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Residencias en busca de estudiantes

Las 91.000 plazas que existen en España no cubren los 491.000 estudiantes que necesitan alojamiento

Los grandes inversores tiene previstos 47 proyectos con 16.520 camas en los próximos tres años

Max Jiménez Botías

Berta Guillamon, directora de Márketing de Livensa Living.

Berta Guillamon, directora de Márketing de Livensa Living.

Muchos estudiantes en busca de alojamiento y pocas camas. Es fácil sintetizar la situación de un sector de actividad inmobiliaria que se encuentra en pleno despegue en España. Las residencias de estudiantes han comenzado a movilizar a los fondos de inversión internacionales que buscan en esta actividad la rentabilidad que no encuentra en otros sectores más maduros, como oficinas o ‘retail’ (actividad comercial). ”El suelo para equipamiento o uso dotacional: escuelas, hospitales, geriátricos o residencias de estudiantes es el que tienen mayor rentabilidad para los inversores”, reconoce  Nick Wride, de la consultora inmobiliaria JLL. 

Esta estrategia se apoya en unos datos contundentes. El sistema universitario español contó con 1,57 millones de estudiantes en el curso 2017/2018. De estos, 323.354 fueron alumnos desplazados entre provincias españolas (Madrid y Catalunya fueron las comunidades que recibieron más desplazados). Además, las universidades recibieron 48.595 estudiantes de Erasmus, dentro de los 110.167 alumnos extranjeros que pasaron por los centros españoles. Estas cifras, recogidas en el último informe de la consultora se completan con una conclusión: 491.116 estudiantes buscan cama en España cada año, pero tan solo hay 91.066 plazas disponibles. “La demanda insatisfecha alcanza los 400.000 estudiantes”, puntualiza Wride. 

Proyectos en cartera

Ante la ausencia de plazas, pero también porque otros mercados tradicionales --como el del Reino Unido--, han llegado a la saturación,  los inversores tienen 47 proyectos en cartea que hasta el 2022 deben incorporar 16.520 camas en España. En su mayor parte  en Catalunya, donde se contabilizan 11 nuevas residencias, con 4.557 camas A más largo plazo, solo el grupo Livensa Living –marca comercial con la que los fondos WP Carey y Temprano Capital visten sus inversiones--, espera poner en marcha 16 residencias en la Península, con un total de 8.500 plazas. 

La primera de esas residencias se inaugura durante este mes de julio. Se encuentra junto al centro comercial de Finestrelles, La segunda se inaugurará el año que viene en el 22@. La primera tiene 372 habitaciones y 378 camas. Descrita en términos hoteleros, se trata de un establecimiento de cuatro estrellas, aunque la directora comercial del grupo, Berta Guillamon, utiliza otro lenguaje: “Buscamos crear una comunidad, un sentimiento de pertenencia con las instalaciones. Tanto por lo que respecta a los espacios --con diversas zonas de reunión y eventos--,  como por el programa de actividades para los estudiantes”, explica. 

La residencia cuenta con habitaciones de 19 metros cuadrados,  equipadas con televisión y cocina y baño, y otras de 39 metros. Esas dos categorías son individuales, pero además existen habitaciones dobles. Tiene un precio de 695 euros al mes más IVA con todos los servicios incluidos y acceso a todas las zonas comunes. También incluye limpieza y cambio de sábanas semanalmente. Las habitaciones individuales tienen precios a partir de 890 euros más IVA. “Esperamos un 50% de ocupación nacional y un 50% internacional”, explica Guillamon.  Se encuentra en zona universitaria, cerca de la Politécnica y la Universidad de Barcelona. “Esperamos una ocupación media del 70%” en el primer año. 

Competencia

Livensa Living compite en el mercado español no solo con las órdenes religiosas y las universidades que tiene la propiedad de una parte de las camas disponibles. También con el primer operador del mercado español, Resa, sociedad adquirida por AXA y CBRE en el 2017 que cuenta con más de 9.000 plazas en España. Nexo Residencias, firma adquirida por GSA a Oaktree Capital, también hace dos años, con más de 2.000 camas en España. El cambio de model parece inevitable y viene por parte de los grandes inversores. "Las residencias tradicionales en España se han quedado obsoletas. No están en línea con lo que la demanda actual quiere", afirma Wride. "Tendran que invertir o ponerse en manos de otras empresas", agrega.