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Cierre de bases de Ryanair

Los sindicatos de Ryanair aseguran que "todavía hay esperanza" en la base de Girona

"Está habiendo muchos movimientos por parte de la Generalitat", aseguran fuentes sindicales

USO, Sitcpla y Sepla se quejan de los servicios mínimos y de que el Gobierno "no hace nada" para mediar

Sara Ledo

Aviones de Ryanair.

Aviones de Ryanair. / REUTERS Wolfgang Rattay

Cada vez queda menos para el 8 de enero, día en que Ryanair había anunciado el cierre de cuatro bases en España (Gran Canaria, Las Palmas, Lanzarote y Girona), aunque en el caso del aeropuerto catalán todavía "hay esperanza" para un posible indulto. "Está habiendo muchos movimientos por parte de la Generalitat", aseguran fuentes sindicales.

"En Girona, esta práctica de decir que se va de la base es habitual para conseguir más subvenciones. Nos consta de que hay movimientos por ahí (del Govern) y de que la iniciativa pública y privada se está moviendo para que esas bases no se cierren", aseguró el responsable de USO Sector Aéreo, Jairo Gonzalo. La Generalitat, a través de la Inspección de Trabajo, propuso una multa de 44.000 euros a la compañía por vulnerar el derecho a huelga, según ha confirmado Treball a EL PERIÓDICO. Una medida que los sindicatos consideran como parte de la "negociación" con la aerolínea.   

Ryanair cuenta con 13 bases en España y en muchas de ellas se hace valer de subvenciones públicas para operar, como es el caso de la de Girona. Los sindicatos reclamaron por ello al Gobierno y a las administraciones públicas evitar dar subvenciones a las empresas que no cumplan con la legislación nacional, como es el caso de Ryanair, que se rige según las normas laborales irlandesas para impedir que después se vayan.

La compañía anunció en agosto el cierre de las bases de Gran Canaria, Lanzarote, Tenerife y Girona y el correspondiente despido de 500 trabajadores (150 pilotos y 350 tripulantes de cabina) debido al retraso en la entrega de los aviones 737 Max de Boeing. Una excusa que los trabajadores no se creen y que supuso la convocatoria de diez días de huelga–los días 1, 2, 6, 8, 13, 15, 20, 22, 27 y 29 de septiembre—por parte de los tripulantes de cabina y cinco días de paros --19, 20, 22, 27 y 29—por parte de los pilotos.

Así, los trabajadores creen que la intención de Ryanair es cambiar su modelo de negocio. "Quieren hacer el 'low cost' del 'low cost'", apunta el responsable de Sepla, Francisco Gómez. El representante de los pilotos señala que en la programación de la compañía para Canarias no aparecen vuelos a partir del 8 de enero con tripulación de bases españolas, pero a partir de marzo sí. "Nos tememos que lo pasen a su filial Ryanair Sun", explica Gómez, quien señala que en Polonia cambiaron el contrato a sus trabajadores con peores condiciones de un mes para el otro alegando un cambio de empresa.

La inacción del Gobierno

Los sindicatos miran hacia el Gobierno que, aseguran, "no hace nada". Tripulantes de cabina y pilotos se quejan de que los amplios servicios mínimos decretados por el ministerio de Fomento "vulneran el derecho a huelga" y critican que en Ryanair solo se hayan cancelado siete vuelos en los primeros dos días, mientras que por la huelga de pilotos de Vueling se tuvieron que cancelar 222 vuelos. Además, los sindicatos alertan de prácticas "mafiosas" de la compañía para "amedrentar" a los trabajadores y que no hagan huelga.

"El Gobierno tiene que explicar por qué la ministra Valerio no ha hecho nada o por qué Ábalos no ha hecho nada", dijo el responsable de Sitcpla, Antonio Escobar, que será el encargado el 3 de octubre de intervenir ante el Parlamento Europeo sobre el "problemazo transnacional de Ryanair".

Mientras tanto, los sindicatos esperan que la compañía fije la mesa de negociación para abrir el periodo de consultas del expediente de regulación de empleo (ERE).