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Protección social

Ser un jubilado 'mileurista' es el doble de complicado para las mujeres que para los hombres

Un informe de USO denuncia que la elevada parcialidad femenina tiene efectos discriminatorios sobre las condiciones de jubilación

Gabriel Ubieto

Protesta de pensionistas alemanes ante la Puerta de Brandeburgo.

Protesta de pensionistas alemanes ante la Puerta de Brandeburgo. / REUTERS / FABRIZIO BENSCH

En España hay actualmente casi la mitad de mujeres con una pensión de 1.000 euros o más que hombres. Así lo constata un informe del sindicato USO, en base a los datos de la Seguridad Social, presentado este miércoles y que, a raíz de un reciente fallo del Tribunal Constitucional (TC), denuncia los efectos que provoca la predominante presencia femenina en los empleos a tiempo parcial sobre las pensiones en España.

El TC secundó el pasado 3 de julio lo que la justicia europea ya había denunciado: el método mediante el cual la Seguridad Social calcula las pensiones en España es discriminatorio para las mujeres. Y lo es porque, entendiendo el alto tribunal que el sistema de cómputo es discriminatorio 'per se', los contratos a tiempo parcial los concentran mayoritariamente las mujeres. Según recoge el informe de USO, en base a la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre del 2019, el 74,5% de los empleados que no trabajan a jornada completa eran mujeres. Lo que equivale a unas 2,1 millones de personas.

Todo ello tiene efectos sobre la composición de las nóminas de los pensionistas. La prestación más habitual entre ellas es de entre 600 y 650 euros, 200 menos que entre  los hombres. Ellos copan las pensiones más altas: mientras 2,3 millones de jubilados cobran 1.000 euros o más, la cifra baja hasta 1,3 millones en el caso de las mujeres; casi la mitad. Por el contrario, el número de pensionistas mujeres con prestaciones inferiores a los 450 euros es 1,5 veces mayor que sus homólogos masculinos; 411.377 ellas y 278.678 ellos.

Para paliar dicha situación, desde USO proponen dos vías. Por un lado, reformar el actual sistema de prestaciones para que, independientemente de la contribución del trabajador y de lo que deba complementar o no el estado, ninguna pensión se sitúe por debajo del salario mínimo interprofesional. Y, por el otro, desde la central consideran clave promover la igualdad en el terreno laboral para conseguir iguales salarios con los que alcanzar la paridad entre pensionistas. Para ello instan al futuro Gobierno a desplegar, entre otros, el  marco normativo de las últimas reformas en planes de igualdad en las empresas, que los hace obligatorios a empresas con plantillas de un mínimo de 150 empleados.