plataforma de alquiler de habitaciones a largo plazo, son dos buenos ejemplos de ello.

Las grandes ciudades, que verán crecer su población en un 20% en un futuro no muy lejano, deben decidir en qué dirección quieren avanzar en muchos frentes, desde la movilidad, a la conectividad, pasando por los grandes retos de la sostenibilidad, el acceso a la vivienda o el envejecimiento de la población. Respecto a este último reto, Valls destaca que "hay que crear ecosistemas para que los jóvenes quieran quedarse o venir". "Y vendrán en función de las oportunidades que les demos", señala, a lo que el delegado del CZF agrega que las ‘start-ups’ son el caldo de cultivo para generar esas oportunidades.