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PERIODO 2019-2023

Foment reclama 10.000 millones para acabar infraestructuras estratégicas en Catalunya

La patronal considera prioritarios el corredor mediterráneo, Rodalies, el Cuarto Cinturón y la L-9

Max Jiménez Botías

Un tramo de vías del corredor mediterráneo.

Un tramo de vías del corredor mediterráneo.

Foment del Treball ha reclamado a todas las administraciones un impulso financiero extraordinario de 10.000 millones en el periodo 2019-2023 para acabar infraestructuras estratégicas ya licitadas en Catalunya, y ha cifrado el déficit inversor en los últimos 10 años en 28.000 millones de euros. Entre las obras que Foment considera más importantes destacan el Corredor Mediterráneo, Rodalies de Catalunya, la B-40 (Cuarto Cinturón) entre Abrera y Terrassa o la ampliación y finalización de la L-9 del metro. Además, Foment ha reclamado que se destine el 2,2 % del PIB catalán a licitación de obras, unos 5.000 millones de euros anuales para el conjunto de las administraciones, en línea con otros países de Europa.

"Necesitamos un pacto de estratégico de infraestructuras de todas las administaciones públicas para recuperar la competitividad económica que se ha perdido por la falta de inversión", ha planteado el presidente de la patronal catalana Josep Sáchez-Llibre, una competitividad que la patronal no cuantifica, pero cuyo efecto es evidente: "Habría que ver cuál sería el PIB de Catalunya en este momento, si se hubieran acabado las inversiones que han sido licitadas o el crecimiento que se perderá si no se acumenten las obras que tenemos pendientes", ha precisado el vicepresidente de Foment y presidente de la Cámara de Contratistas de Obras de Catalunya (CCOC), Joaquim Llansó.

Inversión en infraestructuras en Catalunya

El catálogo de urgencias

La reivindicación de Foment es que las administraciones se pongan cuanto antes a acabar las obras prioritarias para Catalunya en este momento y que por ámbitos de actuación competen, en su mayor parte, al Ministerio de Fomento. Esas obras afectan a Rodalies de Catalunya, incluida la lanzadera al aeropuerto de Barcelona (en obras):  la estación de La Sagrega (en obras), y el desdoblamiento de algunas líneas.

Por lo que que respecta al corredor mediterráneo, reclaman el acceso ferroviario al puerto de Barcelona y al de Tarrragona y varios subtramos de la línea: en infraestructuras viarias se incluye el aceso al puerto barcelonés;  la B-40 Abrera-Terrassa; el corredor Tarragona-Penínusula A-27: la conexión entre la AP-7 y la A-2 en Castellbisbal-Sant Andreu de la Barca y varias conexiones entre la A-2, la Nacional II y la Nacional 340.

Por lo que respecta a la Generalitat, se reclama la ampliación del metro, la finalización de la Línea 9, así como varias conexiones viarias.

Cubrir el déficit generado

El coste de esas infraestructuras se contabiliza en 10.000 millones de euros que deberían movilizarse en los próximos cinco años (2019-2023). Pero con esa inversión no se cubre el déficit que se ha generado en infraestructuras desde el 2009 en Catalunya y que se cuantifica en 27.970 millones de euros. "Catalunya no es la única comunidad autónoma perjudicada por esa falta de inversión, pero junto con la Valenciana es una de las más afectadas", ha comentado Anna Cornedó, presidente de la Comisión de Infraestructuras de Foment.

Para poner a cero el contador de la inversión, Foment reclama de las administraciones que realicen una inversión equiparable al 2,2% del PIB. Es decir, 5.000 millones de euros de manera sostenida en el tiempo. Con esa inversión podría hacese frente a las infraestructuras pendientes de realizar --la mayor parte ya licitadas pero no acabadas-- y que se agrupan en lo que Foment denomina Cat-100, el centenar de obras que están por hacerse en estos momentos. "Hemos realizado un balance de esas inversiones y la verdad es que el resultado es decepcionate", ha signficadoi Sánchez-llibre.

De esta forma, lo que propone Foment es que se inviertan 7.000 millones de euros en los próximos cinco años en Catalunya y a partir de entonces que se mantega un volumen de inversión cercano a los 5.000 millones. "No es una cuestión de Foment decidir de dónde tiene que salir ese dinero", ha comentado Llansó, "pero al margen de los presupuestos hay fórmulas para generar más recursos, como es pagar por el uso", ha insistido, en un momento en el que está por producirse el rescate de las autopistas de peaje, "y hay que decir qué se hace con ellas".