02 jun 2020

Ir a contenido

resultados hasta junio

El Santander gana el 14% menos por el coste del ERE del Popular

El resultado cayó solo el 0,2% sin tener en cuenta los impactos extraordinarios

El consejero delegado pide que se forme un Gobierno en lugar de repetir elecciones

P. Allendesalazar

La presidenta del Banco Santander Ana Patricia Botin durante su intervencion en el  Investor Day  en Londres el 3 de abril.

La presidenta del Banco Santander Ana Patricia Botin durante su intervencion en el  Investor Day  en Londres el 3 de abril. / EFE / Stephen Hyde

El Santander ganó 3.231 millones de euros durante el primer semestre, un 14% menos que un año antes. La caída se debió básicamente a que el banco tuvo que reservar 814 millones para pagar el ERE que ha aprobado en España tras la absorción del Popular (600 millones para la salida de 3.223 trabajadores) además de por otros impactos extraordinarios, sobre todo en Reino Unido, en total una cantidad muy superior a los impactos excepcionales de 300 millones de doce meses antes. Sin ese efecto, el beneficio hubiera sido de 4.052 millones, con una caída de solo el 0,2% o un crecimiento del 2,1% sin tener en cuenta el tipo de cambio de las divisas con las que opera.

Su consejero delegado, José Antonio Álvarez, ha destacado este martes que el banco va a poder contrarrestar estos impactos negativos gracias a la fusión de su negocio de custodia de valores con el de Crédit Agricole anunciada en abril, que le permitirá apuntarse 700 millones en plusvalías a finales de año. En esta línea, ha reafirmado el objetivo del grupo de elevar el porcentaje del beneficio que destina a remunerar a sus accionistas a entre el 40% y el 50%, pese a los recientes llamamientos a la prudencia del Banco de España al sector. Eso sí, ha dejado la puerta abierta a pagar un mayor porcentaje del dividendo en acciones, como también ha recomendado el organismo supervisor.

El ejecutivo ha reconocido que la posible rebaja adicional de los tipos oficiales por parte del Banco Central Europeo (BCE) hace que la perspectiva de los ingresos básicos del banco sea "difícil" y dependa mucho de su capacidad de mejorar los volúmenes de negocio. Con todo, se ha declarado "no tan pesimista" con los ingresos totales: los "bancos tradicionalmente más agresivos van a seguir siéndolo" en materia comercial, pero hay margen para seguir reduciendo la remuneración de los depósitos unos 5 o 10 puntos básicos adicionales (en España está en el 0,14%). En este sentido, ha adelantado que es probable que aumente el cobro por las cuentas corrientes "no operativas" de las empresas, pero ha descartado hacerlo con los clientes particulares.

Sea o no de coalición

Álvarez también ha asegurado que le "gustaría" que se formase un Gobierno en España porque ello daría "más certidumbre" y fomentaría la "estabilidad", lo que es fundamental para que se concreten las inversiones privadas. El banquero no ha querido valorar la posibilidad de que dicho Ejecutivo sea o no una coalición del PSOE con Unidas Podemos. "No es nuestro trabajo. Que se forme en la dirección política y económica que estimen correcta", ha apuntado.

El grupo logró mejorar sus ingresos básicos un 4,2% en el primer semestre y los totales el 1,1%. El moderado incremento en un 0,9% de los gastos hizo que el margen neto repuntase el 1,3%. El capital repitió en el 11,3% de diciembre (su objetivo es que esté entre el 11% y el 12%), mientras que la rentabilidad se situó en el 7,79%, todavía por debajo del nivel que exigen los inversores (entre el 8% y el 10%). La eficiencia mejoró hasta el 47,2%, tras la reducción de un 0,3% del número de empleados y del 1,5% de la cifra de oficinas. De entre sus mercados principales, el banco logró mejorar su resultado en Brasil (1.482 millones, 12,6% más), España (694 millones, 5%), Estados Unidos (465 millones, 39,4) y México (424 millones, 19%). En cambio, sigue cayendo en el Reino Unido (582 millones, 12,5% menos) y bajó también en la unidad de financiación de la compra de vehículos (658 millones, 1,4% menos).

Contundencia con Orcel

La entidad, por otra parte, ha aprobado este martes en junta extraordinaria de accionistas una ampliación de capital por un máximo de 2.560 millones de euros para emprender la anunciada compra de hasta el 24,95% del capital de su filial mexicana que está en manos de accionistas minoritarios. Con la operación, que se pagará en acciones de la matriz e incluye una prima del 14% sobre la cotización de los títulos del día anterior de su presentación, el banco pretender acelerar su crecimiento en Latinoamérica, ha asegurado su presidenta, Ana Botín. 

Durante la asamblea, el secretario general del banco, Jaime Pérez Renovales, ha mantenido que el Santander acreditará "con toda contundencia" ante los tribunales que la decisión de desestimar el anunciado fichaje Andrea Orcel como consejero delegado fue "aunque difícil, fue la mejor para el grupo y sus accionistas". La entidad anunció la incorporación del banquero italiano como número dos de Botín el pasado septiembre, pero en enero renunció a su contratación con el argumento de que los más de 50 millones que tendría que pagarle por dejar su alto puesto directivo en la entidad suiza UBS eran inasumibles. El financiero ha reclamado en los tribunales más de 100 millones al banco español por ello. Álvarez no ha querido "especular" sobre la posibilidad de llegar a un pacto extrajudicial para resolver el conflicto.