Ir a contenido

Según Randstad

166 millones de horas extra se pagaron en España en el 2018, la mayor cifra en diez años

La consultora Randstad cifra en 8,1 horas extra remuneradas al año las que hace cada trabajador, el 3,8% más que el año pasado

El perfil ha cambiado desde la etapa previa a la crisis; ahora se trabaja casi el mismo volumen de horas extras, pero estas se concentran en un menor número de trabajadores

Gabriel Ubieto

Una trabajadora ficha en un aparato de control horario al empezar su jornada laboral.

Una trabajadora ficha en un aparato de control horario al empezar su jornada laboral. / ELISENDA PONS

El volumen de horas extras trabajadas y pagadas en España regresó el pasado 2018 a niveles previos a la crisis. En total la consultora Randstad, en base a los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), estima que las empresas abonaron un total de 166,2 millones de horas extra en todo el año, la segunda mayor cifra de la última década tras cinco ejercicios de incrementos consecutivos; solo superada por los 176,2 millones trabajados en el 2008. Y los catalanes continúan un año más como  los trabajadores que más horas extras pagadas realizan; en un ejercicio en el que todavía no es posible medir el efecto de la nueva normativa del registro obligatorio de jornada, que entró en vigor el pasado 12 de mayo.

Catalunya continuó como el paladín de las horas extras remuneradas de toda España. Fue la comunidad donde más se realizaron en total y de media por trabajador. Si por cada empleado en España realizó el año pasado de media un total de 8,1 horas extra remuneradas, cada catalán trabajó y cobró una media de 10,8 horas al año. En el 2018, no obstante, más allá del Ebro se invirtió una tendencia al alza y la carga extraordinaria fue a la baja, concretamente descendió el 2,7%; por el contrario, la media española se incrementó el 3,8% respecto al ejercicio anterior.

La concentración de las horas extras que se pagan, pese a ser un sector que no vive su mejor momento en términos de empleo, sigue estando en la industria. Casi dos de cada tres horas extras trabajadas y cobradas en España se concentraron en dicho sector, en el que históricamente los mecanismos de fichaje han contribuido a cuantificar la jornada total de los trabajadores; a diferencia de otros, como el de los servicios. 

"El 2018 ha sido un año de gran crecimiento económico, acompañado de un crecimiento en la contratación. Por lo tanto, es lógico pensar que en ciclos cortos se de cobertura con un aumento de horas extras”, comenta la directora de relaciones laborales de Pimec, Elena de la Campa.

Un 2019 a la baja

Las horas extras remuneradas siguen superando en España a las que se trabajan pero no se cobran. Según los datos desgranados del INE, el año pasado se realizaron un total de 146,8 millones de horas extras que las empresas no abonaron; una cifra que también es la más alta desde el 2008. No obstante, los datos de lo que va del 2019 muestran una consistente desaceleración en las cargas extras de jornada. Tanto en las pagadas como en las que no se cobran.

En lo que va de año se trabajaron en España un total de 79,9 millones de horas extras remuneradas y otros 72,1 millones de horas extras que los trabajadores declararon no haberlas cobrado. Las primeras han caído el 17%, respecto al mismo periodo del 2018, y las segundas han descendido menos, pero también han descendido, el 4,7%.

Unas cifras que revelan también un cambio de tendencia, pues se realiza prácticamente el mismo volumen de horas extras que antes de la crisis, pero estas se concentran mayoritariamente en un número menor de trabajadores. Mientras que en el segundo trimestre del 2008 el 7,3% de los asalariados realizaba un 'plus' de jornada, ya fuera esta pagada o no; en el segundo trimestre del 2019 dicho porcentaje ha sido del 4,6%.

¿Efecto registro de jornada?

¿Es posible leer en ese diferencial los efectos de la nueva normativa del registro horario? Según la secretaria de política sindical de la UGT de Catalunya, Núria Gilgado, todavía es pronto para sacar conclusiones. "Puede que el ciclo económico haya condicionado el descenso, pero lo que está claro es que las horas extras, como algo estructural, no bajarán mientras no siga aumentando la contratación", opina. 

En este sentido, la entrada en vigor de la nueva normativa ha provocado un mayor efecto por la vía de prolongar las jornadas que no las plantillas. Al menos en las pequeñas y medianas empresas que operan en Catalunya, tal como constató el barómetro del primer semestre del 2019 de la patronal Pimec. Según este, el registro de jornada había obligado a aumentar el gasto en horas extras del 13,4% de las compañías encuestadas, mientras que únicamente el 3,7% habían tenido que contratar a más trabajadores.