28 mar 2020

Ir a contenido

TENSIÓN LINGÜÍSTICA

El comité ejecutivo de la Cambra de Comerç de Barcelona descarta usar el castellano en sus actos públicos

El presidente, Joan Canadell, se niega a responder preguntas en otras lenguas que no sean el catalán

La entidad se escuda en el reglamento, aunque no existe una alusión concreta a qué lengua utilizar en ruedas de prensa

Eduardo López Alonso

Joan Canadell. 

Joan Canadell.  / ALBERT BERTRAN

La Cambra de Comerç de Barcelona anunció este miércoles que no volverá a utilizar el castellano en sus comunicaciones públicas. Coherente con el discurso independentista que dio un vuelco rotundo a los órganos de dirección de la entidad en las últimas elecciones de mayo, el presidente de la entidad, Joan Canadell, empañó la presentación de un estudio sobre el impacto de la inversión extranjera en Catalunya con ese anuncio provocador, pura estrategia política vestida de titular lingüístico. 

Canadell se negó a responder en castellano la pregunta de una periodista. Puntualizó que la cuestión había sido sometida a criterio del comité ejecutivo de la institución y que se ha decidido que a partir de ahora todas las comunicaciones públicas de la Cambra se hagan exclusivamente en catalán.

La entidad cuenta con mayoría independentista a través de la candidatura 'Eines de País, que promovió la Assemblea Nacional Catalana (ANC). Finalmente el independentismo tiene 30 vocales en un pleno constituido definitivamente con 59. Además controla el comité ejecutivo, el organismo que gobierna la entidad.  

Animado quizá por la polémica suscitada sobre esta cuestión en su primera rueda de prensa a principios de mes, cuando Canadell accedió a hablar con reticencias en castellano pero prometió estudiar si iba a aceptar hacerlo con regularidad, el presidente de la Cambra decidió reafirmar sus posiciones en materia lingüística. Canadell considera que existen medios técnicos adecuados para traducir sus palabras mediante subtítulos en las televisiones y el uso de la lengua puede convertirse en elemento ejemplificador del cambio de rumbo de la institución empresarial. 

Canadell respaldó su decisión este miércoles de no hablar castellano en que el reglamento interno de la Cambra «dice que las ruedas de prensa se hagan en catalán». Además, en su opinión, «contestar una pregunta en dos lenguas puede hacer que el resultado sea diferente» y haya problemas de interpretación. 

Lo cierto es que el reglamento publicado de la Cambra de Comerç de Barcelona no hace ninguna referencia explícita a las ruedas de prensa y la lengua a emplear. En concreto, el artículo 94 del reglamento establece que «la Cambra utilizará el catalán en sus actuaciones y documentación internas, así como en la relación con la Generalitat de Catalunya, las administraciones locales y las otras corporaciones públicas de Catalunya, las instituciones y las empresas que dependen. También utilizará normalmente el catalán en su rotulación y en las comunicaciones y notificaciones dirigidas a personas físicas o jurídicas residentes en el ámbito lingüístico catalán, sin perjuicio del derecho de los ciudadanos a recibirlos en castellano si lo piden». 

Añade también el reglamento que «en la publicidad institucional que haga en el ámbito territorial de Catalunya, la Cambra utilizará de manera general el catalán».

Antecedente

El pasado 1 de julio, en su primera rueda de prensa, Canadell puso también pegas para hablar en castellano pero al final acepto ante la necesidad de abandonar la rueda de prensa con urgencia por un acto en el Palau de la Generalitat con el 'president', Quim Torra. Ya entonces se mostró partidario de que hubiera alguna otra pregunta distinta de las ya realizadas y no repetir las respuestas anteriores. "Hoy todavía hablaré en castellano, pero puede que sea la última vez. Me lo tengo que pensar. ¿Es que no tienen traductores?", espetó el presidente de la Cambra cuando se le pidió que contestara en castellano una pregunta ya realizada antes en catalán.

Campaña de la ANC

Sobre la campaña de la ANC para listar alineadas con objetivos de responsabilidad social, que ha sido denunciada por la patronal catalana Foment del Treball ante la Autoridad Catalana de la Competencia (ACCO), Canadell se ha mostrado este miércoles abiertamente partidario de la entidad independentista al considerar que se trata solo de una campaña "informativa", con el único objetivo de "destacar atributos sociales de las empresas", como la lengua o las aportaciones a la economía circular. 

Según Foment, la campaña de la ANC pretende detectar empresas afines al independentismo y fomenta una "conducta anticompetitiva prohibida". La patronal pidió una sanción de hasta 60.000 euros para los responsables de la campaña y medidas cautelares que incluyen el cierre de la web y el cese de las declaraciones públicas en defensa de esta campaña.