12 jul 2020

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sector financiero

El Banco de España insta a la banca a retomar el dividendo en acciones

El supervisor asegura que evitará la venta de deuda de alto riesgo a los ahorradores

La subgobernadora avisa de que vigilará que las fusiones no provoquen nuevos problemas

P. Allendesalazar

La subogernadora del Banco de España, Margarita Delgado.

La subogernadora del Banco de España, Margarita Delgado.

El Banco de España lleva meses reclamando a las entidades financieras destinar un porcentaje mayor de su beneficio a reforzar su capital. La subgobernadora, Margarita Delgado, advirtió hace unos días a los bancos de que sus dividendos deben ser "muy discretos" y este miércoles ha dado un nuevo paso. La número dos del supervisor ha instado al sector a plantearse retomar la política de 'scrip dividend' que utilizó en los peores años de la crisis. Es decir, a retribuir a los accionistas mediante la entrega de nuevas acciones emitidas en vez de hacerlo exclusivamente en efectivo.

"Esta política permite aunar la necesaria retribución del capital con la generación orgánica de mismo, si bien acarrea inevitablemente una cierta dilución del beneficio por acción, como por otro lado sucede siempre que se realizan ampliaciones de capital. Es responsabilidad de cada entidad valorar estos aspectos a la hora de fijar su política de retribución al accionista", ha advertido en unas jornadas de KPMG, después de insistir en que "se da una excesiva rigidez en el reparto de dividendos, que han funcionado más como una retribución fija que como un verdadero reparto del rendimiento, variable, de cada ejercicio".

Delgado ha recordado que los bancos españoles presentan un nivel de capital inferior a la media europea y se enfrentan al reto de cumplir los nuevos requisitos de solvencia derivados de la normativa internacional Basilea III, así como los requerimientos europeos de contar con pasivos que absorban pérdidas y limiten la necesidad de ayudas públicas en caso de quiebra (MREL). En relación con esto último, ha advertido al sector de que la deuda que debe emitir para cumplirlo no es adecuada para pequeños inversores minoristas, como demuestra el caso de las preferentes. "El Banco de España está decidido a evitar que este tipo de situaciones del pasado se vuelvan a producir, no debemos volver a caer en los mismos errores", ha sostenido.

Quejas injustas

La subgobernadora ha desestimado también las críticas del sector por el aumento de los requisitos de capital. "Quisiera indicar que un nivel de capital elevado no es una debilidad, ni una desventaja. Puede sonar a broma lo que acabo de afirmar, pero la realidad es que alguien que leyera por primera vez algunas manifestaciones podría llegar a la conclusión de que elevar los niveles de solvencia acarrea toda clase de problemas", ha afeado a los banqueros por sus quejas públicas y privadas. 

En esta línea, les ha echado en cara que los bancos españoles hayan reforzado su solvencia menos que los europeos desde que el Banco Central Europeo (BCE) asumió la supervisión del sistema financiero comunitario en el 2014: "Me pregunto qué pensarán las entidades en el resto de países de la Eurozona que sí han reforzado significativamente sus ratios de capital". También ha insinuado que el Banco de España podría activar próximamente el colchón obligatorio de capital para afrontar futuras crisis, ya que España es uno de los pocos países que todavía no lo ha hecho.

Lupa a las fusiones

Delgado también ha alertado de que las entidades más pequeñas, con escasa presencia en los mercados de capitales y una mayor orientación a los pequeños ahorradores, van a tener más problemas para cumplir los requisitos de capital. Las fusiones, ha añadido, siguen siendo una vía para ganar eficiencia y rentabilidad, pero "son operaciones muy complejas, cuyo plan de negocio debe valorarse adecuadamente", lo que explica que algunas anunciadas se rompan o que otras acarreen problemas de integración durante años. 

"Nuestra labor en un entorno como el actual es asegurarnos de que cualquier proceso de fusión lleve a la creación de una nueva entidad más solvente, con un modelo de negocio sólido, que permita reducir costes estructurales y, en definitiva, genere valor en su conjunto", ha sostenido. Como siempre, además, ha añadido que "puede seguir existiendo cierto margen" para seguir reduciendo costes (oficinas y plantilla), si bien "ganancias de eficiencia adicional parecen estar muy ligadas a la llamada transformación tecnológica".